FORTUNA WEB

Youtube

G Plus

Facebook

Twitter

 

Economía

25/12/2009

Análisis: A diez años de los noventa

Qué deja la primera década de este siglo, que impone pasar al archivo males y virtudes noventistas para analizar, en cambio, costos y beneficios del nuevo modelo. El inevitable espejo de Brasil y el desafío a la teoría del derrame. Por Carlos De Simone * Hace diez años que Menem dejó el poder y ocho […]

Qué deja la primera década de este siglo, que impone pasar al archivo males y virtudes noventistas para analizar, en cambio, costos y beneficios del nuevo modelo. El inevitable espejo de Brasil y el desafío a la teoría del derrame.

desimonePor Carlos De Simone *

Hace diez años que Menem dejó el poder y ocho que De la Rúa dejó de no poder. Por estos días finales de 2009 está claro y más que explicado el concepto de que en la Argentina de hoy la política le mete ruido a la economía (la mayor predicción sería determinar en qué momento será también económico el problema, que lo será), pero hace diez años la expectativa era distinta.

Diciembre de 1999 marcó el principio de varios finales: el fin de una década, el final del menemismo, el fin de la convertibilidad. Aun cuando los entonces recién asumidos De la Rua-Machinea, como Presidente y ministro de Economía, ni amagaban con salir del “1 a 1”, los gérmenes de la crisis económica por venir, algunos más y otros menos visibles, realizaban su tarea. Hacía casi dos años que había comenzado el proceso recesivo y que el mantenimiento de la convertibilidad, entre otras cosas, implicaba cada vez mayor déficit de las cuentas públicas.

El menemismo cerró su administración en 1999 con las provincias acumulando un déficit de más de 4.000 millones de pesos-dólares. Uno podría adentrarse (¿una vez más?) en constatar cuál de todos los males que dejó el menemismo fue el más perenne (y cuál de sus virtudes la más valiosa) o reiterar consideraciones sobre el dudoso oportunismo de la tablita impositiva de Machinea. Pero pasaron diez años. Pasó mucho.

Por más que algunos análisis y discursos pretendan dar la sensación de que fue ayer nomás y que “Los 90” son un Alien, una amenaza posible que acecha a la vuelta de la esquina intentando volver, la realidad marca una distancia indescontable en el tiempo local y global.

El tema es cómo estábamos y cómo estamos y qué hicimos. En ese sentido, revisar las estadísticas premite comparar escenarios y quizás ayude a encontrar algunas certezas sobre cómo le fue a esta economía que ha pasado por 10 ministros (Machinea, López Murphy, Cavallo, Remes Lenicov, Lavagna, Miceli, Peirano, Lousteau, Fernández y el actual Boudou) y un default.

90_1

Hoy que Brasil es inevitable referencia positiva, cotejar también la dinámica de sus estadísticas de la última década permite mensurar similitudes, diferencias y abismos con nuestro país. Más allá de que sólo en este último rubro el principal integrante del Mercosur lleva consumidos sólo tres ministros de Hacienda (Pedro Malan, Antonio Palocci y el actual Guido Mantega), es obvio que no reside allí la causa por la que hace sólo diez años el PBI brasilelño era poco más de dos veces el argentino (u$s 586 mil millones contra u$s 283 mil millones) y hoy lo multiplica casi por cinco (u$s 1,4 billones contra unos u$s 300 mil millones). O por qué, si se mide el PBI per cápita (precios corrientes en u$s) , se puede concluir en que mientras hoy a cada brasileño le corresponde un 122% más que una década atrás, cada argentino retrocedió un 3,6%.

Justo es decir que en algunos rubros como el desempleo o política monetaria uno y otro país han tenido tendencias similares. Mientras la Argentina registra un descenso en el índice de desempelo del 4 ó del 2,3% (según sea la medición oficial o la de consultores privados), Brasil ve reducida la tasa de población sin trabajo un 2,1% en el mismo período medido.

Deuda externa y reservas, también unifican criterios. En esos rubros puede comprobarse que el mentado desendeudamiento argentino es en la realidad de apenas 7,8% en estos diez años mientras que Brasil alcanza un 20 % de reducción en su deuda externa y sorprende con un contundente aumento de sus reservas de 540%, rubro en el que nuestro Banco Central ostenta un notorio 75% de saldo superior al de hace una década.

A la hora de medir la cantidad de pobres, se comprueba con contundencia cómo el debatido rol que en los últimos años viene teniendo el INDEC puede llevar a importantes distorsiones y hace inevitable recurrir a las mediciones no oficiales. Más aun, muchos estudiosos temen que la falta de confiabilidad de las cifras oficiales sea menos grave hoy, cuando los datos son más o menos recientes, que dentro de cincuenta o cien años.

“¿ Qué va a pasar cuando un estudiante de historia económica descubra que el país tiene un período en blanco, un bache generado por estadísticas apócrifas a las que no podrá recurrir para un aprendizaje o análisis riguroso”?.

Esa medición del índice de pobreza es toda una revelación. Según el INDEC, entre 1999 y 2009 hay un 12,8% menos de argentinos pobres, pero si se toman las estadísticas privadas o académicas más confiables se concluye en que la pobreza creció un 10% con respecto a 1999. Obvio es que entre uno y otro porcentaje hay un abismo por el que se desbarrancan o sobreviven familias enteras. Y, obvio tambén, no es lo mismo administrar las cuentas públicas, gestionar educación, salud o seguridad con eficiencia según haya 4 millones más o menos de pobres. Los caminos que concluyen en un buen resultado difícilmente tengan su punto de partida en una premisa errónea.

Comparar las cifras del crecimiento de la economía brasileña en su conjunto y su relación con el descenso de la pobreza puede ser tan decepcionante como motivador.

Los datos duros dicen que el 31% de la población (algo asi como 57 millones de habitantes) es pobre. Lo escarpado de la cuesta a remontar lo refleja el dato de que por cada 10 escalones de crecimiento de la economía de ese país, el nivel de probreza se redujo apenas un punto en lo que va del nuevo siglo, lo que demuestra no sólo que para una política sistemática de lucha contra la pobreza el crecimiento sustentable en el tiempo es un imperativo categórico, sino que en materia de distribución de ingresos aún queda mucha tarea por hacer también para el exitoso modelo brasileño.

* Director de Revista Fortuna

25/12/2009

Archivado en: ,

 

 

8 pensamientos en “Análisis: A diez años de los noventa”

  1. Seria bueno apartar ese cuadro mentiroso y empezar a hablar de lo que es cierto. Si Menem dejo 4 mil millones de pesos de deficit en las provincias, solo este año tuvimos 15 mil millones de deficit…la pobreza (la verdadera) es 10 % mayor a la del 99…la deuda (la verdadera) es mucho mayor a la que marca el cuadro. Cuando Menem se fue era de 124 mil millones y hoy en dia (si no se falsearan las estadisticas y la deuda se atara por Cer como debiera hacerse) seria cercana a los 180 mil millones. El desempleo (el verdadero) ronda el 12%, similar al del 99. Asi que como la unica verdad es la realidad, tenemos que pedirle perdon a Carlitos Menem y agradecer esa decada de estabilidad economica, politica, vida segura, credito, pbi per capita mas alto de latinoamerica, inversion, tecnologizacion de los sectores productivos, obra publica, mejora de los servicios y el mayor bienestar del periodo democratico.

  2. estoy totalmente de acuerdo con el comentario de franco, la decada de menem fue groriosa en comparacion c esta, franco te ayudo un poco, en los 90 habia seguridad jca, inversiones , viviamos mas tanquilos nada d piquetes y de odio q revosa x todas partes, lo unico q pido q los estudiantes del futuro sepan q la epoca de los k y duhalde fue lo peor q le paso al pais vivimos enrejados ntros y los ladrones en la calle, los progre o como lo qran llamar reventaron el pais se enriquecieron y espero q ya en el fin de sus epopeyas algun dia vayan presos. muy mal esto muy mal!!

  3. La decada de MENEN significo una verdadera trasformaciòn para el paìs unica e irrepetible y agegara magnifica, nos puso en el mundo, fue en ese periodo que conocimos las comunicaciones era un paìs donde lovisitan todos los estadista del mundo,estabamos nuevamente para despegar como lo efectuo Brasl, en fin mieremos para atras y veamos ahora, quedams fuera del undo civilizado….y sera por muhco tiempo. El daño que hicieron los K durara varias generaciones..tienen que etar presos yaq, vamos por el NUNCA MAS K

  4. Alguien receurda que antes del “nefasto” Menem, habia que pagar 1000 dolares a la “prestigiosa” Entel y esperar años y añños por la instalacion de un telefono ,,,? y que no habia agua corriente..? y que el desempleo se solucionaba con empresas publicas don 10 veces mas empleados que los necesarios…etc, etc… salranto a nuestros tiempos, a todos aquellos que adoran al progresismo K, diganme a quien van a convencer para que invierta en Argentina, creando empresas y puestos de trabajo…? lamentablemente en este mundo jugamos primera D…

  5. Para Alejo: Saqué un plan Megatel en 1987. Lo pagué 800 australes (mi sueldo era de 600, para tener una pauta de comparación) en 24 cuotas sin interés me lo entregaron en un mes. Prefiero a Entel, en todo caso y no a un monopolio como Telefónica que miente en todas sus promociones y que recuperó su inversión en tres años, cuando en Europa hubiese tardado diez. Ah, no me olvido del precio vil a los que fueron privatizados los servicios, para festejo de todos nosotros. Segba, por caso, tasada en 11 mil millones de dólares por Price & Waterhouse se vendión 600 millones en dos cómodas cuotas: la primera se pagó con la recaudación devengada y la segunda a dos años, en bonos. Lindo negocio.

  6. PARA JOSELITO: CON TODO RESPETO, QUIERO QUE ME PERMITA DISENTIR CON SU COMENTARIO, Y DUDAR DE LA VERACIDAD DEL MISMO. CON RESPECTO AL FAMOSO “PLAN MEGATEL” DEL ALFONSINISMO, LE VOY A CONTAR UNA EXPERIENCIA FAMILIAR.
    A FINALES DE LA DECADA DEL 70, MI PADRE SOLICITO UN TELEFONO A LA “PRESTIGIOSA” ENTEL. Y SOLICITABA UNA LINEA QUE LE HABIA TRASFERIDO UNJA HERMANA. MI PADRE FALLECIO EN 1983, SIN NOVEDADES SOBRE SU PEDIDO. EN 1984, SE LANZA EL PLAN MEGATEL, QUE CONTENPLABA 60 CUOTAS PARA UNA LINEA DE TELEFONO, QUE SE INDEXABAN (TAL LA TERMINOLOGIA DE LA EPOCA) CON EL COSTO DE VIDA.
    SI BIEN DESDE 1984 A 1986, FUERON AÑOS DE RELATIVA TRANQUILIDAD EN MATERIA INFLACIONARIA, TODO SE DESBARRANCO A PARTIR DE 1987, CON LA DERROTA ELECTORAL EN TDO EL PAIS DE ALFONSIN. ESO DISPARO LA INFLACION QUE TERMINO EN LA HIPER DE 1989. MI MADRE, POR CULPA DE LAS INDEXACIONES DE LAS CUOTAS, SE ATRASABA SIEMPRE, Y SE ALARGABAN LOS PLAZOS. EN DEFINITIVA, LE INSTALA LA LINEA EL GOBIERNO DE CARLOS MENEM EN OCTUBRE DE 199O (6 AÑOS DESPUES DE ARRANCAR EL PLAN) Y PAGANDO ENORMES SUMAS A CAUSA DE LA INFLACION. POR LO TANTO, DUDOQUE A USTED LE HAYAN INSTALADO LA LINEA EN UN MES. Y MAS DUDO SOBRE EL PRECIO PAGADO.

  7. Joselito., tuviste más suerte que yo que lo pagué entero y tuve todavía que esperar un año. Angeloz decía que le quedaba el dedo mocho de discar el cero para hablas a Bs.As. No se cuanto valía Segba pero la luz se cortaba cada dos por tres o ya te olvidaste de los veranos porteños, del racionamiento, los cortes rotativos de la genial dupla (o debí decir duo cómico) Alfonsín-Terragno. Bueno ahora debés estar de parabienes, la Argentina está hecha pelota igual que a finales del los 80.

  8. Sr. Carlos De Simone, muy bueno su artículo. Soy brasileño y non me gusta hacer comparaciones entre el Brasil y Argentina, analizándose principalmente gráficos, donde los datos pueden haber sido adulterados. Yo entendio que todo el desenpenho económico de esta comparación si él refleja en el sitio. Los brasilenos planean el período largo con política del estado y un banco muy fuerte para los financiamientos (BNDES). Sin estas dos herramientas perdidas por la Argentina, sea difícil de alcanzar el Brasil. Entiendo que el pueblo rgentino es muy inteligente, pero confundido con la política y la economía. Por favor, construye un nuevo capital federal, éste les ayudará a desarrollar su país. Abraços do brasuca amigo.

Los comentarios están cerrados.

Expertos