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Tecnología

07/01/2014

2014 será el año del duelo entre los anteojos y los relojes inteligentes

Google, Apple y Samsung se prestan a dar la batalla por los nuevos accesorios tecnológicos.
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Por Andrei Sokolov

Las pantallas táctiles cambiaron la forma en que nos comunicamos mediante la tecnología, pero fueron sólo el principio. La interacción con nuevos dispositivos pequeños será aún más natural en el futuro próximo, y las dos propuestas que más se esperan para 2014 son los anteojos y los relojes inteligentes.

Mientras que los smartphones revolucionan un sector tras otro, la industria tecnológica está buscando el que será “el próximo hallazgo”. Una de las ideas de los expertos es que la informática, a medida que se hace más pequeña, se divida en pequeñas porciones que se lleven en diferentes partes del cuerpo. En 2014 podría tener lugar el primer duelo entre dos diferentes propuestas de esta tecnología “wearable”, es decir que se lleva puesta: las gafas contra los relojes.

Google distribuyó sus anteojos Google Glass en un primer paso entre unos 10.000 usuarios en Estados Unidos con el objetivo de probarlas. Con la ampliación del programa se habrían sumado entretanto varias decenas de miles más, porque cada participante podía elegir a tres personas más para usar los anteojos. Además, a finales de noviembre hubo una segunda ronda de prueba.

Hasta el momento no hay fecha para su lanzamiento al mercado. La única pista la dio el presidente del consejo de administración, Eric Schmidt, quien en el segundo trimestre de 2013 dijo que para la salida a venta faltaba por lo menos un año.

Google Glass tiene una cámara en el armazón y una pequeña pantalla delante del ojo derecho en la que se pueden ver informaciones de Internet, rutas de GPS, fotos o videos. Las gafas reconocen órdenes de voz y se pueden manejar a través de una superficie táctil en la patilla derecha.

Google espera haber encontrado con Glass una nueva forma de interacción con la técnica. Por ejemplo, se pueden grabar videos sin tener que tener una cámara en la mano. A la vez, la pequeña cámara generó preocupación entre los defensores de la esfera privada, y en 2013 se puso la primera multa por conducir llevando las gafas.

En la actualidad se está distribuyendo la segunda versión de prueba, que entre otras mejoras lleva un auricular y la posibilidad de engancharse a gafas graduadas. Una cuestión clave de su salida a la venta será el precio, ya que hasta ahora quienes accedían a la versión de prueba debían desembolsar 1.500 dólares.

A diferencia de las gafas de Google, que ya son una realidad tangible, nada se sabe del supuesto reloj de Apple. De hecho, la idea de que está en camino no es más que una hipótesis que se basa en indicios, como la declaración del CEO de la empresa, Tim Cook, acerca de que consideraba interesante la idea.

Además, Apple se reservó en varios países el nombre iWatch y está montando una fábrica de cristal de zafiro en Estados Unidos. La empresa ha contratado al principal gerente de la firma de moda Yves Saint-Laurent y, según los medios, también a uno de los padres de la pulsera que monitorea la actividad física FuelBand de Nike. Los medios aseguran que Apple está trabajando de forma intensa en el producto y que podría ser lanzado en 2014, aunque también recién en 2015.

Tim Cook enfrenta mucha presión. Los inversores impacientes quieren ver de una vez un nuevo producto casi cuatro años después del lanzamiento del iPad. Y lo que venga tiene que ser un éxito rotundo, porque Cook y su equipo se enfrentan a la sombra de su antecesor, Steve Jobs, fallecido por un cáncer hace dos años.

En el diseño de un reloj hay muchas preguntas clave que responder, como qué funciones se trasladan a él y cuáles se quedan en el smartphone, cómo se soluciona el tema del manejo con una pantalla tan pequeña y si debe ser un mini-smartphone en la muñeca o parecerse más a una pulsera de ejercicio.

Samsung lanzó hace unos meses su propio reloj, el Galaxy Gear, que tuvo malas críticas en lo que respecta a software y facilidad de uso. También han sacado al mercado relojes propios Sony, Motorola y empresas nuevas como Pebble, pero la amplitud de funciones de sus aparatos es limitada.

Los analistas del mercado creen que pasará un tiempo hasta que encajen todas las partes del puzzle de los relojes. Así, la exparta de Gartner Annette Zimmermann afirmó hace poco que no cree que sean más que un accesorio sumado al Smartphone al menos hasta 2017. Otra empresa, Canalys, cree pese a ello que en 2014 se venderán cinco millones de relojes inteligentes. Los medios estiman además que Google no quiere dejar el terreno libre a Apple y Samsung, sino que también trabaja en su propio reloj.

Y en caso de que los relojes y las gafas fracasen, Sony ya ha patentado otra idea, llamada «Smartwig»: una peluca computarizada con GPS y cámara, entre otros elementos tecnológicos.

 

 

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