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28/06/2015

Agrónomos argentinos cuentan por qué los prefieren en Africa

Por Rosalía Draletti |Los ingenieros especializados en producción agropecuaria son los más buscados por su formación y la similitud de cultivos en esa región.
Trabajo. Gastón Zoani en Nigeria. | Foto: Gentileza Zoani

El caso de Santiago López Menéndez, el argentino de 28 años liberado el viernes tras un secuestro extorsivo en Nigeria, país donde trabajaba desde hace un año como ingeniero agrónomo para la empresa Flour Mills, no es un hecho aislado. Cada vez más argentinos como él se embarcan hacia distintos puntos de Africa para ejercer como profesionales, especialmente en producción agropecuaria.

El prestigio de la tecnología agrícola y ganadera argentina hace que los profesionales que se gradúan en el país sean muy demandados por los países africanos. Además, el clima similar y los cultivos parecidos de ambos territorios, como el maíz y el sorgo, facilitan el intercambio.

Experiencias. Gastón Zoani viaja alrededor de cinco veces por año a Nigeria y cuenta que allí “está todo por hacerse”, por lo cual los agrónomos argentinos son muy valorados hoy en día. “Es un país que en el pasado fue productor de alimentos, pero tras muchas revueltas políticas eso decayó y ahora hay casi 180 millones de habitantes que alimentar. Como no saben producir, importan arroz, carne y otros productos, y demandan ingenieros agrónomos para que vayan y enseñen”, explica a PERFIL.

También desde la organización de empresarios agrícolas Aacrea indican que los argentinos son solicitados en Africa, básicamente por la necesidad de producir para el autoabastecimiento. En general, como en el caso de Santiago, los jóvenes que viajan lo hacen como asesores, para capacitar a los productores locales sobre las técnicas utilizadas en Argentina, con contratos cortos y atraídos por los altos sueldos, que pueden hasta triplicar el salario local.

Situaciones similares se dan también en otros países del continente africano. Pío Silveyra, ingeniero agrónomo, decidió probar suerte en 2002 con un grupo de amigos en Sudáfrica, llevando tecnología de siembra directa. “Buscábamos nuevos horizontes y un grupo inversor nos ofreció la posibilidad. Vimos que estaban como sesenta años atrasados en tecnología agrícola y que había demanda de conocimiento”, cuenta.

A la vez, Cristiano Casini, ingeniero del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), estuvo en Zambia y en Sudáfrica, y explica que desde esa institución empezaron a impulsar viajes de ingenieros y empresarios argentinos hace siete años, para promover la siembra directa, especialmente en Sudáfrica, por su mayor estabilidad. “Cada país allá es un mundo diferente, algunos pacíficos y otros más guerreros. Pero se trata de un continente rico, con millones de hectáreas fértiles. Como falta conocimiento y capacidad técnica, es una gran oportunidad para Argentina”, aclara.

Peligros. López Menéndez fue secuestrado el miércoles pasado por un grupo de hombres armados, que se lo llevaron en su propia camioneta mientras el joven organizaba la jornada de siembra con productores locales. Días después, los secuestradores negociaron con la empresa y las autoridades el rescate. Ese es uno de los mayores riesgos a los que se enfrentan quienes se aventuran a trabajar en Africa. “Es muy peligroso, un blanco llama mucho la atención en Nigeria y es común que haya secuestros, por eso hay que cuidarse mucho y moverse con seguridad”, indica Zoani. “Lo ideal es movilizarse dentro de ciertos parámetros, tomando precauciones y siempre acompañado por algún local”, añade Casini, que llegó a viajar a Sudáfrica tres veces por año.

También en Angola, uno de los puntos más frecuentados por argentinos, es necesario manejarse con precaución. “Están los campos minados por la guerra civil, por lo que es peligroso si uno no conoce ni es de la zona”, señala Silveyra.

Nota publicada en la edición impresa del Diario PERFIL.

 

 

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