FORTUNA WEB

Youtube

G Plus

Facebook

Twitter

 

19/04/2017

El Central reafirmó su objetivo de inflación del 17%

Luego del informe del FMI, que augura una inflación del 21,6 para este año, Sturzenegger reafirmó su meta y subió las tasas.
El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger

Este martes, el Banco Central, a cargo de Federico Sturzenegger, reafirmó sus metas de inflación para 2017, de entre 12 y 17 por ciento, y anunció que para lograrlo se subirá la tasa de las Lebacs.

El anuncio se dio luego de que el Fondo Monetario Internacional publicara un informe en el que espera que la inflación de la Argentina para este año será del 21,6 por ciento, casi cinco puntos por encima de la meta.

“No nos creían el año pasado cuando dijimos que íbamos a reducir la inflación. Pero yo estoy convencido que lograremos ubicar la tasa de inflación en la meta prevista de entre el 12 por ciento y el 17″, sostuvo el presidente del Central.

Además, durante una conferencia Sturzenegger anunció que la tasa de Lebacs a 28 días subirá dos puntos, pasando de 22,25 por ciento anual a 24,25.

Por otra parte, ayer se anunció que el Central buscará incrementar las reservas hasta alcanzar al menos un 15 por ciento del producto. Al día de hoy, se encuentran alrededor del 10.

Archivado en: ,

 

 

9 pensamientos en “El Central reafirmó su objetivo de inflación del 17%”

  1. “La política es el arte de buscar problemas inexistentes, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso, y aplicar después los remedios equivocados.”
    Groucho Marx

    Bien Fede !!!
    Nadie te cree, pero seguí a todo pedal hundiendo el país.
    Seguramente logres reducir la inflación, habrá que ver luego que queda del país.

  2. La pauta oficial de inflación no sólo resulta poco creíble para los gremios a la hora de negociar paritarias sino también para el FMI, un aliado del Gobierno. En su informe de perspectivas económicas globales, el organismo internacional anticipó una inflación para este año del 21,6 %, por encima del techo del 17 % que quiere imponer el Banco Central. Asimismo, para 2018 el cálculo oficial del 12 % de suba de precios vuelve a estar por debajo de la estimación del Fondo, que se ubica en el 17,2 %. En materia de crecimiento económico, para este año el FMI viene reduciendo su proyección desde el 2,8 % de hace varios meses hasta el 2,2 % actual, mientras que el Gobierno proyecta un 3,5 %. “Tras contraerse el año pasado, la actividad tiene visos de expandirse en Argentina en un 2,2 % en 2017 gracias al aumento del consumo y la inversión pública, y en un 2,3 % en 2018 a medida que vayan recuperándose la inversión privada y las exportaciones”, dice el informe publicado ayer en Washington. Un análisis con mayor grado de detalle ofreció la semana pasada David Lipton, primer subdirector gerente del organismo, de visita en el país para asistir a un evento organizado por el Gobierno. “El país está en el camino adecuado y la estrategia general es la correcta. La relación del FMI con la Argentina está normalizada. Entendemos la herencia económica recibida y fue exitosa la manera que adoptó el Gobierno para evitar el desastre”, dijo Lipton. Es decir, hay una coincidencia total entre el discurso de Cambiemos y los funcionarios de mayor rango del Fondo. La buena onda del FMI con la administración de Mauricio Macri quedó en evidencia el año pasado, cuando el organismo debió revisar varias veces a la baja su proyección de crecimiento para la Argentina. En abril de 2016 estimó una caída del 1 por ciento para ese año y en julio la estiró hasta el -1,5 %. En octubre redujo su cálculo un poco más, hasta el -1,8 %. Finalmente, la baja de la economía fue del 2,3 %. Durante el período de gobierno del kirchnerismo, el Fondo sistemáticamente preveía que el crecimiento sería inferior al que luego se concretaba. Con ese aprecio por Macri, el FMI divulgó ayer proyecciones de crecimiento e inflación para 2017 y los próximos años. En términos de avance del PIB, el organismo calculó un 2,2 % para 2017, por debajo del 3,5 % inicialmente estimado por el Gobierno y también del 3 % que actualmente proyecta el Banco Central. Fue la segunda vez que el Fondo modificó hacia abajo sus proyecciones para el país. En julio del año pasado anunciaba una recuperación de 2,8 % y en octubre preveía un 2,7 %, guarismos también alejados de los números altamente optimistas de los economistas del Gobierno. En materia inflacionaria, la simpatía del Fondo tampoco fue suficiente. Estimó que el avance de los precios “punta a punta” en 2017 será del 21,6 %, por encima de la pauta oficial prevista para el año de entre el 12 y el 17 %, que el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, calificó ayer como “cumplible”. Para el año que viene, la inflación según el Fondo será del 17,2 %, mientras que la meta del Gobierno es de entre el 8 y el 12 %. En 2019, el organismo anticipa que los precios subirían un 13,1 %, también por encima del 3,5 y 6,5 % que contempla la meta de inflación del BCRA. El FMI difundió que la inflación promedio en 2017 será del 25,6 %. Ese indicador contempla la comparación entre el promedio de precios del año pasado y el promedio de éste. En la Argentina se suele utilizar la medida “punta a punta” detallada al comienzo del párrafo. Según los datos del Indec, la inflación en el primer trimestre se ubicó en un 6,2 %, impulsada por la suba de la electricidad, educación, medicina prepaga y alimentos y bebidas. Para que se cumpla la pauta inflacionaria del Gobierno, el promedio de aumentos hasta fin de año debería estar por debajo del 1,06 % mensual, y todavía resta otra ronda de subas de los servicios públicos en noviembre. Como respuesta a la presión de precios, el BCRA aumentó la tasa de referencia en 150 puntos básicos hasta un 26,25 %. El Fondo anticipa un deterioro en el déficit de cuenta corriente desde el 2,6 % en 2016 hasta un rojo del 2,9 y 3,4 % en 2017 y 2018, respectivamente. Los economistas consideran que esa tendencia va a tener que ver con la creciente carga de intereses de la deuda externa que surge de la política de colocaciones de títulos del Gobierno nacional junto con la paulatina apertura importadora. Además, el Fondo prevé que el desempleo se ubique en el 7,4 % este año y baje al 7,3 % en 2018. Actualmente está en el 7,6 %. A nivel global, el Fondo mejoró ligeramente sus proyecciones hasta un crecimiento del 3,5 % en 2017 y 3,6 % en 2018. El avance de China sería del 6,6 % en 2017 y del 6,2 % en 2018, mientras que Estados Unidos se aceleraría al 2,3 y 2,5 % este año y el próximo. Para América latina y el Caribe, luego de la baja del 1 % del año pasado, en 2017 se registraría un avance del 1,1 y del 2 % en 2018.

  3. No es que hayan cambiado de vereda, ni que consideren que el gobierno tiene una idea económica diferente a la que ellos, como economistas del establishment, siempre postularon. Simplemente, creen que lo está haciendo mal, torpemente y con gente incapaz para la función pública. En el fin de semana fue José Luis Espert quien lanzó que la economía estaba manejada “por millonarios que saben ganar plata pero de economía no entienden nada”, y ayer fue Miguel Angel Broda, desde una posición ultraortodoxa, quien advirtió que “no hay plan A ni plan B, porque no hay plan económico; Argentina es un enfermo grave muy complicado, que requiere de una junta médica muy profesional; y tenemos ejecutivos muy exitosos en la vida privada que no están entrenados para enfrentar esto”.
    En una entrevista por Radio Mitre, Broda describió un cuadro de graves contradicciones en la política económica del gobierno de Mauricio Macri. “Se ha elegido el camino de una política monetaria, de metas de inflación, para reducir la inflación; y una política fiscal extraordinariamente expansiva, financiada con ahorro externo (endeudamiento), y esta combinacón genera problemas en el corto y en el largo plazo”, definió. “Estamos en presencia de un conflicto muy importante, agravado por las urgencias del gobierno por ganar las elecciones; claramente, se trata de compensar el resultado de prender el aire acondicionado y la calefacción al mismo tiempo, por políticas expansivas del gasto, y la historia argentina muestra que cuando se intenta eso, el resultado en el nivel de actividad y el empleo es muy mediocre”.
    También se refirió a las medidas específicas y a sus efectos. “Bajar la inflación con la tasa de interés va a tener costo en empleo; hay que tratar de hacer remiendos que dañen el traje de largo plazo lo menos posible”. Los intentos de incrementar el consumo, señaló, chocan con que “son más baratos los bienes importados y la gente gasta mucha plata en turismo y compras por Internet”. Broda se reservó un párrafo para dejar en claro su alineamiento. “Obviamente que voté por Macri, y habernos salvado de Maduro (en referencia al presidente venezolano) no tiene precio, pero esto hay que rectificarlo; hace falta un programa de estabilidad y visión de país normal que no existe porque estamos obnubilados por el 22 de octubre”, día de las elecciones legislativas nacionales.

  4. Sr. MArcelo
    Buscar un Peso fuerte hipotecando y endeudando al país y manteniendo una bicicleta financiera infernal que rinde un 10% en u$ en un trimestre y sobrevaluando el peso es crear una moneda con una base de barro.
    Debo suponer por los reiterados apoyos naif al oficialismo, sin sustento argumentativo alguno, que uds. es del ‘Call Center’ de Cambiemos o en el peor de los casos un preocupante nabo útil al que abusan como creyente ingenuo de todas las campañas mediáticas del poder sobre el derrame, próximo semestre, lluvia de inversiones y demás promesas cuasireligiosas por el estilo.

  5. Si se cumple el pronóstico del fmi del 21,6%, es un buen número de inflación, teniendo en cuenta que el año 2016 cerró aproximadamente en 40% y este año hay que hacer suba de tarifas de servicios públicos que aún están atrasada. El gran desafio a futuro es lograr que el tipo de cambio (que hoy está atrasado) vaya subiendo gradualmente a un ritmo superior a la tasa de inflación.

  6. Sr. Angel o quizás Cándido?
    Eso es posible si estamos frente a una sobrevaluación del 20/30%, no más.
    Cosa que no es real, el tipo de cambio esta muy atrasado y en la analogía estamos comprimiendo un resorte del valor real del dolar en forma antinatural.
    Cuando la Ley de Hook prevalezca, su energía potencial acumulada se va a llevar por delante su ingenuo gradualismo porque la compresión artificial es muy elevada y va a resultar traumático, como sucedió ya repetidas veces.

  7. Piense, se que cuesta, pero trátelo, que en Diciembre del 2015 el verde estaba en $ 16.
    A eso súmele una inflación del 2016 por arriba del 49%, (no tomé los ajustes autorizados oficialmente a Prepagas por arriba del 56%, use sólo los ajustes de AFIP a autónomos del 49%) y además lo que ya va del año del 7%.
    Que nos da un verde de $ 25, sin entrar en consideraciones reales si ese es el punto de equilibrio en base a otros datos mas lógicos.

    Ya ese porcentual se lleva por delante las proyecciones inflacionarios hasta finales de esta administración, que además están por debajo de la real.

Los comentarios están cerrados.