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Economía

29/01/2011

Crece el acoso tributario del Gobierno para financiar el mayor gasto electoral

La caja necesita más ingresos. El precio del dólar informal creció fuerte esta semana por mayores compras. La AFIP vigila como nunca antes a los que declaran menos de lo que ganan.

Por Matías Barberia / Nicolas Gandini *

En los inicios de un año electoral en el que el gasto público crecerá fuerte, el Gobierno lanzó un mensaje: viene el lobo. Una andanada de resoluciones de la Unidad de Información Financiera (UIF), encolumnada al refuerzo de los controles de la AFIP, generó nerviosismo y se disparó el precio del dólar paralelo, así como el uso de trucos para evitar la compra de divisas que queden registradas y el temor entre los contribuyentes que temen ingresar al laberinto tributario.

Apurado por evitar una sanción por parte del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), que coordina los esfuerzos contra el lavado de dinero a nivel mundial, el titular de la UIF, José Sbatella, publicó 13 resoluciones en lo que va del año. Incluyen controles más duros para quienes pretendan sacar una tarjeta de crédito con un límite mayor a $ 5 mil, comporar cheques de viajeros, alhajas y obras de arte.

Paralelamente, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, anunció que 230 mil monotributistas realizaron gastos por encima de los ingresos que declaran, y que esas inconsistencias serán investigadas. A esto se agregan las 300 mil intimaciones que siguen llegando a quienes compraron más de US$ 20 mil durante 2010, en las que se pide que justifiquen el origen de los fondos.

“El resultado de todo refuerzo de controles es que los que están fuera de regla se vuelcan divisas en el mercado informal, o a mecanismos legales para eludirlos”, señaló Sebastián Nicolau, del estudio SMS.

Durante ésta semana, el dólar informal llegó a venderse en $ 4,16, el 4% más que en las casas de cambio legales, donde cotiza por debajo de los 4 pesos.

La caja

En un año de elecciones es improbable que el gasto público retroceda, y la recaudación debe sustentarlo.

“En 2007, con las últimas presidenciales, el gasto aumento el 47%. Eso suele ser común a todos los años electorales”, comentó Fausto Spotorno, de Orlando J. Ferreres y Asociacios.

“Es por eso que la AFIP está recaudando por todos lados, si bien es difícil que este año se alcancen esos niveles porque los impuestos no se pueden subir más”, dijo el especialista, que recordó que desde 2004 la presión tributaria bate récords año a año.

* De la redacción de Diario Perfil

29/1/2011

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