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Opinión

03/11/2011

La motivación en las fiestas de fin de año corporativas

Más allá de la diversión es importante aprovechar los festejos del fin de año para motivar, agradecer y fidelizar a los colaboradores de la empresa. La planificación evita errores frecuentes.
Marcelo Gordin

Marcelo Gordin *

Se acerca fin de año y con él una gran cantidad de eventos; entre ellos, las fiestas de fin de año de las empresas en las que cada uno trabaja.

Estos festejos, son una de las pocas ocasiones en el año donde confluyen todos los miembros de una compañía en un mismo momento, lugar y en espacio, con un presidente, un director o un gerente general que está ahí para decirles algo. En este sentido son una gran oportunidad,  ya que se trata de un momento clave para transmitir un mensaje motivacional fuerte.

Generalmente, las empresas cuentan con programas de comunicación interna en los que se trabajan determinados mensajes a lo largo del año y se difunden través de newsletters, carteleras, house organs e intranet.

La fiesta de fin de año es otra herramienta que sirve para cerrar, reforzar y experimentar todos los conceptos clave desarrollados durante este ciclo.  Por ese motivo, para capitalizar este tipo de eventos es importante darle una identidad, realizar una comunicación y convocatoria previa con formatos originales para que la gente asista.

La fiesta de fin de año, es un canal de comunicación bilateral y cómo no es obligatorio ir en la mayoría de los casos, si la gente no va, también es un mensaje al cual hay que prestarle atención.

No nos olvidemos de algo muy importante: las compañías y las personas siempre comunican, con lo que hacen y con lo que no hacen, con lo que dicen y lo que no dicen. De ahí que en el hecho de hacer o no hacer una fiesta, que sea chica o grande, linda o fea, siempre hay comunicación.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que actualmente el costo promedio por persona, para los eventos de fin de año es de $ 700 por persona. El cálculo es simple: una fiesta para mil personas cuesta $ 700 mil; justificación suficiente para aprovechar esta oportunidad y lograr un evento inolvidable, que los invitados se vayan movilizados, emocionados, y motivados.

Es fundamental que los asistentes pasen un buen momento pero el diferencial de trabajar con una empresa especializada en la organización integral de este tipo de eventos,  reside en que la fiesta sirva como herramienta comunicacional.

Hay que diferenciar lo que es el impacto en el participante y lo que espera la empresa. Si no se tiene en cuenta a  los dos se está desperdiciando una gran oportunidad y un gran presupuesto. De hecho en eso reside también la diferencia entre hacer un gasto en una fiesta de fin de año o hacer una inversión en motivación que más adelante rinda sus frutos; eso sí, siempre y cuando la empresa mantenga la coherencia entre lo que dice y lo que hace.

Este año casi todas las empresas van a realizar fiestas de fin de año, lo que ocurre es que muchas empresas no las entienden de esta manera y se pierden una oportunidad histórica de que esto se convierta en algo que sirva.

* Presidente de la Asociación de Organizadores de Fiestas y Reuniones Empresariales.

3-11-2011

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