FORTUNA WEB

Youtube

G Plus

Facebook

Twitter

 

08/01/2018

Cuánto podrían bajar las tasas de interés

Por Salvador Di Stefano* / Por qué el BCRA bajaría la tasa de interés y a qué nivel las dejaría. Qué podría pasar con la inflación en este escenario.
El Gobierno quiere bajar las tasas. Con gradualismo, el BCRA las bajaría lentamente, sin provocar un shock.

Esta semana el Banco Central anuncia si baja la tasa de corto plazo. Gran expectativa en el mercado por el precio del dólar.

¿Mañana hay cambios en la tasa de corto plazo?

Correcto, la tasa de corto plazo se ubica en el 28,75% anual, y la idea es que esta tasa baje.

¿A cuánto puede bajar?

Una rápida contestación sería al nivel de las Lebac más cortas, esto implicaría una tasa del 27% anual. Pero si trato de desgranar la información, para medir la baja de tasas tendría que tener como dato la inflación corriente y la esperada.

¿Qué datos de inflación tenes?

El dato real es que la inflación en 11 meses fue del 21%, para 12 meses fue del 22,3% anual. Si le tenemos que sumar la inflación de diciembre, que la conoceremos le día jueves 11 de enero, suponiendo una inflación del 3%, tendríamos una inflación del 24% anual. Por lo tanto, una tasa del 27% anual respondería con la lógica de una tasa de interés positiva de 3% anual.

En otros países ¿cómo es esta relación?

En Brasil el índice de precios es 2,8% anual para 2017 y la tasa está en el 7% anual. Para el año 2018 se espera una tasa de inflación del 4% y una tasa del 7% anual. Esto implica que la tasa positiva ronda el 3% anual.

¿Cuál es la inflación esperada para el año 2018 en Argentina?

Según los datos del Relevamiento de Expectativa de Mercado de diciembre, sin conocer que se cambió la meta de inflación, estimaban el 17,4% anual, es la última información que tenemos. Con el cambio de metas y en función del gran impacto de la suba de tarifas, a nosotros nos parece que la inflación rondaría en torno del 20% al 23% anual. Podríamos repetir la inflación 2017, esto por la gran actualización de tarifas que se tiene que llevar adelante en transporte, energía eléctrica, gas y combustibles.

¿Entonces?

Nuestro pronóstico es que la tasa corto plazo que fijará el Banco Central no podría bajar más de 2%, como máximo la bajaría a niveles del 26,75% anual.

*Titular de la consultora Salvador Di Stéfano y Asociados de Rosario

Archivado en: , , , ,

 

 

8 pensamientos en “Cuánto podrían bajar las tasas de interés”

  1. Espero que la empresa Claro se haga cargo del servicio que brinda y no descuente por uso de datos que no se usan .Los clientes necesitamos mas que buenos modales,NECESITAMOS buen servicio y veracidad

  2. La empresa de telefonia Claro tenia problemas con el servicio de datos yo puedo comprender eso pero no puedo comprender la mentira y que me cobren por un servicio que noesta funcionando eficientemente

  3. La empresa Claro deja que algunos de sus clientes se frusten pensando que el problema esta en su celular y el problema esta en su servicio

  4. Y cuando va a subir la velocidad de los trenes de carga y pasajeros q deberia subir en un 120% para llegar por lo menos a 110 km/hora. O hay que esperar a otro gobierno para eso ??? Me parece que eso nomas ahorraria mas guita que lo de las jubilaciones, por el gasto enorme en logistica que tenemos ,a camion nomas.

  5. Parece ser, reflotando una excusa previa de esta administración, que los cráneos de Finanzas, Hacienda, Energía, BCRA y otros organismos operan todavía en forma desincronizada y en “modo empírico”. Y lo más grave y peligroso es que no extraen razonamientos de sus propias experiencias previas.
    En el 2016, además de otras maravillas como los pagos a los Holdouts, (aun con el hierro candente de algunos muertos pendientes, datos faltantes y sin lluvia de inversiones), las quitas de retenciones a sectores primarios o el poco ético blanqueo que benefició a unos pocos, (incluyendo amigos y familiares de la administración), si algo debían haber sacado en claro “lo mejorcito que hay” de esta ceocracia es que pisar el acelerador de las tarifas y los precios regulados genera, en la situación actual, un impulso inflacionario exponencial de lento decaimiento.
    En ese año frente a un cuadro de inflación en descenso y pronósticos alentadores, Nerón Aranguren pisó el acelerador a fondo con la excusa de quitar subsidios con los resultados conocidos.
    Y de paso aumentar aun más la rentabilidad de las energéticas, como lo demuestran sus abultados balances que repercuten en sus cotizaciones en bolsa, (con sólo mirar los escandalosos e “inexplicables” cortes de suministro energético que afectan a grandes zonas queda en claro que estas no han puesto un solo sope en la red eléctrica repitiendo el previsible “modus operandi” de los ’90 y los aumentos de tarifas sólo implica ampliar márgenes de rentabilidad y no inversión).
    Sobre esto habría mucho para analizar en un país donde se sigue construyendo poniendo primero los peajes para recaudar y se desconoce la palabra “inversión previa”.
    En ese 2016 quedó en claro el traslado directo del ajuste tarifario traducido en una inflación récord de muchos años. Parece ser que la experiencia fue en vano, y de nuevo ante una inflación en indeseable lento descenso vuelve a ser amplificada por un reajuste de tarifas y preciso regulados que según Aranguren tendría un impacto mínimo e imperceptible de alrededor del 1% y que ahora agarra al gobierno “recalculando” un efecto que será mucho más prolongado que un trimestre y de impactos mayores.
    Si algo quedó en claro en los finales del 2017 es que la acumulación de impericias y torpezas provocaron que una administración recientemente “ganadora” caminara un fin de año por la cornisa y dilapide rédito político que podría ser esquivo en poco más de un año con tanta acumulación de frustraciones y que ya tiene impacto claramente medible en el humor de la sociedad.
    El otro detalle es la tensa situación entre el dólar y el esquema de “la trampa de las LEBACs” que llevaron a la cúpula a realizar sólo un forzado “retoque de maquillaje” en las políticas de tasas. Todo frente a un dólar nervioso que mostró un poco las garras y está haciendo desde finales de Diciembre un gran aporte de “pass-throught” a los precios internos.
    En este momento las cúpulas de poder real, (y no me refiero al gobierno), están empezando a pensar en opciones y plan B cuando el Macrismo tenga que competir con opciones de oposición serias y no “espantavotos K” o algún otro “impresentable peroncho”.
    Son concientes que la cosa entonces se pondrá complicada y se requerirá de muchísimo márketing de medios y redes; encima han destapado muchos “genios de botella” en impredecibles ambientes como el judicial y ya advirtieron preocupados algunos popes que algún tiro podría inesperadamente salir por la culata, (y en este caso tener que volver a recurrir a organismos externos para desarticular leyes molestas como sucedió en el 2002 con la Ley de Subversión Económica que podía afectar a muchos responsables del enorme vaciamiento de la banca).

Los comentarios están cerrados.