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Estilo

12/08/2011

En Alemania no quieren más besos en trabajo

Si bien saludar con un beso es una costumbre aceptada en países latinos, los alemanes no piensan lo mismo. La Knigge Society pide restringir esta práctica.
MERKEL.
MERKEL.
El espacio vital entre dos personas en Alemania se estima en 60 centímetros.

Saludar con un beso en la mejilla es algo cotidiano y hasta incuestionable en Latinoamerica y algunos países de Europa, como Francia. Es difícil pensar en una conversación amistosa o de compañeros entre latinos en la que no medie un apretón de manos, una palmada o algún tipo de contacto físico entre dos personas.

En Alemania no están muy de acuerdo con este tipo de trato: los besos incomodan a los alemanes si no son estrictamente necesarios. Knigge Society, una importante sociedad alemana en etiqueta y modales, pidió a las autoridades del país que sean prohibidos los besos en el entorno laboral.

Hans-Michael Klein, director de la entidad, aseguró durante una entrevista con la cadena BBC que durante el año pasado habían recibido más de medio centenar de consultas por correo electrónico por personas preocupadas por tener que saludar con un beso en el trabajo.

La mayoría de las consultas a la Knigge Society provenían de mujeres que afirman que este tipo de situaciones se prestaban para que hombres entablen un contacto en sentido erótico con ellas.

El director de Knigge Society apuntó que esta inquietud tiene una raigambre cultural: “En Sudamérica la gente se puede tener contacto corporal hasta 60 veces por hora; en Estados Unidos, 10 y en el Reino Unido, cero” y apuntó que “corresponde a la cultura sudamericana y a Francia e Italia, pero no a la cultura alemana, tenemos una concepción distinta sobre esto”.

Como recordó Klein, en Alemania, el espacio que suele mantenerse entre una persona y otra es de 60 centímetros “y besarse es estar demasiado cerca”.

Por ello asegura que “realmente no se puede prohibir besarse (en los centros de trabajo), pero tenemos que proteger a las víctimas que no quieren ser besadas y para ello buscamos reglas”. La Knigge Society defiende que en las oficinas se mantenga el tradicional apretón de manos. Además la organización ha creado un cartel que dice “Besos no, gracias”, que cualquiera puede descargar de su sitio web e imprimir para colocar sobre su mesa de trabajo.

Esta asesora de etiqueta, muy involucrada en los asuntos de actualidad, se encuentra en Dortmund, en el oeste de Alemania. Han dictado reglas antes sobre asuntos como la manera correcta de terminar una relacion vía mensaje de texto y cómo lidiar con una nariz mocosa en público.

Con BBC Mundo

12/8/2011

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