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Economía

26/12/2010

Stiglitz: “Es más preocupante el nivel de desempleo que la inflación”

El ganador del premio Nobel de Economía 2001 considera que sigue alto el nivel de desempleo en el país.
STIGLITZ. El economista ganador premio Nobel se reunió con la presidenta Fernández de Kirchner. Foto: Presidencia

El premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz consideró que en Argentina es “más preocupante” el índice de desempleo de 7,5 por ciento que el nivel de inflación, y advirtió que la economía mundial podría registrar una nueva crisis.

Al analizar el problema inflacionario, Stiglitz planteó que “el actual nivel es alto, pero no es cierto que exista un punto de no retorno”, y juzgó que “es más preocupante el desempleo de 7,5 por ciento”, al que también consideró “alto”.

En una entrevista concedida al diario Clarín, el economista alertó que la situación actual de países como España, Grecia o Irlanda es “muy similar” a la que vivió Argentina antes del “estallido de diciembre de 2001”, y auguró que el próximo año habrá “más turbulencias financieras” a nivel mundial.

Acerca de la inflación, Stiglitz destacó que “hay que mirar cuáles son sus fuentes, porque no es lo mismo una demanda sobrecalentada que subas de alimentos que se producen como importación de un fenómeno global”.

“Hay muchos que creen que es como cuando los ex alcohólicos toman de nuevo una gota de vino, y no pueden parar. No hay evidencia empírica de que con la inflación suceda esto”, aseveró. Sobre las perspectivas de la economía a nivel mundial, Stiglitz vaticinó que “el crecimiento de los países ricos se va a desacelerar aún más en 2011”. “El problema central es que los países centralizados no se recuperan de la crisis de 2008”, evaluó, al tiempo que advirtió sobre una nueva debacle internacional por la situación en Europa y en los EE.UU. donde el desempleo “se mantiene en torno al 10 por ciento” mientras que “las medidas de expansión fiscal que se tomaron a fines de 2008 y en 2009 ya agotaron sus efectos”. Al respecto, afirmó que “los líderes de las principales potencias están muy debilitados a nivel interno, y la divergencia de intereses crece”.

“La perspectiva de los gobiernos en 2008 era que en dos años el problema iba a estar solucionado y se comenzaría a repagar la deuda y a recuperar el favor de los votantes. Pero fue un muy mal pronóstico”, reflexionó.

Fuente: DyN

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