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22/02/2017

La Argentina progresista no tiene respuesta a los reclamos sociales

Por Gustavo Lazzari | Para crear trabajo es imperativo y urgente desmontar toda la maraña regulatoria y reducir drásticamente la presión tributaria. No hay tiempo para falsos sentimentalismos.

Diariamente la ciudad de Buenos Aires es objeto de reclamos de organizaciones sociales que buscan, con buenas o malas intenciones, sostener los planes que, con o sin contraprestación, reciben sus adherentes.

Es cierto que detrás de los planes hay negocios e incentivos políticos. No obstante centrar la discusión en ello sería un grave error.

Si hubiera trabajo genuino con salarios promedios  en torno a los $15.000 no habría marchas en la Avda 9 de Julio reclamando planes de $ 4.000.

$15.000 es más que $ 4.000. Los piqueteros lo saben.  Más allá de algún heladero culposo de alguna organización que se quedaría sin justificación, el grueso de quienes reciben planes valoran más un trabajo honesto  que una dádiva gubernamental. Eso está claro.

El problema es que la mentalidad progresista y populista que enamora a la enorme mayoría de los políticos oficialistas y de oposición no tiene respuesta para crear trabajo genuino. Toda la discusión es “más o menos planes”, “más o menos dinero por plan”, “mayor o menor contraprestación”, etc.  Discusión inútil.

Es necesario resolver los motivos por los cuales quienes buscan trabajo y oportunidades no las encuentran. Hay dos formas para que una persona pueda desarrollar su potencial. Una es que una empresa lo contrate. La otra es que pueda crear su propio emprendimiento o empresa.

Ante el flagelo de la desocupación, cortar una calle no puede ser la única esperanza. Un desocupado debería poder llevar a cabo un emprendimiento. Debemos confiar en la creatividad y empeño de las personas.

No es falta de voluntad, ni siquiera falta de educación. El emprendedurismo no se enseña en las universidades. Es hijo de un marco de normas que permiten el desarrollo de la iniciativa individual y asociativa.

Nueva Zelandia ocupa el puesto número uno en el ranking de “Haciendo Negocios” que publica anualmente el Banco Mundial.  La Argentina está cómoda en el puesto 116, detrás de Uganda, Nepal, Namibia, Lesotho, Kenya, Uzbekistán, Tonga, Vietnam y Bosnia, entre otros países.

Es difícil hacer negocios en la Argentina. El estado te aplasta. Es una economía de permisos donde iniciar una actividad es imposible y para desarrollarla es necesario pedir permiso en cada paso a un funcionario estatal. Los impuestos hacen lo suyo para desanimar todo emprendimiento.

Tres piqueteros no pueden formar una empresa en la Argentina.

Según datos del citado informe del Banco Mundial , abrir un negocio en la Argentina implica catorce procedimientos (trámites y permisos), demoran un plazo “legal” de 25 días con un costo promedio equivalente al 9,3% del PIB per cápita. (el informe habla de días legales que como sabemos dista mucho de los días reales)

En Nueva Zelandia, país más amigable para hacer negocios, un nuevo emprendimiento implica un solo trámite de medio día a un costo del 0,3% del PIB per Cápita.

Quiere decir que abrir un negocio en la Argentina es treinta  veces más caro, cincuenta veces más lento  y catorce veces más engorroso que en Nueva Zelandia.

Sólo por citar un ejemplo abrir un negocio en Uganda implica un trámite menos que en la Argentina, un día más y un costo similar. Uganda.

Esto explica por qué los piqueteros no pueden pensar en ganar dinero genuinamente cumpliendo sus sueños en su propio emprendimiento. No es el costo del capital, no es la educación. Son las mochilas regulatorias e impositivas.

Tampoco pueden lograr que una  empresa los contrate.

La Ley de Contrato de Trabajo y todo el andamiaje legal diseñado, quizás con buena intención, para proteger al trabajador condena a nuestros piqueteros al desempleo. El sistema impone costos e impuestos laborales cercanos al 60% sobre el salario de bolsillo. Quiere decir que un trabajador tiene que tener una productividad equivalente a 160 para recibir un salario de 100. Esta exigencia de mayor productividad deja a los menos calificados fuera del sistema.

La exclusión no la genera el mercado sino la supuesta protección estatal.

Vacas sagradas como la “indemnización por despido”, “los salarios mínimos y sus equivalentes”,  “inflexibilidad”, la “industria del juicio” y los nefastos impuestos al trabajo hacen que “contratar trabajadores” sea un mal negocio. El desempleo es la lógica consecuencia.

Así, los progresistas y populistas, cortan calles, derraman lágrimas y discursos pero no crearon empleo genuino en los últimos cinco años. Son inútiles a la hora de las soluciones concretas.

Para crear trabajo y soluciones no sirve protestar frente a los ministerios que apenas  pueden distribuir cada vez menores ingresos. Es imperativo y urgente desmontar toda la maraña regulatoria y reducir drásticamente la presión tributaria. No hay tiempo para falsos sentimentalismos.


Por Gustavo Lazzari,  economista y colaborador de Libertad y Progreso.

 

 

8 pensamientos en “La Argentina progresista no tiene respuesta a los reclamos sociales”

  1. la condición necesaria para el emprendedor es la tranquilidad de saber que si el proyecto fracasa no se va a quedar en la calle y pasando hambre… eso se logra con la RENTA BASICA UNIVERSAL

    https://www.youtube.com/watch?v=0WeB9ppG8kM

    al mismo tiempo, como efecto colateral, se le acaban los ‘clientes’ a todos aquellos que viven de los pobres y reducimos inmensamente la burocracia estatal, donde por cada peso que llega como asistencia social se gastan $9 en ‘controlar y verificar’ que el solicitante verdaderamente ‘merece’ esa asistencia (datos del World Economic Forum 2017, ONU, Banco Mundial)

  2. Poder obtener un empleo “en blanco” o lograr poner en marcha un emprendimiento sería fantástico… lástima que la realidad de la máquina impositiva en nuestro país hace que se mire hacia otro lado, en busca de otras soluciones. No son las que deberían buscarse, pero luego de una década de dádivas será bastante problemático erradicar esa “cómoda” costumbre.
    Si el interesado en progresar fuese un jubilado o pensionado nacional, será mejor que vaya eligiendo un nicho o lugarcito bajo tierra o un buen crematorio… pues no tendrá alternativa alguna de “vivir” decentemente sus últimos años.
    Este sector, el de los jubilados, hace años que integra el grupo de POBRES en la Argentina. Los gobiernos que se sucedieron desde la recuperación de la “democracia” poco han hecho (para darles algo de crédito), por este sector que ve hace años menguada su capacidad de vivir con niveles básicos de alimentación, cobertura de salud sin sobresaltos y alternativas de continuar activo hasta sus últimos días.
    Aquí les envío mi aporte sobre este tema. Saludos cordiales.
    “Tanto va el cántaro a la fuente…
    Jubilados y pensionados nacionales vs gobierno/s (…)”
    https://vocablosyfrases.blogspot.com.ar/

  3. Hay que reconstruir el estado no pensando en los ahorros o despidos masivos como muchos llamados “liberales” han propuesto hasta ahora y han “quemado” a todo el liberalismo. Una reconstrucción que elimine toda ls la superposición de normas, de oficinas, , empleados que hoy burocratizan al estado , lo hacen, caro e ineficente y para ello es muy importante separar o “divorciar a los políticos, empresarios y sindicatos de los nombramientos del empleo publico.- Que los aspirantes se califiquen por cursos y por calificaciones puestas en los cursos a crearse que duren mas de un mes; por Lo menos de un año o dos años de carrera meritocrática y del curso y del trabajo desempeñado, garantizando, las calificaciones en su trabajo, como el resultados de sus estudios. La reforma debe abarcar al sistema Estatal Federal, a las gobernaciones de las provincias y a los municipios. Una verdadera política de estado, que lo convierte en un órgano debidamente preparado, eficiente, donde puedan actuar los mejores funcionarios para servir ,a los ciudadanos . .Marcos Roca Antequera en marroan@gmail.com

  4. Indudablemente quien escribio esta nota no aabe nada de trabajo ,ni de sus normas como toda patologia las hay en todos los niveles entre otros los economistas que solo ven numeros y al trabajo mercancia Deberian leer por lo menos los prin ipios del derec
    ho del trabajo y pensar que el trabajador es un persona y no un cosa, que se usa y se tira,es lamentle el articulo

  5. Gustavo, pues el este “fabricnte de chacinados” siga dedicandose a eso. Porque de economía, no sabe un carajo

  6. La falta de trabajo es un problema mundial que avanza exponencialmente con la tecnologia,como ya sabemos hay que gravar el uso de la tecnología en las empresas propuesta que ya hizo Bill Gates para crear un ingreso ciudadano y poner cupos de genero obligatorios en las empresas para que dejen de matar mujeres hay que empoderarlas,dejar de pagar jubilaciones de 5000 /6000 para generar consumo y activar el trabajo
    Prohibir el trabajo en el estado de gente de confianza=familiares y acomodados

  7. Gustavo excelente comp siempre!!!! Ojalá algún día formaras parte del gabinete para tomar decisiones tan acertadas!!!!! Tengo esperanza en que nuestro país sea una potencia y que dejemos un mejor nivel de vida para nuestros hijos.

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