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24/08/2017

Vuelve la vieja libreta de ahorro pero aggiornada

El Banco Central autorizó una caja de ahorro, al estilo libreta de ahorro, cuyo capital se actualiza por UVA o UVI, lo que no lo desvaloriza por la inflación. Cómo es el sistema.
La vieja libreta de ahorro. En el correo se vendían las estampillas que se pegaban en sus páginas o el empleado sellaba con el valor ahorrado.

Es probable que muchos jóvenes en sus 30 no sepan qué es. Pero los más grandes, cuando se les nombra la libreta de ahorros, inmediatamente tienen recuerdos de infancia. La visita al correo con los padres para comprar estampillas y pegarlas. Valor: $ 1, $ 5, o lo que se pudiera. Claro que con el tiempo ese dinero se perdió en los laberintos de la inflación. Pero el Banco Central decidió que los chicos podían comenzar a ahorrar con dos condimentos diferenciales: uno, que el dinero ahorrado no pierda su valor con el paso del tiempo y la depreciación por la suba de precio. Dos, aggiornar el sistema a la tecnología de hoy.

El BCRA autorizó a los bancos a que pudieran abrir cajas de ahorro, que no tienen costo, para menores. El padre deposita un monto que se puede actualizar por UVA (inflación) o UVI (índice de la construcción). O sea que el ahorro se hace en metros cuadrados y el padre que abre la cuenta elige por cuál índice ajustar el capital.

Los fondos no pueden ser tocados hasta que el menor cumpla la mayoría de edad, salvo casos de emergencia.

La autoridad monetaria dio el okey para este tipo de ahorro, pero dio libertad a los bancos para su puesta en marcha. O sea que los privados pueden incentivar más uno u otro índice, según el producto que quieran imponer.

Este producto ya lo ofrecen los bancos oficiales como el Nación, Banco Ciudad y el Provincia, y Credicoop. Los privados vienen un poco más rezagados.

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7 pensamientos en “Vuelve la vieja libreta de ahorro pero aggiornada”

  1. Como no nos vamos a acordar, mis padres ahorraron cuando eran chiquitos y los peronistas se robaron sus ahorros….Aun estaba dando vuelta por casa la de mi mama con todas las estampillas.

  2. La recuerdo, en los ’70 una inflación galopante licuo todo y quedaban monedas. Creo que desapareció a fines de los ’80 o en los ’90.

    En la actualidad sería la misma estafa. La tasa de caja de ahorros esta dibujada.

  3. Por favor ideas modernas y posibles . Los chicos conocen mejor que nadie el valor de la moneda Argentina . Para los años 1920 en adelante ,podría ser hasta que llegamos al tobogán.
    Además que padre consiente le sugeriría hacer esto obsoleto !!!

  4. Los ambiciosos, no tienen doctrina porque no tienen otra conducta que su egoísmo. Hay que buscarlos y marcarlos a fuego para que nunca se conviertan en dueños de la vida y las haciendas del pueblo. Yo los he conocido de cerca y de frente, y algunas veces incluso me han engañado, por lo menos momentáneamente. Hay que identificarlos y hay que destruirlos. La causa del pueblo exige nada más que hombres del pueblo que trabajen para el pueblo, no para ellos. En esto se distinguen los ambiciosos: en que trabajan para ellos, nada más que para ellos. Nunca buscan la felicidad del pueblo, siempre buscan más bien su propia vanidad y enriquecerse pronto. El dinero, el poder y los honores son las tres grandes “causas”, los tres “ideales” de todos los ambiciosos. No he conocido ningún ambicioso que no buscase alguna de estas tres cosas o las tres al mismo tiempo. Los pueblos deben cuidar a los hombres que elige para regir sus destinos. Y deben rechazarlos y destruirlos cuando los vean sedientos de riqueza, de poder o de honores. La sed de riquezas es fácil de ver. Es lo primero que aparece a la vista de todos. Sobre todo a los dirigentes sindicales hay que cuidarlos mucho. Se marean también ellos y no hay que olvidar que cuando un político se deja dominar por la ambición es nada más que un ambicioso; pero cuando un dirigente sindical se entrega al deseo de dinero, de poder o de honores es un traidor y merece ser castigado como un traidor. El poder y los honores seducen también intensamente a los hombres y los hacen ambiciosos. Empiezan a trabajar para ellos y se olvidan del pueblo. Esta es la única manera de identificarlos. El pueblo tiene que conocerlos y destruirlos. Solamente así, los pueblos serán libres. Porque todo ambicioso es un prepotente capaz de convertirse en un tirano. ¡Hay que cuidarse de ellos como del diablo!

    EVA PERON

    Para la jefa , por aquel , ahora vamos por todo.

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