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Economía

12/02/2011

La intervención del INDEC le “ahorró” U$S 3.200 millones en pagos al Gobierno

La necesidad de reducir los pagos de la deuda dio pie a la ofensiva de Moreno. Se ocultaron 88 puntos de inflación desde enero de 2007. La pérdida de credibilidad, el peor costo luego de cuatro años.
PERSISTENTES. Almeyda y Pok siguen reclamando que se normalice el organismo.

Por Carmen López Imizcoz *

A cuatro años de la primera protesta gremial contra la intervención del INDEC, para los técnicos desplazados los únicos “ganadores” del destrozo institucional fueron las consultoras, que, aunque perseguidas por el secretario Guillermo Moreno, ahora venden índices de inflación privados.

Sin embargo, el Gobierno sacó tajada: se ahorró US$ 3.200 millones escondiendo 88 puntos de inflación, a expensas de perder el control de las expectativas inflacionarias.

PERFIL reunió a Marcela Almeyda, ex directora del IPC Nacional, y a Cynthia Pok, ex jefa de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), para reflexionar a cuatro años de los primeros desplazamientos de personal dentro del ente estadístico. “Ninguna consultora medía la inflación hace cuatro años y ahora todas tienen su número, y eso fue gracias a la intervención”, destacó Almeyda. “Se nos acusaba de trabajar para las consultoras y, finalmente, la intervención las favoreció”, opinó Pok, en coincidencia.

Horas después del “abrazo”, el Gobierno informó que los precios subieron 0,7% en enero respecto de diciembre y que, en relación con un año atrás, la inflación oficial fue de sólo 10,6%, menos de la mitad de la cifra que estimaron las consultoras privadas.

Ganadores

Parte de la deuda pública argentina se ajusta por el CER, un índice que se calcula a partir de la inflación oficial. Por eso, el objetivo del Gobierno habría sido pagarles menos a sus acreedores. Sin embargo, la Presidenta, en 2008, negó que fuera así y dijo: “parte (de la deuda) se mide por cupón de crecimiento, con lo cual, si la intención de la Argentina fuera esa, lo que estaría ganando por no reconocer una presunta inflación, lo estaría perdiendo por el crecimiento”. Pero, según ACM, en cuatro años el Gobierno se “ahorró”, entre capital e intereses, U$S 4.124 millones gracias a su subestimación de la inflación y sólo pagó US$ 900 millones extra por sobre-estimar el crecimiento económico. En consecuencia, el toqueteo se tradujo en un ahorro neto de unos 3.200 millones de dólares.

Costos ocultos

No obstante, estas cifras no computan otros costos de difícil cuantificación. Uno de ellos es la “inercia inflacionaria”, es decir, la profecía autorrealizada que se genera cuando nadie sabe a ciencia cierta cuál fue la inflación y, por lo tanto, busca cubrirse por demás, generando más subas.

Además, el menor pago a los bonistas no le salió gratis al Gobierno, ya que “la brecha entre el riesgo país –diferencia de tasa entre un bono público de un país y otro del Tesoro norteamericano– brasileño y el argentino comenzó a despegarse en enero de 2007”, dijo Santiago Massia de ACM. “El acceso al financiamiento voluntario se encareció conforme se agudizó, pero, en simultáneo, la política económica mostró inconsistencias que redundaron también en el incremento de la percepción de riesgo”, explicó. “El problema no es sólo la manipulación de los precios sino también la inflación en sí misma”, concluyó y destacó que 35% de los bonos públicos indexados por CER en el mercado está en manos de la Anses, así que, entre los estafados, se encuentran los jubilados.

* De la redacción de Diario Perfil

12/2/2010

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