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Cómo funciona el régimen industrial de Tierra del Fuego

En 2011 hubo un récord de producción de electrónicos pero a dos años del impuestazo tecnológico se debate si el plan de fomento genera desarrollo industrial y empleo de calidad.

Por Pedro Ylarri *

Dos años después de la sanción del impuestazo tecnológico y del nuevo plan de promoción a la fabricación de productos electrónicos en el país, Tierra del Fuego está en ebullición. En menos de 24 meses, la producción creció casi ocho veces en las nuevas categorías de productos. Unas 28 empresas locales fabrican 8,4 millones de celulares, 200 mil tablets, 288 mil cámaras y 1,2 millón de acondicionadores de aire a una larga lista de multinacionales, que luego de años de restricciones comprendieron que no les será gratis acceder al auge consumista de la Argentina post crisis.

Todo marchaba viento en popa mientras se anunciaron inversiones por US$ 500 millones y se crearon 10 mil empleos en cuatro años, hasta que en las últimas semanas, la escasez de dólares comenzó a afectar la importación de partes y accesorios, la industria en Brasil denunció que el régimen es “la puerta de entrada a los productos chinos” y comenzaron por lo bajo a aparecer algunas críticas sobre la conveniencia del sistema, que le cuesta al Estado $ 3.500 millones en impuestos que no serán cobrados.

Un relevamiento de PERFIL sobre los balances de las diez empresas más importantes del polo tecnológico semicerrado añade un nuevo condimento: las compañías encargadas de ensamblar o fabricar la tecnología cosechan enormes ganancias, que medidas en relación con los empleados que generan son hasta cuatro veces más altas que otros sectores industriales.

Las empresas son NewSan (tiene las marcas Sanyo, Noblex y Philco), BGH (Motorola, Sony, ZTE), Radio Victoria Fueguina (TCL, Hitachi), Mirgor, Electrofueguina (de Frávega), Digital Fueguina (provee a Garbarino), Famar Fueguina, Brightstar (celulares Samsung, LG, Motorola y RIM), Carrier Argentina SA (acondicionadores de aire) y Electronic System.

Entre todas tuvieron en 2010 ventas netas por $ 7.978 millones y utilidades de $ 835 millones.

Las diez emplean a 8 mil trabajadores, por lo que cada empleado generó ventas por $ 1 millón y ganancias de $ 100 mil. Este número es más del doble que los $ 39 mil generados por cada uno de los 79 mil empleados de la industria automotriz, más del triple que los $ 28 mil por puesto del sector publicidad y casi cuatro veces los $ 26 mil por trabajador del sector transporte marítimo.

Las cifras constan en los últimos tres informes sectoriales elaborados por la AFIP.

El Ministerio de Industria explicó a PERFIL que un buen porcentaje de las ganancias es reinvertido. La semana pasada, NewSan (de Rubén Cherñajovsky) anunció una inversión por $ 450 millones; y Brightstar SA (del inversor boliviano Marcelo Claure), otra de US$ 15,6 millones. Aclaró además que las ganancias de algunas firmas no sólo son por producir en la isla.

La cartera de Débora Giorgi destacó el impacto económico del plan, que incluye 12 mil empleados directos, 6 mil indirectos y 10 mil camiones movilizándose.

Hoy la apuesta es a incrementar la integración a través de planes como Conectar Igualdad, que por el alto volumen (1,5 millones de computadoras) permiten incentivar la producción local de placas, memorias, baterías y carcasas, entre otros componentes.

Industria también dijo que está abierta a recibir nuevos planes de inversión, incluso extranjera, y que el polo sustituye importaciones por US$ 3 mil millones.

* De la redacción del diario Perfil

22-1-2012

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