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Economía

21/10/2009

Un impuesto bueno que desalienta la especulación

Análisis. Por Guillermo LoCane* | Lula impone una tasa del 2% a la entrada de capitales del exterior. Con una medida tributaria, Brasil intenta atenuar perjuicios a su economía por razones de especulación financiera. Según publica el boletín oficial brasilero (sin extrañas “fe de erratas” como el argentino), el gobierno acaba de imponer una tasa […]

locane2Análisis. Por Guillermo LoCane* | Lula impone una tasa del 2% a la entrada de capitales del exterior. Con una medida tributaria, Brasil intenta atenuar perjuicios a su economía por razones de especulación financiera.

Según publica el boletín oficial brasilero (sin extrañas “fe de erratas” como el argentino), el gobierno acaba de imponer una tasa de 2% a la entrada de capitales del exterior. Bautizado con el poco original apelativo de “Impuesto a las Operaciones Financieras” (IOF), se intenta con él proteger a la economía de una sobrevaluación de la moneda nacional y de paso aumentar la recaudación. Lo que se dice ”un impuesto bueno”, si los hay.

El impuesto al capital financiero de origen extranjero, regirá exclusivamente para operaciones financieras bursátiles o en depósitos a plazos. Por sus implicancias cambiarias, el Banco Central participó directamente en la elaboración de la nueva norma. La semana pasada, el presidente Lula no ha había querido abrir el juego y ante las preguntas insistentes de los periodistas guardó prudente silencio. Fue el ministro Mantega quien declaró que esta imposición “es para evitar que haya exceso de especulación en la Bolsa de Valores o en el mercado de capitales brasileños, en función de la gran liquidez que existe hoy en el mercado internacional y del fuerte atractivo que ejerce Brasil”.

Casualmente, el ex ministro de Hacienda de Chile y actual titular del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, Nicolás Eyzaguirre, fue quien aplicó, años atrás, una medida similar, con el mismo objetivo y relativa efectividad.

Pero, más allá de ello y de las distintas particularidades, sería conveniente que nuestros legisladores sacaran sus propias conclusiones, justamente ahora que comienza a rumorearse por estos lares la intención de poner la lupa sobre algunas de las exenciones impositivas que gozan las ganancias financieras en Argentina.

Es que, por ejemplo, en lo que va del año el precio de los títulos públicos cortos emitidos en pesos subió un 141% en dólares y un 69% en los títulos largos, según el Instituto Argentino de Mercado de Capitales. Tanto el Rofex como el MAE vienen sintiendo el crecimiento registrado en el volumen. Y en lo que va de octubre, las operaciones de cobertura, ya suman unos USD 5.600 millones y se prevé que superarán los USD10 mil millones. En el MAE, la tasa de devaluación esperada es de 6,46% para dentro de un año, porque se cierran coberturas de dólar a $4,05 (datos al 16/10). El Rofex muestra valores similares, al cerrarse contratos por $4,08 lo que implica un interés de 6,8 por ciento.

Las negociaciones en ambos mercados muestran que, debido a la baja de las tasas de interés implícitas y la caída del valor del dólar, las posiciones de cobertura no son tan necesarias y abundan las operaciones de arbitraje para extraer super-rentabilidad: Con un título en pesos en la mano que rinde entre un 20% y un 24%, el inversor compra un futuro al mismo vencimiento del cupón o amortización del título, se cubre el vencimiento al valor del dólar en ese momento y se asegura, con escaso riesgo, una ganancia mínima del 15% en dólares, exenta de impuesto a las ganancias. Lo que no parece muy equitativo frente a otros contribuyentes: asalariados, autónomos o empresarios.

* Autor de El blog del Contador. Especial para FortunaWeb

21/10/2009

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