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Tecnología

10/10/2013

No confíe ciegamente en las redes wifi abiertas

Están por todas partes. Pero es necesario tomar medidas de precaución para que no roben sus datos personales.
WIFI. Conectarse fuera del hogar puede tener sus inconvenientes.
WIFI. Conectarse fuera del hogar puede tener sus inconvenientes.
WIFI. Conectarse fuera del hogar puede tener sus inconvenientes.
WIFI. Conectarse fuera del hogar puede tener sus inconvenientes.

Por Tobias Hanraths (*). Las zonas que ofrecen conexiones wifi sin costo alguno son casi imposibles de evitar hoy día en las ciudades grandes: aparecen en cafés, aeropuertos y hasta estaciones de tren.

Sin embargo, el hecho de que esta conexión gratuita a Internet esté disponible no significa que los usuarios no deban tomar algunas medidas de precaución para proteger sus datos personales. “Cada vez que utilizo wifi tengo que preguntarme a mí mismo quién está detrás”, dice Frank Timmermann, quien dirige el instituto de seguridad en Internet de la universidad alemana de Westfalia. “Esto se debe a que me estoy conectando a un punto de acceso que utiliza un nombre de pila y una dirección MAC”.

El problema de algo que parece relativamente sencillo es que cada propietario de un router puede escoger cualquier nombre para su red. Una red que aparentemente está administrada por una autoridad pública podría ser, sin embargo, una red privada. Y esto significa que alguien podría captar el tráfico de datos para fines propios.

Este riesgo es una buena razón para enviar solamente información con conexiones encriptadas, que se pueden reconocer por una dirección web que comienza con “https” y que tienen un icono de candado en la barra de direcciones. Sin embargo, esta opción no siempre está disponible. Las apps no ofrecen este tipo de seguridad. “Con ellas no sé si me estoy comunicando con codificación”, explica Timmermann.

Los mismos problemas pueden aparecer en la red doméstica. Como los datos en una red pública pueden ser secuestrados antes de llegar al router, cualquier información enviada a cualquier router -incluso tu propio router- no tiene la seguridad garantizada una vez que la transmite el aparato. “No sé lo que viene detrás del router, quién está en línea”.

Otro problema que presenta una red wifi pública es que otros usuarios pueden aprovecharla para atacar otras computadoras. Esto significa que cuando uno está fuera de casa no debería dejar desprotegidos las transmisiones y los archivos, algo que no es un problema cuando se está trabajando en la red doméstica. “En cualquier caso, su computadora debería disponer de una protección básica“, recomienda Timmermann. Es decir que debería tener un programa antivirus y un firewall, así como software actualizado.

También conviene verificar las condiciones de cualquier red abierta que usted utiliza. Algunas redes abiertas sólo son gratis durante cierto tiempo, otras sólo son accesibles después de que el usuario haya dado información personal. Esto puede ser riesgoso, advierte Timmermann. “Si primero tengo que dar mi dirección de email para poder acceder a una red wifi pública, es más fácil que me identifiquen”, dice el experto. “Y un atacante potencial siempre estará feliz si usted proporciona tan fácilmente información personal”.

(*) DPA

10-10-2013

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