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Economía

08/01/2011

El Banco Central sabía hace un año y medio que los billetes no alcanzarían

El jefe de Gabinete dijo que se tomaron “todas las medidas”. Importar efectivo para evitar faltantes cuesta la mitad que imprimirlo en la Casa de la Moneda. El cuello de botella.
BILLETES. Marcó del Pont fue criticada por gremios y ex funcionarios.

Por Carmen López Imizcoz *

En una encrucijada entre admitir la aceleración de la inflación –imprimiendo billetes de $200– o reconocer la ineficiencia con que opera la Casa de la Moneda –importando billetes rápidamente–, el Gobierno dilató decisiones y generó así la escasez de efectivo para las fiestas, que se agudizó con la psicosis de hacer extracciones preventivamente en los últimos días.

Fuentes de la entidad y del sector aseguraron a PERFIL que la proyección de la cantidad de billetes necesarios para satisfacer la demanda de diciembre pasado fue realizada por técnicos del Central a mediados de 2009, durante la presidencia de Martín Redrado, que a su vez recomendaron iniciar el proceso para importar billetes ante la incapacidad de la Casa de la Moneda de satisfacer las previsiones.

Sin embargo, recién promediando 2010 la presidenta de la autoridad monetaria, Mercedes Marcó del Pont, inició contactos con potenciales oferentes del servicio de impresión de billetes. “Mercedes quiso disponer de informes hechos por gente de su confianza”, explicaron fuentes del BCRA.

Ni tiempo hubo para una licitación abierta. La Casa de la Moneda de Chile, Boldt Impresores SA y una unión transitoria de empresas (UTE) entre la Casa de la Moneda local y la brasileña quedaron preseleccionadas. Ganó la UTE argentino-brasileña “porque ofreció el menor plazo”, según fuentes del Central.

INEFICIENCIA
El contrato entre la UTE y el BCRA está guardado bajo el más estricto secreto. Pero un ex alto funcionario del Central que pidió reserva estimó que los billetes impresos en Brasil cuestan la mitad que los fabricados en la Argentina debido a la obsolescencia tecnológica que sufre la Casa de la Moneda y su desmedido plantel de mil empleados. Esta misma fuente estimó que la capacidad productiva de la “maquinita” local, con treinta años de antigüedad, es de 350 millones de billetes al año, cuando la demanda actual es de entre 600 y 700 millones, por lo que, estructuralmente, existe un déficit que deberá ser subsanado con fuertes inversiones y/o importaciones.

PRECIOS
Al deseo oficial de tapar el sol con las manos se sumó la aceleración inflacionaria experimentada en 2010 respecto del año anterior, cuando la suba de precios aminoró su ritmo por la crisis. A mayor inflación, los consumidores se deshacen más rápido de sus billetes para evitar perder poder de compra. “La velocidad de circulación del dinero aumenta con la inflación sencillamente porque el dinero ‘quema’”, explicó Eric Ritondale de Econviews, para quien el faltante de billetes se debe a que “se ha mantenido la ridícula denominación de $ 100 como la de más valor, a pesar de que equivale a $ 27 del año 2000” en poder de compra. Es decir, “los precios han subido entre tres y seis veces desde 2001, pero seguimos usando la denominación de hace diez años”, agregó.

“Las expectativas de inflación no se van a espiralizar por imprimir billetes de más denominación”, sostuvo Ritondale. El Programa Monetario 2011 del BCRA permite una expansión del efectivo más depósitos en caja de ahorro y cuenta corriente, denominado M2, de hasta 42% anual, el doble de lo pautado en el programa del año pasado, que se incumplió.

“El M2 es mayor, creció 31,5% en 2010 y además gira más rápido, pero el dinero físico que circula en la calle creció un poco más lento”, explicó Gabriel Caamaño Gómez de Ledesma & Asociados. “La Casa de la Moneda y la distribución operan al límite de su capacidad”, opinó Caamaño, para quien la solución es imprimir billetes de $ 200 y/o incrementar la capacidad de producción de la Casa de la Moneda.

Mientras el diputado Gerardo Milman (GEN) y el ex presidente del Banco Central Aldo Pignanelli pidieron ayer la renuncia de Marcó del Pont por actuar con desidia, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, salió a defenderla. “El Banco Central tomó todas las medidas que correspondían y ya se está abasteciendo a todos los lugares”, dijo Aníbal Fernández en referencia a la escasez de billetes y acusó a “algunos medios” de crear el problema. “En el fin de semana el tema tendría que estar resuelto”, agregó.

* De la redacción de Diario Perfil

8/1/2011

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