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Economía

18/02/2013

El delivery se escapa del control de precios que impone Moreno: subió 25% en un año

Los comercios realizan paquetes de oferta para las familias, que permiten ahorrar unos pesos, pero los incrementos igual rondan el 25% promedio. Cuánto subieron los precios según un relevamiento de barrios típicos de clase media.
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El delivery de comidas, un servicio muy utilizado por sectores medios de la población, aumentó hasta 25% en el último año, dos veces y media más que la inflación del INDEC, y continúa en alza, dejando fuera de combate cualquier intento por frenar la escalada de parte del gobierno.Los datos surgen de un relevamiento realizado por Noticias Argentinas en barrios típicos de clase media de la Ciudad de Buenos Aires, como Caballito, Almagro, Boedo y Flores.

Salir a comer afuera agranda el dolor de cabeza, ya que los precios se ubican un 10% por arriba de los de algunos delivery, constató NA. Como ejemplo, una parrillada para dos personas que en marzo de 2012 costaba $ 145, cotiza a $ 180 en febrero, un 24,1% de ajuste. Una pizza grande de muzzarella que en febrero de 2011 estaba a $ 35, ahora se consigue a $ 42, un 20% de suba.

En cambio, una milanesa con papas fritas o ensalada mixta, pasó de $34 a 42 en locales y restaurantes de Caballito, un 23,5% más. Una porción de ravioles al filetto que en 2012 estaba $29, se incrementó a 36, un 24%.

Así, la mayoría de los incrementos rondaron el 25%, en línea con la inflación relevada por las principales consultoras del mercado, difundidas por el IPC Congreso. Ese indicador, seguido de cerca por las empresas, arrojó una inflación del 2,58% para enero, dos veces y medio más que el 1,1 informado por el INDEC.

Igual, a pesar de la intervención, el organismo aceptó una mayor inflación en el primer mes del año, al informar un alza del 1,1%, la más alta desde febrero de 2010.

Siguiendo con el relevamiento realizado por NA, una docena de empanadas que en febrero de 2012 costaba $52, ahora cuesta 79, un 32% más. Si se quiere comer sano, los precios igual perforan el bolsillo: una ensalada completa que en 2012 costaba $ 22, ahora sale $ 27.

En el caso del tradicional asado, una porción “con guarnición”, que en 2012 costaba $52, ahora se debe pagar $69. Ni siquiera las típicas tartas le escapan a la presión inflacionaria: en 2012 su precio era de $22, mientras que en 2013 cuestan $27.

Los comercios de delivery realizan paquetes de oferta para las familias, que permiten ahorrar unos pesos, pero los incrementos igual rondan el 25% promedio. En los comercio justifican los aumentos en el incremento de costos por partes los proveedores, en lo alto que están los alquileres y en el reclamo de los gastronómicos, que pretenden un 30% de ajuste salarial.

En el gobierno podrán afirmar que la comida hecha es un consumo premium, con la misma lógica que usó Moreno cuando un periodista le hizo notar cómo había subido el queso port salut. Premium o no, el alza en el rubro alimentos exprime los bolsillos de los argentinos igual y causa dolores de cabeza diario a la hora de tener de adquirir productos.

Con Agencias

18-2-2013

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