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Economía

27/08/2012

Británicos evalúan que los JJ.OO. fueron una mala inversión

Comerciantes, empresarios y hasta el secretario de Deportes admitieron que Londres 2012 ha generado pocos beneficios económicos de corto plazo. Cuál era el presupuesto original y cuánto se gastó en realidad.
MINISTRO SINCERO. Jeremy Hunt admitió que los JJ.OO. generaban pocos beneficios económicos de corto plazo pero se entusiasmó con resultados de largo plazo, muy cuestinables. Foto: AFP
MINISTRO SINCERO. Jeremy Hunt admitió que los JJ.OO. generaban pocos beneficios económicos de corto plazo pero se entusiasmó con resultados de largo plazo, muy cuestinables. Foto: AFP
SIN RETORNO. El secretario de Cultura y Deportes británico, Jeremy Hunt, admitió que los JJ.OO. generaban pocos beneficios económicos. Foto: AFP

Cuando un país es sede del evento deportivo más importante del planeta, incluso más que un Mundial de Fútbol, generalmente se subestiman los costos, mientras que los beneficios muchas veces se sobreestiman.

Esto se debe al revuelo vinculado al marketing de la cita olímpica además del bullicio generado por los políticos para obtener el apoyo de los residentes de la ciudad que será sede de los Juegos, y Londres 2012 no ha sido la excepción.

Desde el punto de vista político y económico, lo penoso es que los costos y beneficios reales de los JJ.OO de Londres nunca se conocerán, dado que se realizan muy pocos análisis de costo-beneficio después del evento.

En principio, el presupuesto de los juegos de Londres era de entre 2.400 y 3.900 millones de libras. Para el año 2007, los costos ya habían alcanzado 9.300 millones de libras. Eso significa que cuando la fecha todavía estaba banstante lejos, el gasto original ya se había más que duplicado en la realidad.

Ahora los comentarios de los críticos y las investigaciones indican que los JJ.OO. le costaron a Gran Bretaña alrededor de 13.000 millones de libras y una investigación reveladora realizada por Sky Sports indicó que podrían llegar hasta 24.000 millones, y esto se debe en parte a las renovaciones en el sistema de transporte. Según los informes, se asignó aproximadamente 1.000 millones únicamente a gastos de seguridad.

Tal como se había proyectado, como se ha visto en otras citas olímpicas anteriores, muchos turistas “extra-olímpicos” se asustaron ante una ciudad “llena hasta el tope” y simplemente optaron por no visitar Londres durante los días que duró la competencia. Los propios ingleses se quedaron en sus casas durante por temor a las multitudes.

Hay pruebas anecdóticas que indican que muchos de los suburbios y las atracciones más populares de la ciudad tuvieron muchas menos visitas de lo normal al inicio de los Juegos. Aún se están recibiendo datos que revelarán si el temor a las multitudes continuó castigando a los comercios minoristas después de las Olimpíadas.

Experian Football, compañía dedicada a este tipo de análisis, indicó que las visitas a las tiendas disminuyeron en un 9,6% durante las dos semanas que duraron los Juegos Olímpicos, mientras que el oeste de Londres constató una “disminución discreta” durante estas dos semanas. Sin embargo, esos datos estaban muy influenciados por la ubicación de los eventos.

No resulta sorprendente que los hoteles del Reino Unido hayan sido beneficiados con los Juegos Olímpicos, con una mayor tasa de ocupación (un incremento de aproximadamente 4,8%) y mayores ingresos por habitación disponible (una medida muy utilizada en la industria hotelera) que se incrementaron en un 95%.

Jeremy Hunt, el secretario de Cultura y Deportes británico, admitió que los JJ.OO. generaban pocos beneficios económicos de corto plazo y esto coincide exactamente con los datos aportados por los comerciantes minoristas. El hombre en cuestión indicó que en el largo plazo las Olimpíadas le aportaron a Londres cierto “perfil en el escenario global”. Sin embargo, se trata de una afirmación bastante cuestionable porque la ciudad ya se encuentra bien posicionada.

Además, agregó que los Juegos Olímpicos podían contribuir a mejorar el comercio del Reino Unido. Este argumento resultó más verosímil en el caso de Beijing 2008 y puede ser factible para los próximos Juegos de Rio de Janeiro 2016 (dada la necesidad de infraestructura que tiene la ciudad y la falta de popularidad a nivel global que tienen tanto Brasil país como la ciudad carioca), no es sostenible en el caso de un destino turístico como Londres que es además el segundo centro financiero del mundo.

Con seguridad, los Juegos Olímpicos 2012 beneficiaron al Reino Unido desde el punto de vista de ingresos, pero en cuanto a los beneficios netos (tangibles e intangibles), los costos y sin duda los beneficios aparentes a nivel nacional, hacen que este argumento sea altamente cuestionable.

Al igual de lo que sucede con los beneficios que generan las guerras en las economías, sin generar ningún retorno sobre la inversión, los Juegos Olímpicos pueden analizarse desde una perspectiva similar – además de los edificios, la infraestructura y el embellecimiento general, que generaron algunos beneficios marginales. Sin embargo, el Reino Unido nunca recuperará los 13.000/24.000 millones de libras que gastó.

Si creemos que los JJ.OO son una inversión adecuada, el costo de 24.000 millones (incluyendo infraestructura) debería generar un retorno anual de por lo menos entre un 3%-5% para el gobierno (o algo similar) en forma perpetua, o 700 millones de ganancias netas por año para siempre, o 85 libras por residente londinense por año.

Esto es posible pero, como se ha visto en otros Juegos Olímpicos, como los de Atenas 2004 y Beijing 2008, únicamente el mantenimiento de la infraestructura de los JJ.OO en desuso, puede costar cientos de millones al año.

Fuente: Sala de Inversión

27-8-2012

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