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Opinión

03/06/2011

Chivos expiatorios: Jefes que buscan culpables

Los líderes que gestionan mal no son autocríticos.
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Por Florencia Torzillo *

Culpar, acusar, achacar, recriminar, condenar…cuando en las empresas las cosas van mal, el modus operandi es iniciar el proceso de “echar culpas”.

Hay jefes que siempre están buscando un culpable de su situación, una excusa o un chivo expiatorio a quien hacer responsable: tanto si hay culpables como si no, siempre encuentran alguno.

Se enfrentan a un problema, y corren a buscar a los culpables que pudieron ser responsables por lo sucedido, como si eso fuera a borrar o mitigar las consecuencias negativas, o como si pudiera a hacer que el problema desapareciera. La acusación logra una “solución momentánea” que es la descarga, el desahogo. Siempre hay un “otro”.

Dado que les cuesta realizar una evaluación de su propio desempeño, buscan culpables para recurrir a alguien para hacerlo responsable, y así experimentar sensación de “misión cumplida” en la que quien castiga se desahoga y siente satisfecho, como si hubiera solucionado algo.

En su mayoría, se manejan de manera hostil y autoritaria generando muchas veces en la gente, más errores y desmotivándolas

Es tanta la exigencia y la autocrítica interna que estas personas sienten que necesitan descargarla encontrando responsables a quien culpar. El que acusa, no cree ser responsable de los errores y lo marca en un tono crítico, acusatorio y descalificador, por ende, coloca al equipo de trabajo en una postura de sumisión o rebeldía a la crítica.

¿Que es la culpar?

No hacerse responsable, quitarse de encima el sentido de compromiso. Echar culpas o actuar. Culpables o soluciones. Corregir lo que no está funcionando para liderar más efectivamente el equipo de trabajo

Por el contrario, aquellos que desarrollan un liderazgo efectivo dan confianza, independencia y protección y toman los errores como una oportunidad de mejora y crecimiento en pos de las soluciones.

Un buen líder marca de manera adecuada, sin tono de crítica, aquello que deben cambiar las personas que trabajan en su grupo para el logro más adecuado de los objetivos propuestos,

El verdadero guía nunca culpa a individuos concretos, porque así no permite que estos fracasen: la culpa no genera la necesidad de cambiar

Un líder efectivo es aquel que analiza de manera adecuada junto a su grupo los motivos que llevaron a cometer los errores y poder de esta forma buscar la mejor solución para resolver los problemas que se presenten. El líder conoce a cada uno de sus colaboradores, los dinamiza y lo impulsa constantemente

Lo último que debe hacer un líder, culpar a otros, es una de las peores cosas que alguien puede hace, si aspira a una posición de liderazgo: tratar de justificar sus problemas asignando las culpas a otros.

El líder trabaja con los demás y como los demás, es congruente con su pensar, decir y hacer; su deber es el propio de todos, va al frente marcando el paso.

“Culpar” es opuesto a una buena gestión.

* Directora del Instituto de Psicología Argentino

3/6/2011

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