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Negocios

07/03/2011

Covelia, la empresa que más crece en el multimillonario negocio de la basura

La firma relacionada con Moyano tiene chances de llegar a la Ciudad de Buenos Aires, principal enclave de desechos. Roggio factura más, pero atiende menos municipios. El negocio mueve U$S 2.000 millones.
COVELIA. En 2010 facturó $413 millones y opera en el conurbano bonaerense.

Por Pedro Ylarri *

Huele mal, ensucia, contamina y trae enfermedades, pero es una fuente de riqueza tan grande como el oro y la soja. Los empresarios del sector dicen que “es el negocio de futuro”, pero la basura tiene alta rentabilidad en el presente. Desde 2006, sólo el negocio de recolección de residuos sólidos urbanos creció 130% y en 2010 superó los $ 7.300 millones en todo el país. Es el principal contrato de la Ciudad de Buenos Aires por su monto y, por todo ello, es un mercado en el que muchos pretenden entrar.

Pero no es sencillo hacerlo. La lucha por ganar licitaciones en los municipios es férrea e incluye negociaciones con los barones del Conurbano y el jefe de la CGT, Hugo Moyano, beneficiario por los 15 mil afiliados que reporta el sector a su gremio de Camioneros. Se trata de un mercado cerrado, en algunas zonas cartelizado, en donde pocos pierden y la competencia es escasa, según caracterizaron funcionarios, directores de ONGs y legisladores consultados para esta nota.

El negocio es controlado en gran parte por empresas nacionales, y entre ellas hay una que crece a un ritmo envidiable. Se trata de Covelia SA, que nació durante la crisis de 2002, cuando los municipios no podían pagar el servicio de recolección y la compañía se encargó de pagar los sueldos de los camioneros y recolectores. De allí viene la buena relación que se le atribuye a la firma con Moyano, aunque la empresa niegue la vinculación comercial con el sindicalista.

Covelia comenzó sus operaciones en San Miguel y pronto sumó Merlo, Lomas de Zamora, Lanus y San Martin. En 2010 facturó $ 413 millones, y hoy, con 800 camiones, levanta residuos en 12 partidos. “Nuestro objetivo inmediato es la licitación en la Ciudad de Buenos Aires”, expresó a PERFIL Carlos Vázquez, director comercial de la empresa.

El Grupo Roggio, con su división ambiental y la marca Cliba, es líder del mercado desde los 90; tiene 3.700 empleados y 600 equipos pesados para recolectar residuos. Su competencia estima que factura unos $ 700 millones anuales, el doble que cinco años atrás, “aunque no fue ganando nuevas ciudades”. En la empresa se afirma que apuntan a un “crecimiento vertical”, que además de la recolección incluye tratamiento, deposición final y una planta de biogás.

TYSA, una división del grupo Impsa, que dirige Enrique Pescarmona; y Emepa, de Gabriel Romero –presente en Capital mediante la firma Nittida–, así como Martin y Martín, y Ashira SA, le siguen en la lista de empresas argentinas en el negocio de la basura.

Las cooperativas municipales se llevan cerca de un tercio del negocio y operan en 45% de las ciudades, según datos de la Secretaría de Ambiente.

Los grupos españoles completan el mapa. El grupo ACS (Urbaser) opera en el norte del Gran Buenos Aires y en la Capital, a través de una alianza con la local Ashira, cuyo titular, Eduardo Manuel García, evitó responder a los pedidos de este medio. “No nos interesa dar a conocer información”, dijeron en la empresa.

Un estudio de mercado divulgado por un competidor estima que en 2006 la recolección de residuos se llevó 19% de los $ 14.906 millones que recaudaron los municipios ese año, es decir, $ 2.850 millones. Sumando 382 millones que gastó ese año la Ciudad, la recolección recaudó entonces $ 3.232 millones.

Se estima que en 2010 la recoleción se llevó 22% de los ingresos de los municipios del país, es decir unos $ 6 mil millones, a los que hay que sumar los $ 1.376 millones de la Capital, con lo que el mercado total fue de $ 7.376 millones. El negocio de la basura crece a 25% por año desde 2006. Así, para fin de 2010 llegará a los US$ 2.000 millones.

“El mercado crece porque se generan más residuos y porque no hay donde tirarlos, ya que los rellenos del Ceamse están saturados o prohibidos, lo que implica más reciclado y reutilización; pero sobre todo por los costos laborales”, dijeron en una de las empresas líderes. “Son los costos de Moyano”, insistió la fuente.

Nadie pierde en la Capital

Por P.Y.

Buenos Aires es la ciudad más codiciada por los empresarios de la basura. El año pasado generó 2,2 millones de toneladas de residuos sólidos y pagó por su recolección cerca de $ 1.400 millones, casi 20% del gasto en el país en ese rubro. Las concesiones, que se renuevan en teoría cada cuatro años, están vencidas y la nueva licitación viene postergada y espera cerrarse el 28 de marzo próximo. Y los empresarios ultiman los detalles que les permitan ganar el contrato.

El macrismo decidió disminuir la cantidad de zonas, “por lo que nadie quiere perderse una tajada del negocio”, explicó el ejecutivo de una empresa que participa de la contienda. Para eso, los diez jugadores más importantes están cerrando acuerdos entre ellos. “No es algo inusual, las llamadas UTE –uniones transitorias de empresas– están por todas partes, por eso cuando una empresa gana o pierde no deja de facturar”, añadió. Tanto en Capital como en el Conurbano “el ganador suele alquilar los camiones a los perdedores”, explicó.

* De la redacción de Diario Perfil

7/3/2011

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