FORTUNA WEB

Youtube

G Plus

Facebook

Twitter

 

Economía

11/03/2017

Frutas, yerba y leche, el otro campo que aún no festeja

Los sectores de la agroindustria que atraviesan una crisis.
Ricardo Buryaile, ministro de Agroindustria. | Foto: DyN

Para cerrar una semana con tres marchas, suspensiones y malos datos macroeconómicos en inflación y pobreza, el presidente Mauricio Macri se apoyó en el lado amable del modelo: el sector primario que crece.

Tuvimos producción récord de trigo”, dijo desde San Nicolás, donde además aseguró que se acumulan “cinco meses seguidos” de crecimiento, sin dar más precisiones. Los cereales, sin embargo, el año pasado fueron la estrella de las exportaciones, con una suba del 44%.

Nos puede ayudar a todos a crecer, a las economías regionales, impulsa el federalismo”, sostuvo el mandatario, que no hizo referencias al cierre de plantas de Sancor y la caída en el sector lácteo, uno de los emblemas de la agroindustria.

En deuda. La semana pasada, en Mendoza, le reclamaron al titular de Agricultura, Ricardo Buryaile, por el sector vitivinícola, que bajó 9 puntos porcentuales por la caída del mercado interno, en línea con un promedio del 10% para las economías regionales.

En ese momento, el ministro también reconoció que además del sector lácteo, la crisis se extendía a los frutihortícolas. De acuerdo con un informe de la Universidad de Avellaneda, en 2016 ese segmento perdió un 15,5% inferior al promedio de la última década mientras que en el mismo período los competidores de la Argentina en peras y manzanas aumentaron la oferta en un 5%. La caída en la exportación también rondó el 10%.

En enero de este año, las exportaciones de frutas y frutos comestibles, melones o sandías  cayeron 17,4% mientras que las importaciones crecieron 20%, de acuerdo con los datos del intercambio comercial del Indec. Pescado y frutas son los productos primarios golpeados en las exportaciones, mientras que también las ventas al exterior de manufacturas de origen agropecuario incluyen frutas secas, harinas, café, yerba, té, grasas y aceites, con bajas de hasta el 30%. Hubo casos puntuales donde casi se eliminó la producción, como las ciruelas de San Juan, mientras que las peras de Mendoza cayeron a la mitad mientras que las manzanas de Río Negro bajaron casi un 20%. Con los faltantes por problemas climáticos incluidos, en total se importaron unas 4 mil toneladas de frutas de carozos y pepitas en 2016, un  3.460% más en un año.

Mientras los productores apuntan a la pérdida de competitividad por los altos costos internos –que acompañaron la devaluación– y los impuestos, según el Indice de Competitividad Precio del Sector Agropecuario Exportador (Icopesa) de Economía y Regiones –la consultora que fundó Rogelio Frigerio– está “por encima del final del gobierno de CFK (+51%) y mejor que a la salida de la Convertibilidad en diciembre de 2001 (+30%), pero se encuentra un 8% por debajo del pico histórico de junio de 2016”. “Todas las economías regionales debido al sinceramiento cambiario y a la eliminación de las retenciones tienen, en promedio, un 33% más de competitividad” en diciembre contra la predevaluación, sostienen.

Por Patricia Valli. | Esta nota fue publicada en la Edición Impresa del Diario Perfil.

Archivado en: ,

 

 

4 pensamientos en “Frutas, yerba y leche, el otro campo que aún no festeja”

  1. Con Dietrich (familia dedicada a la venta de autos ) Ministro de “ transporte “ y Facundo Moyano en “ Comisión de transporte” ( jefe sindicato trabajadores de autopistas ) como van a funcionar los Trenes ¿??? Y los ferrocarriles para cuando ¿ MACRI sigue destruyendo el ferrocarril ¡! En el ex- ferrocarril Urquiza ¿¿ Cómo vamos a reducir el déficit si no tenemos maquinas para transportar carga?? Las necesitamos YA!! ,

  2. spi, màs trenes, mejorar las vìas de los trenes para llevar las cargas. No se puede importar fruta que compite con la producida en Argentina. Bajen los impuestos, señores del gobierno! es demasiada la carga impositiva!

  3. Para tener una infraestructura desarrollada hay que pensar en planificación centralizada en serio, (es decir siguiendo los lineamientos de las necesidades de las economía regionales y su gente y no intereses externos como en el caso de los proyectos en vías de implementación como el IIRSA, pensados para “extraer y saquear” en función de las grandes corporaciones extranjeras).

    Los dirigentes de Cambiemos, desde su limitada e interesada óptica, creen que los mercados, (y su famosa mano invisible), en forma ciega e individual irán cubriendo las necesidades que surjan de infraestructura en cada momento sin pensar que hay que planificar en el tiempo.
    Allá por los ’90 en plena ola privada se cargaron las ENET y escuelas técnicas, y una década más tarde cuando se empezó a recuperar capacidad ociosa instalada se dieron cuenta que carecían del personal técnico calificado.
    Así llegamos a hoy, luego de delegar el Estado su injerencia en muchos temas estratégicos desde comienzos de los ’90, sin una red de trenes, con economías regionales raquíticas incapaces de enfrentar los intereses de los grandes grupos mineros y sojeros, y carentes de hasta lo elemental de una red eléctrica nacional totalmente interconectada y una red ferroviaria.

    Las políticas del actual gobierno al respecto es sólo asegurarles rentabilidades a las compañías a través de tarifazos, cuando normalmente se pone el caballo delante del carro, se les exige inversiones en generación eficiente y ecosostenible y redes modernas y luego vemos lo que corresponde cobrar.
    Y así llegamos a un año después del comienzo de los ajustes tarifarios con una red de distribución sin inversiones, con cortes diarios por todos lados, y generando energía “a pedal” quemando combustibles fósiles, (centrales térmicas baratas y casi sin inversión), a un ineficiente costo por MegaWatt realmente alucinante, pero que a final de cuentas abona un usuario que cree pagar un costo moderno acorde.

Los comentarios están cerrados.