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Tecnología

03/10/2013

Los usuarios quieren monitores cada vez más grandes

Algunos ya alcanzan los 70 centímetros y cuestan hasta US$ 540. Para qué los utilizan los usuarios. Pros y contras.
MONITORES MÁS GRANDES. Los usuarios los adquieren cada vez más.
MONITORES MÁS GRANDES. Los usuarios los adquieren cada vez más.
MONITORES MÁS GRANDES. Los usuarios los adquieren cada vez más.
MONITORES MÁS GRANDES. Los usuarios los adquieren cada vez más.

Por Clemens Schöll (*) Sin duda alguna, el tamaño de los monitores de las computadores viene creciendo en las últimas décadas. Actualmente, hay monitores gigantes que ya alcanzan un diagonal de casi 70 centímetros. Pero ¿quién necesita una computadora con una pantalla tan grande, que cuesta al menos US$ 540?.

“Estos monitores les interesan sobre todo a aquellos usuarios que quieren al mismo tiempo varios programas y documentos”, explica Timm Hoffmann, de la asociación alemana de la industria tecnológica Bitkom. Una pantalla tan grande puede ser útil para quienes trabajan con amplios cálculos de tablas, gráficas o imágenes y que necesitan cada centímetro de espacio. “Además, el gran tamaño y la resolución también son interesantes para los jugadores y los amantes del cine, que quieren disfrutar de sus contenidos sin franjas negras”, dice el experto.

Al principio, puede ser difícil acostumbrarse a un formato de cinemascope de 21:9, que “te puede dar la sensación de estar mirando por la ranura de un buzón”, escribió el periodista Stefan Porteck, redactor de la revista de computación “c’t”. Hay que sentarse un poco hacia atrás para poder ver todo”, dice Jenny Braune, del instituto alemán Stiftung Warentest, que evalúa la calidad de los productos de consumo. A algunos usuarios les resulta más cómodo para los ojos dos pequeños monitores conectados entre ellos. Para trabajar de forma relajada, los grandes monitores tienen que poder girarse lateralmente y ser regulables en altura.

Sin embargo, el experto de Bitkom Hoffman dice por experiencia propia que no es necesario tener una vista completa del monitor: “Traslado a la parte izquierda gráficas, documentos en Word y otras cosas. A la derecha me muestran el contenido de la pantalla de un aparato adicional y en el centro está el espacio de trabajo propiamente dicho”, explica . Quien trabaja con dos computadoras ya no necesita cambiar entre una y otra, sino que puede tener las dos simultáneamente en la pantalla mediante el modo de pantalla dividida. Esta función la ofrecen casi todos los monitores gigantes.

Además, con el llamado Mobile High Defitinion Link (MHL) también los smartphones y las tabletas se pueden conectar directamente al monitor. El adaptador que se necesita para eso y que también suministra electricidad a los aparatos cuesta unos US$ 54. “De esta manera, “cualquier persona que tiene una gran cantidad de presentaciones en el smartphone puede enseñarlas rápidamente a sus colegas en un monitor grande”, explica Hoffmann.

Para los expertos, los requisitos que se exigen a la computadora apenas presentan problemas: “Cualquier PC moderna cuenta con una salida HDMI”, dice Braune. El tamaño inusualmente grande tampoco debería ser un problema para las tarjetas gráficas. La mayoría de los sistemas operativos modernos dan soporte a resoluciones de 2.560×1.600 píxeles, agrega Hoffmann.

Sin embargo, los jugadores necesitan tarjetas gráficas de alto rendimiento para que la alta resolución también se aprecie en los juegos de computadora. Cuando los juegos son muy rápidos, por ejemplo los shooters, es posible que la formación de la imagen sufra retrasos mínimos. Para evitar este problema, el comprador debería fijarse en si el monitor tiene tiempos de reacción especialmente rápidos, que generalmente se expresan en milisegundos.

El consumo de energía de los nuevos aparatos no es excesivo. Sin embargo, lo mismo vale para la alternativa, dice Jenny Braune: “Actualmente, tampoco dos pequeños monitores consumen más energía que la famosa bombilla de 60 vatios”. Quien todavía tiene en casa un monitor no muy pequeño debería pensar seriamente en si vale la pena comprar uno gigante, recomienda Braune, porque hoy incluso un modelo de tres años de antigüedad casi siempre está al nivel de la técnica moderna. Por esto, si usted necesita más espacio, mejor compre un segundo monitor pequeño, lo que es bastante más barato. Además, el paquete doble se puede manejar de manera claramente más flexible, explica Hoffmann.

(*) dpa.

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