<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>FORTUNA WEB &#187; Opinión</title>
	<atom:link href="http://fortunaweb.com.ar/category/opinion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://fortunaweb.com.ar</link>
	<description>Noticias de Economía, Negocios, Mercados, Tecnología, Estilo y Opinión.</description>
	<lastBuildDate>Sat, 31 Jul 2010 00:24:46 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.9.2</generator>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>¿Por qué no prohibimos todas las importaciones?</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/%c2%bfpor-que-no-prohibimos-todas-las-importaciones/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/%c2%bfpor-que-no-prohibimos-todas-las-importaciones/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 30 Jul 2010 22:00:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[X-Abajo indicadores]]></category>
		<category><![CDATA[importaciones]]></category>
		<category><![CDATA[juan carlos de pablo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=34697</guid>
		<description><![CDATA[
Opinión. Por Juan Carlos de Pablo* &#124;
Desde hace algunos meses la ministra de Industria y el secretario de Comercio llevan adelante un conjunto de acciones, santas y de las otras, para reducir y si es posible eliminar las importaciones de determinadas mercaderías.
Requerir licencias no automáticas de importación; pedirle a los supermercadistas y últimamente a los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/importaciones"><img class="alignnone size-full wp-image-34699" title="importaciones" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/07/importaciones.jpg" alt="" width="504" height="300" /></a></p>
<p><strong><a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/juan-carlos-de-pablo"><img class="alignleft size-full wp-image-15796" title="depablo" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg" alt="" width="100" height="142" /></a>Opinión. Por Juan Carlos de Pablo* |</strong></p>
<p>Desde hace algunos meses la ministra de Industria y <strong>el secretario de Comercio llevan adelante un conjunto de acciones, santas y de las otras, para reducir y si es posible eliminar las <a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/importaciones/">importaciones</a> de determinadas mercaderías</strong>.</p>
<p>Requerir licencias no automáticas de importación; pedirle a los supermercadistas y últimamente a los dirigentes de la Unión Industrial Argentina, que informen la lista de productos que importan (¿para qué está la información que compila la Aduana?); reunirse con productores locales de medicamentos, etc., forma parte de las referidas acciones.</p>
<p>Algunas de dichas acciones son formalmente inexistentes, pero no por ello menos reales, como el caso de la importación de alimentos. <strong>En economía no se necesita algo firmado, porque la simple amenaza o incertidumbre afecta las decisiones.</strong> En las próximas fiestas será más difícil que en las anteriores poder comprar turrón de Alicante en sus supermercados locales, porque los supermercadistas recuerdan a quienes recién pudieron despachar a plaza los juguetes importados luego de las fiestas, y a quienes recién pudieron despachar a plaza los sobretodos importados entre el final de la primavera y el verano.</p>
<p>Tamaño esfuerzo, encarado sobre todo por el aparentemente temible secretario de comercio, debería redundar en una fuerte caída del valor de las importaciones. Nada que ver, según el INDEC, cuyas estimaciones de los precios al consumidor están fuerte y merecidamente cuestionadas, pero cuyos cómputos de balanza comercial por ahora no.</p>
<p>En junio pasado <strong>la Argentina exportó mercaderías por valor de u$s 6.353 millones, e importó por valor de u$s 5.062 millones</strong>. Como consecuencia de lo cual tuvo un <a href="http://fortunaweb.com.ar/el-superavit-comercial-bajo-19-en-junio-por-lluvia-de-importaciones/">superávit comercial de u$s 1.291 M.</a> Entre junio de 2009 e igual mes de 2010, el valor de las exportaciones de mercaderías aumentó 22% y el de las importaciones 40%; a raíz de lo cual el superávit comercial se redujo 19%.</p>
<p>Comparando el primer semestre de 2009 con igual período de 2010, el valor de las exportaciones aumentó 18%, porque los precios subieron 3% y los volúmenes 14%; mientras que el valor de las importaciones aumentó 43%, porque los precios subieron 6% y los volúmenes 35% (la desagregación es significativa, porque en la Argentina están aumentando, y fuertemente, las compras en el exterior de todo tipo de productos, incluyendo los de consumo).</p>
<p><strong>A propósito: el valor de la exportación de combustibles y energía cayó 3%, a pesar de que los precios aumentaron 61%</strong>, porque los volúmenes disminuyeron 40%. Al mismo tiempo el valor de la importación de combustibles y lubricantes aumentó 80%, porque los precios subieron 33% y los volúmenes 35%. ¡Brillante la “política” energética aplicada por el gobierno!</p>
<p><strong>¿Cómo es posible que tamaña presión gubernamental, no sólo no reduzca el valor de las importaciones, sino que lo eleve y en tal magnitud?</strong> La reactivación económica, el aumento de los costos internos junto al mantenimiento del tipo de cambio nominal, la incertidumbre referida a las reglas del juego; todo explica fácilmente lo que está ocurriendo.</p>
<p>Pero en estas líneas adopto la postura contraria, haciendo un pequeño ejercicio mental (que espero no inspire al Poder Ejecutivo). A la luz del claro fracaso de las políticas restrictivas en materia de importación, que encima nos enemista con Brasil, China y la Unión Europea; ¿por qué las autoridades no deciden, de una buena vez, prohibir la importación de todo tipo de bienes?</p>
<p>Después de todo;<strong> ¿para qué hay que ir a comprar zapatillas a Shenzhen, cuando se pueden fabricar en Florencio Varela?</strong> ¿Para qué hay que ir a Disney World, habiendo tantos parques de diversiones entre nosotros? ¿Para qué hay que ir a estudiar a Oxford, cuando se puede estudiar en Córdoba? ¿Para qué hay que ir a operarse en Houston, cuando te pueden intervenir quirúrgicamente en Buenos Aires? ¿Para qué tener una cuenta de ahorros en Nueva York, cuando se la puede tener en el banco de la esquina?</p>
<p>Con el mismo criterio; <strong>¿por qué los altos funcionarios de este Gobierno se visten con telas importadas, en vez de abastecerse en el mercado local?</strong> ¿Por qué integrantes del sector privado argentino en los últimos años le pagaron a Joseph Stiglitz bastante más de medio millón de dólares, para quedar bien con el Gobierno argentino, para escuchar las mismas cosas que decían los economistas que alguna vez integraron el denominado Plan Fénix? Además, un Gobierno tan obsesionado por las importaciones; ¿por qué importa tanto gas carísimo, cuando a quien lo extrae localmente le paga mucho menos?</p>
<p>Como para lo único que sirven las exportaciones es para pagar las importaciones, prohibir a estas últimas implica disponer la reasignación de los recursos productivos internos, para que toda la producción se venda localmente. En el caso de la soja, cuyo consumo interno es ínfimo con respecto a la producción, esto implica decirle a los productores que se dediquen a producir zapallitos, coliflores o chanchos, productos que sí demandamos los argentinos.</p>
<p><strong>El ejercicio tiene la virtud de mostrar que en la práctica prohibir</strong>, como obligar, son recursos extremos, que por consiguiente nunca pueden ser masivos o permanentes. Hablar en serio en materia de comercio exterior implica destacar la no neutralidad de la apertura o el cierre económicos. La primera inclina la balanza de poder a favor de los consumidores, el cierre a favor de los productores. En economías abiertas rige la “demandocracia”, en las cerradas la “ofertocracia”. En la demandocracia escribo sobre lo que a usted le interesa, pero con los honorarios compro lo que quiero; en la ofertocracia escribo sobre lo que a mí me interesa, pero después veré que consigo con lo que me pagan.</p>
<p><strong>La Argentina es súper pendular.</strong> El poder se inclina hoy a favor de la ofertocracia, como en la década de 1980 y al contrario de la década de 1990, pero la historia enseña que ninguna posición del péndulo es permanente, y que las oscilaciones son muy fuertes.</p>
<p><em>* Economista. Columnista de Revista Fortuna</em></p>
<p style="text-align: right;">30/7/2010</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/%c2%bfpor-que-no-prohibimos-todas-las-importaciones/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Si hay demanda y créditos, ¿por qué no hay más inversión?</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/si-hay-demanda-y-creditos-%c2%bfpor-que-no-hay-mas-inversion/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/si-hay-demanda-y-creditos-%c2%bfpor-que-no-hay-mas-inversion/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 24 Jul 2010 17:18:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[X-Fila de ocho 3/8]]></category>
		<category><![CDATA[inversión]]></category>
		<category><![CDATA[juan carlos de pablo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=34081</guid>
		<description><![CDATA[
Opinión. Por Juan Carlos de Pablo * &#124;
Si está aumentando tanto la demanda y les estamos ofreciendo créditos a 5 años, en pesos, a tasa fija; ¿por qué no aumentan las inversiones y de este modo sustituyen importaciones?”, el pasado 8 de julio le preguntaron a coro Amado Boudou, Débora Giorgi y Guillermo Moreno a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-34084" title="inversion" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/07/inversion.png" alt="" width="511" height="266" /></p>
<p><strong><a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/juan-carlos-de-pablo"><img class="alignleft size-full wp-image-15796" title="depablo" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg" alt="" width="80" height="114" /></a>Opinión. Por Juan Carlos de Pablo * |</strong></p>
<p>Si está aumentando tanto la demanda y les estamos ofreciendo créditos a 5 años, en pesos, a tasa fija; ¿por qué no aumentan las inversiones y de este modo sustituyen importaciones?”, el pasado 8 de julio le preguntaron a coro Amado Boudou, Débora Giorgi y Guillermo Moreno a las autoridades de la Unión Industrial Argentina. En un país como el nuestro, cuando los funcionarios preguntan públicamente, invitan a generar respuestas “políticamente correctas”.</p>
<p>En las líneas que siguen respondo al interrogante planteado, pero desde un ángulo profesional. El acto de consumo tiene sentido en sí mismo, el acto de inversión es instrumental. Me compré un helado porque me gusta y tenía dinero suficiente para adquirirlo, pero a nadie se le ocurre comprar una fábrica de helados, porque le gusta comer helados.</p>
<p>¿Filman los directores de cine de Hollywood las películas que más les gustan, o tienen que satisfacer al “mercado”? Seguramente que por lo menos ambos factores son tenidos en cuenta. Conozco gente que invirtió $ 100 y terminó recuperando $ 80. No conozco gente que invirtió $ 100 sabiendo que iba a recuperar $ 80.</p>
<p>Probablemente esperara juntarse con $ 150, pero algo no ocurrió como lo esperaba. Ejemplos: vendió menos unidades, no las pudo colocar al precio esperado, aumentaron los costos por encima de lo previsto, etc.</p>
<p>El acto de inversión consiste en preferir el futuro incierto al presente cierto. No tengo dudas de cuánto me cuesta hoy la máquina de fabricar helados, pero tanto los ingresos como los gastos futuros están irremediablemente sujetos a incertidumbre.</p>
<p>Y como enseñó John Maynard Keynes, no es sólo que el futuro es incierto sino que es muy incierto. Volvamos al interrogante planteado en el párrafo inicial. ¿Por qué, si hay demanda y “créditos blandos”, los empresarios no salen presurosos a aumentar su capacidad instalada? Por una mezcla de factores, algunos de los cuales también se verifican en otros países, otros tienen que ver con la idiosincrasia del actual gobierno.</p>
<p>Primera razón: la distinción entre transitorio y permanente. El florista que multiplique por 365 sus ventas del Día de la Madre, o del Día de los Muertos, sobreestimará groseramente la demanda anual por su producto. El panadero de la esquina probablemente enfrente una demanda mucho menos volátil.</p>
<p>Esta distinción es importante, porque si el empresario piensa que el aumento de la demanda que está registrando es de carácter permanente (o al menos no tiene nada de circunstancial), probablemente analice seriamente aumentar el tamaño de sus instalaciones.</p>
<p>Mientras que si cree que es transitorio, seguramente que la abastecerá con un aumento de los servicios laborales que demanda (horas extras primero, contratación de nuevo personaldespués). ¿Cuánto de transitoria y cuánto de permanente tiene la recuperación del nivel de actividad económica que estamos verificando durante el año en curso?</p>
<p>Segunda razón: ¿quién es el dueño de los activos y los patrimonios radicados en nuestro país? Así como en cualquier parte del mundo se plantea la cuestión de la permanencia, versus la transitoriedad, del aumento de la demanda, sólo en algunos países –lamentablemente el nuestro es uno de ellos- se plantea la cuestión de quién decide y dispone sobre las inversiones, una vez que se realizaron.</p>
<p>Una de las tragedias que padecemos en la Argentina es que cada uno de nosotros se siente dueño de los activos que tiene fuera del sistema (en el colchón, en Estados Unidos, etc.), pero no de los que tiene dentro del sistema. Porque basta escuchar a algunos dirigentes políticos o sindicales, “intelectuales”, etc., para advertir que los propietarios deben dar gracias que todavía pueden disponer de una parte de los frutos de las inversiones.</p>
<p>En el plano de la acción esto se puede manifestar de determinadas maneras, como la ocupación (“liberación”, según algunos) de algunas fábricas, hoteles, etc., hasta el ahogo económico y financiero resultado de la extrema discrecionalidad con la que se plantea la política económica.</p>
<p>En ningún país del mundo todos los precios suben o bajan a la misma velocidad, es decir, en todos los países del mundo se modifican los precios relativos; pero una cosa es que se modifiquen por cambios en los gustos, la Naturaleza o la tecnología, y otra que cambien porque el Estado decide que, a pesar de la inflación, determinado precio no se modifica en términos nominales.</p>
<p>Tercera razón: una cosa es vender, otra ganar; y no necesariamente van juntas. Siempre me pregunté cómo se imagina que “anda” una empresa, quien abre y cierra el portón por donde ingresan y egresan los camiones, trayendo insumos y retirando los productos terminados en una fabrica. Seguramente que le presta atención al número de rodados que ingresan y egresan, identificando producción y ventas con ganancias. ¿Y si en cada operación la empresa estuviera perdiendo?</p>
<p>En la Argentina 2010 esto tiene nombre y apellido: lo que está ocurriendo con los costos y los precios de los productos importables (los que se pueden producir localmente, pero también importar), a raíz de la decisión gubernamental de prácticamente no modificar el tipo de cambio nominal. Nuevo ejemplo de que, en política económica, la ideología tiene menos peso que las circunstancias y la dinámica decisoria.</p>
<p>Este Gobierno dice estar en las antípodas ideológicas del Proceso y la década de 1990, pero al igual que entonces está generando inflación en dólares, o atraso cambiario. La respuesta profesional a los funcionarios interesados en saber por qué no se invierte más en la Argentina 2010, pasa por decirles que es cierto que sin demanda, o con crédito carísimo, la inversión privada sería mínima.</p>
<p>Pero también que la demanda y el crédito blando son condiciones necesarias, no suficientes, para encarar una inversión de riesgo. No saber cuánto va a durar la reactivación, quién finalmente se sentirá dueño de los activos que se inviertan, y si se ganará o perderá con el aumento de la producción local, son dudas que explican lo que se está observando.</p>
<p><em>* Economista. Columnista de Revista Fortuna</em></p>
<p style="text-align: right;">24/7/2010<em><br />
</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/si-hay-demanda-y-creditos-%c2%bfpor-que-no-hay-mas-inversion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Leyes que no se aplican y rumores que rigen</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/leyes-que-no-se-aplican-y-rumores-que-rigen/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/leyes-que-no-se-aplican-y-rumores-que-rigen/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 09 Jul 2010 20:24:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[juan carlos de pablo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=32707</guid>
		<description><![CDATA[
Opinión. Por Juan Carlos de Pablo
Si aprobar la legislación fuera suficiente, en la Argentina todos los chicos irían a la escuela, no sería necesario cerrar con llave las puertas de las casas y todo el mundo pagaría los impuestos. El analfabetismo, los asaltos y la evasión fiscal y previsional prueban que no es suficiente.
Al mismo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-32853" title="leyes_comerciales" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/07/leyes_comerciales.jpg" alt="" width="504" height="300" /></p>
<p><a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/juan-carlos-de-pablo"><img class="size-full wp-image-15796 alignleft" title="depablo" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg" alt="" width="100" height="142" /></a><strong>Opinión. Por Juan Carlos de Pablo</strong></p>
<p>Si aprobar la legislación fuera suficiente, en la Argentina todos los chicos irían a la escuela, no sería necesario cerrar con llave las puertas de las casas y todo el mundo pagaría los impuestos. <strong>El analfabetismo, los asaltos y la evasión fiscal y previsional prueban que no es suficiente.</strong></p>
<p>Al mismo tiempo, la inexistencia de alguna disposición escrita<strong> no impide que los empresarios, “por que sí”</strong>, modifiquen sus decisiones. Ejemplo: la importación de ciertas mercaderías en nuestro país.</p>
<p>Para entender, no hay como exagerar. <strong>Prohibir, como obligar, en los papeles están asociados con precios infinitos.</strong> Cuando está prohibido fumar, quienes están en un bar no pueden aceptar que un fumador empedernido les pague $ 1 millón a cada uno si lo dejan pitar en ese momento, oferta que la enorme mayoría de ellos aceptaría gustoso. Cuando es obligatorio portar documentos de identidad, ni Maradona puede viajar al exterior sin llevar consigo el pasaporte.</p>
<p>Pero en los hechos hasta las prohibiciones, como las obligaciones, no siempre se cumplen. Porque como explica el análisis económico, lo que <strong>“en los papeles” está asociado con precio infinito</strong>, en la práctica está asociado con la probabilidad de ser pescado en infracción, multiplicada por el castigo que se recibe. Quienes estacionan en lugares prohibidos, con su accionar dicen que les resulta más barato pagar la multa que el esfuerzo de estacionar donde está permitido.</p>
<p>El mismo análisis económico, sin por cierto hacer la apología del delito, explica que el tamaño de las alícuotas impositivas y previsionales constituye un estímulo para la evasión respectiva. Y la historia muestra que la pretensión de los gobernantes, de neutralizar dicho estímulo con legiones de inspectores no tiene resultados… al menos masivos (dato importante para quienes pretenden financiar que la jubilación mínima equivalga a 82% del salario mínimo, con aumentos del impuesto a las Ganancias y la contribución patronal).</p>
<p>Así como dictar legislación no es suficiente para conseguir resultados, <strong>no dictarla no significa que “nada ha ocurrido”</strong>. Porque en un país como el nuestro, donde el Poder Ejecutivo es tan poderoso con respecto al sector privado, la mera amenaza verbal, o la mera incertidumbre referida a las futuras reglas del juego, afecta las decisiones. Lo cual, para los economistas, implica que la disposición “existe”, en el sentido de que afecta las decisiones.</p>
<p><strong>Obsesionado por el futuro del superávit comercial</strong>, el secretario de Comercio desea que disminuyan las importaciones de alimentos (si somos “el granero del mundo”; ¿para qué tenemos que importarlos?). Pero en vez de aprobar una disposición escrita, por la cual prohíbe la importación de determinados ítems del nomenclador importador, “misteriosamente” se detienen camiones en la Aduana, o se les dice a los supermercados que se vería con malos ojos que en las góndolas ofrezcan chocolate suizo, fideos italianos y turrón de Alicante.</p>
<p><strong>¿Por qué no hay disposiciones escritas?</strong> Al parecer, para evitar represalias o papelones en la Organización Mundial del Comercio. Es más, en reciente visita a Brasil, Guillermo Moreno habría afirmado que él no tiene nada que ver con la cuestión sino que son las empresas que operan en la Argentina las que habrán decidido dejar de importar. No se lo cree nadie.</p>
<p><strong>¿Por qué un empresario habría de dejar pasar una oportunidad de ganar dinero? </strong>La razón por la cual en la Argentina disminuirán las importaciones de alimentos tiene que ver con la incertidumbre que, en la práctica, rodea la operatoria. Pongámonos durante un instante en los zapatos de una cadena de supermercados que opera en la Argentina.</p>
<p>Como todos los años, cada octubre el supermercadista compra turrón en Alicante. La mercadería llega al país en noviembre, se pagan los derechos, se despacha a plaza y aparece en las góndolas para “las fiestas”. Dudo que este año ocurra lo mismo, porque los supermercadistas pueden pensar que –aunque no hay nada escrito, aunque “nadie sabe nada”- los contenedores cargados de turrones pueden quedar durmiendo en la Aduana hasta, digamos, abril de 2011, con los correspondientes costos de mantenimiento, alquiler y pérdida de oportunidades de venta.</p>
<p><strong>Quien crea que estoy inventando que les pregunte a quienes, en años anteriores, importaron juguetes pensando en venderlos para el Día del Niño, o a quienes importaron ropa de invierno. </strong>Los primeros pudieron despachar a plaza su mercadería luego de “las fiestas”, los segundos… en primavera. ¿Cuál es el problema? Si el cambio constante en las reglas de juego, si la generación de incertidumbre fueran gratis en el sentido de que no causaran daño económico, esto sería fascinante. Porque resulta mucho más entretenido vivir en la Argentina, donde nadie sabe lo que va a ocurrir en los próximos cinco segundos, que en Suiza, donde la gente termina deprimida y suicidándose, por falta de novedades.</p>
<p><strong>Pero lamentablemente esto no es gratis.</strong> Porque tanto el cumplimiento parcial de la legislación dictada, como el impacto de “rumores” que ante la duda generan cambios en las decisiones, son costos que los empresarios no tienen más remedio que cargar en los precios, y que todos los consumidores abonamos cuando compramos productos.</p>
<p><strong>Distingo entre trabajar y estar ocupado. </strong>Para un empresario lo primero significa pensar en el consumidor y en la tecnología, lo segundo andar bien con las autoridades. Los argentinos vivimos muy ocupados, si contamos las horas que transcurren desde que salimos de casa, hasta que regresamos a ella. Pero no generamos –en promedio- una remuneración acorde. Porque el esfuerzo no se transforma en producto, como debiera. Increíble cantidad de energías y de talento se utilizan en pensar cómo gambetear parte de la legislación vigente, así como en imaginar cuál será la próxima “genialidad” que se le va a ocurrir al funcionario del cual nuestras actividades dependen de manera crucial.</p>
<p style="text-align: right;">9/7/2010</p>
<p><strong><br />
</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/leyes-que-no-se-aplican-y-rumores-que-rigen/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El impacto de China en el mundo</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/el-impacto-de-china-en-el-mundo/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/el-impacto-de-china-en-el-mundo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 02 Jul 2010 23:46:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[china]]></category>
		<category><![CDATA[juan carlos de pablo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=32258</guid>
		<description><![CDATA[
Opinión. Por Juan Carlos de Pablo *
Quienes analizan China con la perspectiva de quien está pendiente de cómo abrió la bolsa de Singapur, o cómo cerró el mercado de títulos públicos de Montreal, no entienden nada.
Porque pretenden ver en la última noticia (una huelga en una fábrica de autos, la decisión de revaluar la moneda [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/07/china_1.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-32259" title="china_1" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/07/china_1.jpg" alt="" width="504" height="304" /></a></p>
<p><strong><a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/juan-carlos-de-pablo"><img class="alignleft size-full wp-image-15796" title="depablo" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg" alt="" width="100" height="142" /></a>Opinión. Por Juan Carlos de Pablo *</strong></p>
<p>Quienes analizan <a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/china"><strong>China</strong></a> con la perspectiva de quien está pendiente de cómo abrió la bolsa de Singapur, o cómo cerró el mercado de títulos públicos de Montreal, no entienden nada.</p>
<p>Porque pretenden ver en la última noticia (una huelga en una fábrica de autos, la decisión de revaluar la moneda de manera paulatina, etc.), la “señal” de que el proceso chino llegó a su madurez, y por consiguiente de aquí en más el PBI chino crecerá a tasas “norteamericanas” o, lo que es peor, “japonesas”.</p>
<p>Para entender lo que pasó en China, al servicio de lo que puede llegar a pasar, resulta preferible adoptar la postura del historiador, o la de un analista cuantitativo de los procesos de desarrollo como Simón Kuznets (autor de la famosa frase, erróneamente atribuida a Paul Samuelson, de que hay 4 clases de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón y la Argentina).</p>
<p><strong>Fallecido Mao en 1976</strong>, el poder pasó a manos de Deng Xiao Ping (no estaba escrito en la Historia; el proceso chino podría haber salido para cualquier lado). Deng, “de la primera hora” (participó en la Larga Marcha), pero considerado más bien conservador, cambió las reglas de juego económicas, comenzando por las existentes en la agricultura.</p>
<p>Durante Mao, <strong>del pedazo de tierra que estaba a cargo de un agricultor el primer melón era para él y los demás para el Estado</strong> (naturalmente, se producía un sólo melón). Bajo Deng fue exactamente al revés: el primer melón era para el Estado y todos los demás para él. Y del mismo pedazo de tierra, a cargo de un agricultor probablemente analfabeto, que no sabía nada de Friedman o de von Hayek, comenzaron a salir decenas de melones.</p>
<p>Simplificado al máximo,<strong> este cambio en las reglas de juego económicas aumentó el PBI chino alrededor de 9% anual</strong>… desde hace 3 décadas, como consecuencia de lo cual hoy el PBI total de China es el segundo del mundo, y así como vamos en pocos años más superará al de Estados Unidos, que todavía sigue ocupando la punta.</p>
<p>Todos quienes vivimos actualmente estamos siendo testigos de un hecho histórico: la incorporación de 20% de la población mundial, al siglo XXI. Algunos desde el siglo XX, otros desde el siglo XV.</p>
<p>Según los expertos, <strong>viven hoy en el siglo XXI alrededor de 500 de los 1.300 millones de chinos</strong>. Una simple regla de 3 dice que a este ritmo la transición china durará medio siglo más. Es decir, todos nosotros interactuaremos con la transición china.</p>
<p>Algún día toda China estará incorporada a la economía mundial, como hoy lo están las economías de Estados Unidos o España. Luego de lo cual el PBI chino crecerá 3% por año, como en todo el mundo. Pero ésta es una información irrelevante desde el punto de vista decisorio.</p>
<p>A este contexto “grandioso” deben incorporarse las noticias. Pensar China como algo homogéneo, es no pensar. Siempre se puede, estadísticamente, calcular el salario promedio, la tasa de desocupación promedio, etc. Pero en el caso chino el promedio esconde tanta heterogeneidad que le quita validez de contenido al resultado obtenido.</p>
<p><strong>Lo que no hay que hacer es “occidentalizar” China, y mucho menos “argentinizarla”. </strong>Occidente recuerda una y otra vez los episodios vividos en la plaza Tiananmen, cuando una protesta estudiantil terminó siendo aplastada por las fuerzas armadas (¿quién se puede olvidar del chinito que, sólo, se puso delante de una hilera de tanques, obligando al primero de ellos a tratar de gambetearlo?). Pero tengo graves dudas de que, internamente, Tiananmen haya significado lo mismo que sugiere la frecuencia con la cual aparece en la televisión occidental.</p>
<p>Mucho menos, como digo, hay que “argentinizar” a China. Hace poco se publicó en nuestros diarios que obreros chinos estaban haciendo una huelga en una planta automotriz. ¿Alguien puede leer en esto el comienzo de los piquetes, las huelgas que incluyen corte de rutas, etc.? Difícil.</p>
<p>Algún día… Algún día todo, pero para las decisiones económicas, al algún día hay que darle contenido concreto. Los chinos son seres humanos, no son ningunos negados para el consumo, etc.; de aquí a que copien, y encima a gran velocidad, algunos de nuestros vicios, hay una gran distancia.</p>
<p>Lo mismo ocurre con el tipo de cambio. <strong>Pensar que China es competitiva porque tiene su moneda subvaluada, y que por consiguiente si la revalúa se terminará la expansión china, es no pensar.</strong> El de China es un fenómeno real, no un fenómeno cambiario. Derivado del hecho de que la destreza y la laboriosidad chinas, en un mundo crecientemente globalizado, llega a todo el mundo bajo la forma de productos industriales.</p>
<p>Estados Unidos presiona a China para que revalúe el yuan. Los chinos acaban de decir que lo van a hacer… de manera paulatina. Mi lectura de esta declaración no es tanto que lo van a hacer, cuanto que lo van a hacer de manera paulatina. Un gobierno, cuando no tiene apuro para hacer algo que considera que lo va a perjudicar, se toma su tiempo. Y si es el gobierno chino, probablemente se tome mucho tiempo.</p>
<p><strong>En 2000 tuve la oportunidad de visitar 5 ciudades chinas.</strong> Vi a los chinos pedaleando, comiendo, trabajando, llevando a sus hijos a los colegios, tratando de vender, etc. Desde entonces, cada vez que viene a cuento, digo que los 5.300 millones de habitantes que poblamos el resto del mundo, tenemos que levantarnos todos los días para contestar el siguiente interrogante: ¿qué sé hacer yo, que los chinos todavía no? Y destaco el todavía, porque los chinos aprenden (¿se acuerda cuando, despectivamente, hablábamos de “los paragüitas de Hong Kong”?).</p>
<p>Este no es un desafío para los países, cuanto para las personas que viven en los países. Porque debido a las relaciones de sustitución y complementariedad, en cada uno de los países del planeta hay personas encantadas con los chinos, y otras que los quieren matar.</p>
<p>Concentrarse en la circunstancia, en el caso de China es la mejor manera de perder el tiempo.</p>
<p><em>* Economista. Columnista de revista Fortuna</em></p>
<ul>
<li><a href="http://fortunaweb.com.ar/china-promete-flexibilizar-el-yuan-en-forma-gradual/"><strong>Archivo:</strong> China promete flexibilizar el yuan en forma gradual</a></li>
</ul>
<p style="text-align: right;">2/7/2010</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/el-impacto-de-china-en-el-mundo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Propuesta jubilatoria: ¿es viable el 82% móvil?</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/propuesta-jubilatoria-atractiva-pero-%c2%bfviable/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/propuesta-jubilatoria-atractiva-pero-%c2%bfviable/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Jun 2010 23:05:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[juan carlos de pablo]]></category>
		<category><![CDATA[jubilaciones]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=31650</guid>
		<description><![CDATA[

Opinión. Por Juan Carlos de Pablo
Por iniciativa de la oposición, el Congreso analiza que la jubilación mínima equivalga automáticamente a 82% del salario mínimo. La iniciativa es nítida, muy sencilla de implementar, y es “vendida políticamente” como el primer paso para implementar, de una buena vez, lo que en 1958 dispuso la ley 14.499: el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/06/jubilacion.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-31652" title="jubilacion" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/06/jubilacion.jpg" alt="" width="504" height="332" /></a><br />
</strong></p>
<p><strong><img class="alignleft size-full wp-image-15796" title="depablo" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg" alt="" width="100" height="142" />Opinión. Por Juan Carlos de Pablo</strong></p>
<p>Por iniciativa de la oposición, el Congreso analiza que la jubilación mínima equivalga automáticamente a 82% del salario mínimo. La iniciativa es nítida, muy sencilla de implementar, y es “vendida políticamente” como el primer paso para implementar, de una buena vez, <strong>lo que en 1958 dispuso la ley 14.499: el “82% móvil”</strong>, como se denomina al hecho de que en todo momento <strong>el jubilado cobre 82% de lo que cobra el asalariado que lo reemplazó en su puesto de trabajo</strong>, cuando aquel se jubiló.</p>
<p>Hagamos un poco de historia antes de, en ejercicio de la responsabilidad profesional, aparecer como “el malo de la película”. <strong>En la Edad Media</strong> el agricultor –si no moría joven pensaba cómo viviría los últimos años de su vida, cuando sus energías flaquearan. <strong>La solución pasaba por tener muchos hijos</strong>, algunos de los cuales morirían a poco de nacer, rezando para que algunos de los que sobrevivieran lo cuidarían cuando llegara a viejo. “Como agua para chocolate” documentó esto de manera magnífica.</p>
<p>Con el tiempo aparecieron las mutuales, es decir, relaciones entre privados para solucionar un problema común. Hasta que en Alemania, alrededor de <strong>1860, Otto Bismarck inauguró el sistema jubilatorio estatal</strong>.</p>
<p>Como ocurre con frecuencia, la iniciativa apareció en la Argentina favoreciendo primero a algunos sectores, siendo luego generalizada y por último “universalizada”. Así, <strong>los empleados públicos tienen sistema jubilatorio desde 1904, los ferroviarios desde 1915, los de los servicios públicos desde 1921, los bancarios desde 1923, los periodistas desde 1939</strong>, etc. Juan Domingo Perón, entonces, no creó el sistema jubilatorio, sino que lo extendió a los asalariados del comercio y la industria. La universalización (en el sector formal de la economía) apareció mucho después.</p>
<p>La introducción de un régimen jubilatorio, como su extensión o universalización, al comienzo genera superávit, porque se le cobra a todos pero la gente se jubila con el correr del tiempo. Perón “vació” las cajas, como ocurre en todo el mundo, pero le pagó 2% anual de interés a los fondos tomados con títulos públicos, cuando la tasa de inflación era 2% mensual.</p>
<p><strong>Desde fines de la década de 1950 el sistema dejó de ser superavitario.</strong> Fue precisamente en este contexto cuando se introdujo el “82% móvil”. No hay que ser un genio para advertir que si, en el mejor de los casos, la suma del aporte personal y la contribución patronal equivale a 27% del salario, se necesitan por lo menos 3 aportantes (denominados activos) por cada jubilado (denominado beneficiario, o pasivo).</p>
<p>No sé si esto era así en 1958, pero sí sé que, como consecuencia de la dinámica demográfica, la informalidad laboral (<strong>40% del mercado laboral es negro o paralelo</strong>) y el hecho de que varios gobiernos, incluido el actual, incorporaron al “club” de los jubilados a muchísimas personas que nunca aportaron pero igual cobran, hoy la Argentina tiene más de 6 millones de jubilados (en un país con alrededor de 40 millones de habitantes).</p>
<p><strong>La relación entre aportantes (asalariados formales) y jubilados no debe ser hoy superior a 1,5.</strong> Pero si esto es así, multiplicando 27% por 1,5 significa que –en ausencia de masivas transferencias del resto de la comunidad, a los nonos y las nonas– la jubilación no tiene más remedio que equivaler a ¡la mitad! de lo que dispuso la ley 14.499.</p>
<p>Como consecuencia de lo cual el sistema “navega”, entre poderes ejecutivos que incumplen la legislación, demorando los ajustes correspondientes; jubilados que hacen juicios, que naturalmente ganan; poderes ejecutivos que declaran al sistema previsional en “emergencia”; nuevos juicios; pagos con títulos, etc.</p>
<p>Esto es evidente, pero nadie se atreve a plantearlo de manera explícita porque el dirigente político que promueva legislación para que el 82% móvil se convierta en 41% móvil, sería crucificado no solamente por los jubilados y pensionados, sino también por la prensa y toda persona que se precie de tal y que por supuesto desvincula sus opiniones de lo que tendría que aportar (qué tal si las encuestas, en vez de preguntar <strong>“¿qué debería ocurrir con las jubilaciones?”, preguntara “¿cuánto pondría de su bolsillo, para aumentar las jubilaciones?”</strong>).</p>
<p>La oposición no solamente no quiere introducir la realidad en una legislación que quedó desactualizada, sino que busca implementar el 82% móvil de manera aparentemente paulatina.</p>
<p>Nuevamente, algunos datos permitirán advertir que en la Argentina 2010 la reforma no tiene nada de paulatina. En el momento de escribirse estas líneas <strong>el salario mínimo es de $ 1.500 mensuales,</strong> lo cual implica que –según la iniciativa en consideración– <strong>la jubilación minima debería ser de $ 1.230. Esto significa aumentar casi 40% a esta última</strong>.</p>
<p>Ahora bien, como consecuencia de los aumentos jubilatorios diferenciales, desde el abandono de la convertibilidad se produjo tal achatamiento en los beneficios jubilatorios que hoy más de 80% de los jubilados percibe la jubilación mínima. Esto quiere decir que, de aprobarse la iniciativa, <strong>más de 80% de los 6 millones de jubilados vería aumentado sus ingresos casi 40%</strong>.</p>
<p>El dato que falta es que “seguridad social” es el mayor ítem de gasto, dentro del gasto público primario del Estado nacional. En 2009 las erogaciones para pagar jubilaciones y pensiones equivalieron a 40% del total del gasto primario.</p>
<p>De manera que la iniciativa en consideración implica aumentar casi 40% lo que reciben por lo menos 80% de los jubilados, que hoy<strong> absorben 40% del gasto público primario del Estado nacional</strong>.</p>
<p>“Entre los números y la gente me quedo con la gente”. Gran bobada, no importan los títulos universitarios que tengan quienes la repiten. Los números sirven para entender el problema. Los legisladores harían bien en considerar el claro mensaje que surge de estos guarismos, antes de ilusionar una vez más a los jubilados y pensionados, para que la realidad los vuelva a desilusionar.</p>
<p style="text-align: right;">25/6/2010</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/propuesta-jubilatoria-atractiva-pero-%c2%bfviable/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>27</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La dinámica de los aumentos salariales</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/la-dinamica-de-los-aumentos-salariales/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/la-dinamica-de-los-aumentos-salariales/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 18 Jun 2010 21:00:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[X-Fila de ocho 5/8]]></category>
		<category><![CDATA[juan carlos de pablo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=31128</guid>
		<description><![CDATA[
Opinión. Por Juan Carlos de Pablo *
El café concert está en crisis, porque la realidad supera a la ficción”. Me acordaba de esta afirmación, que vengo escuchando desde hace muchos años, cuando leí que “según el INDEC en los últimos 3 años los precios aumentaron 25,3% mientras que los salarios subieron 89,5%”. Claro que afirmar [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/06/cristina_consejosalarial.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-31129" title="cristina_consejosalarial" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/06/cristina_consejosalarial.jpg" alt="" width="504" height="327" /></a></p>
<p><strong><a href="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg"><img class="alignleft size-full wp-image-15796" title="depablo" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg" alt="" width="100" height="142" /></a>Opinión. Por Juan Carlos de Pablo *</strong></p>
<p>El café concert está en crisis, porque la realidad supera a la ficción”. Me acordaba de esta afirmación, que vengo escuchando desde hace muchos años, cuando leí que “según el INDEC e<strong>n los últimos 3 años los precios aumentaron 25,3% mientras que los salarios subieron 89,5%</strong>”. Claro que afirmar que en la Argentina 2010 el INDEC forma parte de la realidad, es parte de la ficción.</p>
<p>Los dirigentes sindicales que (todavía) son aliados del Poder Ejecutivo no tienen empacho en afirmar que “el INDEC mide bien” las variaciones de los precios al consumidor, al tiempo que –cuando se sientan a negociar modificaciones salariales– utilizan “sus propios índices”. Oficio, que le dicen.</p>
<p>La principal característica que tienen los aumentos salariales acordados en lo que va del año en curso, es una enorme disparidad sectorial. Los empleados públicos consiguieron 21% de aumento, los de Luz y Fuerza 22%, los de la alimentación 35%, los curtidores 49%.</p>
<p><strong>¿Conoce usted algún estudio que explique estas diferencias en términos de aumentos igualmente disímiles de la productividad laboral?</strong> No existe. La referida discrepancia es fácilmente explicable por el momento en que se cerró la negociación, así como por el acercamiento o alejamiento del gremio respectivo, de las autoridades políticas.</p>
<p>Ejemplo del primer caso: Luz y Fuerza, cuyo secretario general está pidiendo a gritos la reapertura de las negociaciones. Ejemplo del segundo: empleados públicos, donde la oficialista UPCN acordó un aumento “razonable” según el Gobierno, y por consiguiente le dejó la pelota picando frente al arco a sus rivales de ATE.</p>
<p><strong>Las negociaciones siempre están rodeadas de discursos, pero en el momento de la firma lo único que interesa es “el número”</strong>. Mi ejemplo preferido es la negociación referida a la compraventa de una vivienda. El vendedor dice que no sabe por qué se va a desprender de un inmueble que le trae tantos recuerdos de su abuelita más querida, el comprador afirma que no sabe por qué está pujando por una vivienda tan mal localizada. El primero quiere que el precio final sea el máximo posible, el segundo que sea el mínimo posible. Hay transacción cuando encuentran un número común (¿por qué no serán mudas las transacciones?).</p>
<p>En salarios ocurre lo mismo. Los dirigentes sindicales no piden aumentos sino “recuperaciones”, los empresarios no otorgan aumentos sino “intolerables presiones sobre las ganancias, cuando no sobre la existencia misma de las empresas”. La cuestión, finalmente, es cuánto.</p>
<p>En el caso de las negociaciones privadas ese cuánto depende de la tasa esperada de inflación (que para el asalariado tiene que ver con los precios al consumidor, para los productores con lo que creen que va a aumentar el precio de los productos que fabrican y venden. <strong>Esto, aquí y ahora, pueden ser 2 números bien diferentes, por el aumento de costos y precios y la quietud del dólar),</strong> y de lo que está ocurriendo con el nivel de actividad económica, y por consiguiente con el costo de tener que soportar una huelga (en 2002, en plena recesión, cuando los asalariados hacían huelga el fabricante respiraba aliviado, porque no hubiera sabido qué hacer con la producción).</p>
<p>Todo ello en un contexto en el cual todo el mundo sabe que el Poder Ejecutivo no ejercerá el rol del “malo de la película” en los conflictos salariales. Desde hace medio año el ministro de Economía está tan concentrado en el canje de la deuda (que desde el punto de vista de conseguir plata fresca es un fracaso total), que no parece ocuparse del resto de la política económica; la presidenta del Banco Central privilegia las circunstancias y la dinámica decisoria a sus ideas sobre lo que significa el tipo de cambio competitivo; en tanto que el ministro de Trabajo no parece ser quien llame a los dirigentes sindicales para que morigeren sus demandas.</p>
<p>Esto quiere decir que tanto los representantes de los trabajadores como los de los empleadores, saben que están solos en esta negociación. De ahí la referida disparidad en los resultados.</p>
<p><strong>¿Es posible que haya inflación sin aumento de salarios?</strong> Sí, como ocurriera en 2002, cuando como consecuencia del abandono de la convertibilidad en poco tiempo el tipo de cambio nominal cuadruplicó su valor, precipitando una importante suba en el precio de los bienes importables y exportables.</p>
<p><strong>¿Es posible que haya aumento de salarios sin inflación?</strong> Depende de las magnitudes. Los aumentos salariales proporcionales a los aumentos de la productividad son compatibles con el mantenimiento del nivel general de los precios. Una empresa, o un sector, pueden verificar fuertes aumentos de la productividad, cuando modifican su tecnología o vía apertura económica aprovechan las economías de escala.</p>
<p>Pero cuando se piensa en el PBI en su conjunto la historia enseña que, fuera de las reactivaciones (la Argentina entre 2003 y 2008) y de las transiciones (China desde la década de 1980), la productividad global de una economía crece, digamos, 2% anual. Pensar que <strong>aumentos salariales de 20%-30% anual, como los que se están verificando en la Argentina, pueden ser absorbidos por mejoras generales de la productividad</strong>, es no pensar.</p>
<p>Última, pero muy importante. Cuando aumenta la tasa esperada de inflación automáticamente se achica el horizonte decisorio. Cuando algún periodista me pregunta “cómo ve el resto de 2010, o 2011” le respondo “no veo la semana que viene, como voy a poder contestar algo sensato referido a tanto tiempo”. Con las negociaciones salariales ocurre exactamente lo mismo. No sé si por costumbre, o por regulación, las modificaciones salariales se pactan por un año. Pero nadie puede creer que en la Argentina 2010, al terminar la negociación, los representantes de los asalariados y de los empleadores se darán la mano saludándose en estos términos: “feliz Navidad y Año Nuevo. <strong>Nos vemos en 2011, para esta misma época</strong>”.</p>
<p>* <em>Economista. Columnista de Revista Fortuna</em></p>
<p style="text-align: right;">18/6/2010<em><br />
</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/la-dinamica-de-los-aumentos-salariales/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Gas: se profundiza la costosísima política energética</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/gas-se-profundiza-la-costosisima-politica-energetica/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/gas-se-profundiza-la-costosisima-politica-energetica/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 11 Jun 2010 22:43:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[X-Fila de ocho 2/8]]></category>
		<category><![CDATA[Energia]]></category>
		<category><![CDATA[gas]]></category>
		<category><![CDATA[juan carlos de pablo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=30469</guid>
		<description><![CDATA[
Opinión. Por Juan Carlos De Pablo * &#124;
Aprendimos en la escuela que la materia se encuentra en estados sólido, líquido y gaseoso. Para un químico se trata de una descripción, más allá de la valoración que a cada uno de los términos les damos en la conversación no profesional. Así, hablamos con respeto de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-30470" title="gas_valvula" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/06/gas_valvula.jpg" alt="" width="504" height="330" /></p>
<p><strong><img class="alignleft size-full wp-image-15796" title="depablo" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg" alt="" width="100" height="142" />Opinión. Por Juan Carlos De Pablo * |</strong></p>
<p>Aprendimos en la escuela que la materia se encuentra en <strong>estados sólido, líquido y gaseoso</strong>. Para un químico se trata de una descripción, más allá de la valoración que a cada uno de los términos les damos en la conversación no profesional. Así, hablamos con respeto de la “sólida” formación de determinada persona, y todo el mundo sueña que sus hijos se casen con personas con “sólida” posición económica. Al tiempo que decimos que <strong>“las palabras se las lleva el viento”</strong>.</p>
<p>Pues bien, en la Argentina, en estos días, en materia energética <strong>la preocupación más “sólida” se refiere al… gas.</strong> A pesar de haber cortado las exportaciones a Chile, a pesar de haber adelantado la llegada de los barcos gasíferos, que lo transportan líquido obligando a una regasificación, disminuyó la temperatura, volvieron a aparecer los cortes a las grandes industrias y hubo faltantes de garrafas (según los diarios, en Mendoza éstas se vendían… en las comisarías). Además de lo cual trascendió el tenor de un insólito (pero no sorprendente) mensaje que el Poder Ejecutivo le envió a las empresas del sector, para que “instalaran” de inmediato en los medios de comunicación la idea de que el abastecimiento de gas será normal a lo largo del año.</p>
<p>Uno puede acusar a las autoridades chilenas de no haber reaccionado mejor frente a los terremotos que sufrieron a comienzos de 2010, pero nadie puede dudar que se trató de un hecho inesperado. Por el contrario,<strong> lo que hoy está pasando con el gas no tiene nada de inesperado. ¿O las autoridades pensaron que este año, a diferencia de los anteriores o de los posteriores, no habría de disminuir la temperatura en otoño e invierno</strong>, aumentando correspondientemente la demanda de gas por parte de las familias? Pero además, esto viene ocurriendo desde hace por lo menos un lustro, de manera que no sólo no es inesperado sino que es recurrente.</p>
<p><strong>¿Por qué ocurre lo que ocurre?</strong> Porque la decisión del presidente Eduardo Duhalde, de no modificar las tarifas luego del abandono de la convertibilidad, fue continuada por las actuales autoridades con gran entusiasmo. Como consecuencia de lo cual la “señal” que reciben en nuestro país quienes exploran y extraen gas es muy clara: “con vos, lo menos posible”. Consecuentemente, no se explora y de los pozos existentes cada vez sale menos gas, de la misma manera que cuando se pincha un globo primero sale mucho aire y después cada vez menos.</p>
<p>La menor oferta local de gas, junto a aumento de la demanda como consecuencia de la reactivación económica, implicó intentar <strong>aumentar las importaciones desde Bolivia</strong>, y luego contratar el referido sistema de transporte de gas en barcos, que se regasifica en otros barcos. Todo muy bonito desde el punto de vista ingenieril, costosísimo desde el ángulo económico.</p>
<p><strong>El gas importado carísimo se transforma en energía que se vende baratísima</strong>, es decir, se está generando valor agregado negativo. “Sea racional” me piden en materia energética, pero como la energía me la cobran baratísima lo racional es dejar la luz prendida, no apagarla. Nuevo ejemplo de una política económica consistente en enviar señales distorsivas, y luego pretender corregir el derroche persuadiendo, o creando legiones de inspectores.</p>
<p>Se puede entender que se produzca localmente algo a mucho mayor costo que el similar importado. No se puede entender que, debido a la política aplicada, la Argentina importe gas pagando varias veces lo que se saldría obtenerlo localmente. Un Poder Ejecutivo tan obsesionado con el ahorro de divisas en el caso de importación de alimentos y otros productos; <strong>¿por qué es tan derrochador en el caso del gas?</strong></p>
<p>Esto lo sabe cualquier alumno de un curso introductorio de economía. Sin embargo la decisión del Ejecutivo consiste en <strong>“duplicar la apuesta”</strong>. En efecto, ENARSA le acaba de sugerir a YPF que instale otra planta regasificadora, en los alrededores de Escobar. Vamos mejor, en vez de amarrar un barco que porta una planta regasificadora, y mantenerlo fijo durante meses, ahora vamos a tener una planta regasificadora en tierra firme. Pero esto implica cometer un pecado menos, dentro de una estrategia general pecadora.</p>
<p>Hablé de estrategia costosísima, es el momento de precisar. Cuando el gasto público primario del gobierno nacional se desagrega según grado de importancia, el primer ítem que aparece, bien lejos de los demás, es “seguridad social”. En un país con menos de 40 millones de habitantes, donde más de 6 millones está jubilado, <strong>no debería sorprender que seguridad social insuma 40% del total del gasto público </strong>primario del gobierno central.</p>
<p>El segundo ítem es “otras transferencias” (que absorbe más fondos que las transferencias a las provincias, al menos aquellos que se canalizan a través de mecanismos automáticos), es decir, subsidios a la energía, al transporte, etc.</p>
<p>Estamos en el peor de los mundos. Por la negativa a aumentar el precio que reciben los oferentes locales, <strong>importamos gas a varias veces el precio internacional</strong>. Para abastecer a los consumidores individuales y familiares que están conectados a las redes (en general, los de mayores recursos), transformamos el gas muy caro en energía eléctrica muy barata, para lo cual es necesario subsidiar la diferencia; quienes no están conectados a las redes pagan “fortunas” para obtener gas en garrafas. Quiero creer que éste no es un buen ejemplo del “nuevo modelo de país”, del cual hablan los funcionarios y algunos entusiastas seguidores que tienen en el sector privado.</p>
<p><strong>¿Por qué no se modifica una política que a todas luces es costosísima? Por la dinámica decisoria, que hace que cuando se toman ciertas opciones después parecería que no hay más remedio que profundizarlas.</strong> Como dije, esto no comenzó ahora, pero quienes en años anteriores alertaban contra las implicancias de la “política” energética, eran descalificados (en los últimos tiempos 8 ex secretarios de energía, que actuaron en gobiernos de diferente signo político, están hablando de estas cuestiones de manera profesional y unánime). Hoy, con la desesperación fiscal, las implicancias de esta “política” se están viendo más claramente.</p>
<p>* <em>Economista. Columnista de Revista Fortuna</em></p>
<p>12/6/2010</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/gas-se-profundiza-la-costosisima-politica-energetica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Una decisión a tono con la jurisprudencia</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/una-decision-a-tono-con-la-jurisprudencia/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/una-decision-a-tono-con-la-jurisprudencia/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 03 Jun 2010 21:52:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[X-Fila de ocho 6/8]]></category>
		<category><![CDATA[salarios]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=29725</guid>
		<description><![CDATA[Análisis. Por Antonio María Hernández * &#124; El abogado constitucionalista analiza el pronunciamiento de la Corte sobre la ilegalidad de las sumas salariales no remunerativas.

Es una sentencia muy importante de la Corte Suprema de Justicia, por sus efectos en materia laboral y previsional, ya que declara la inconstitucionalidad de tres decretos dictados por el ex [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft size-full wp-image-29726" title="Antonio_Hernandez" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/06/Antonio_Hernandez.jpg" alt="" width="100" height="140" />Análisis. Por Antonio María Hernández * | El abogado constitucionalista analiza <a href="http://fortunaweb.com.ar/la-corte-suprema-declara-inconstitucional-el-pago-de-sumas-no-remunerativas/">el pronunciamiento de la Corte sobre la ilegalidad de las sumas salariales no remunerativas</a>.<br />
</strong></p>
<p>Es una sentencia muy importante de la Corte Suprema de Justicia, por sus efectos en materia laboral y previsional, ya que declara la inconstitucionalidad de tres decretos dictados por el ex Presidente Duhalde, que habían dispuesto el pago de sumas no remunerativas.</p>
<p>Es un fallo unánime que lleva la firma de seis de sus miembros, -ya que no votó el Presidente Lorenzetti-, aunque con fundamentos propios en el voto de Carmen Argibay.</p>
<p>Debe destacarse también esto último, ya que también aquí se descalifican dichos decretos de necesidad y urgencia por no cumplir los requisitos del art. 99 inc. 3 de la Ley Suprema y por invadir facultades legislativas propias del Congreso, criterio que compartimos especialmente.</p>
<p>Mas allá de esto, hay plena coincidencia de los Ministros de la Corte en asegurar la plena vigencia del art. 14 bis de la Constitución Nacional y los tratados internacionales respectivos que garantizan el justo salario de los trabajadores y los derechos previsionales.</p>
<p>Se trata en definitiva de una decisión trascendente y valiosa, que junto a otras sentencias adoptadas en materia previsional y de libertad sindical, comportan -bajo nuestro punto de vista- lo más acertado de la actual jurisprudencia de nuestro más alto Tribunal, en una clara defensa de los derechos económicos, sociales y culturales.</p>
<p>* <em>Abogado constitucionalista. Presidente Honorario de la Asociación Argentina de Derecho Constitucional y ex Convencional Constituyente en 1994</em></p>
<p style="text-align: right;">3/6/2010<em><br />
</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/una-decision-a-tono-con-la-jurisprudencia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¿Qué hay que importar?</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/%c2%bfque-hay-que-importar/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/%c2%bfque-hay-que-importar/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 28 May 2010 23:00:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[X-Fila de ocho 3/8]]></category>
		<category><![CDATA[importaciones]]></category>
		<category><![CDATA[juan carlos de pablo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=29099</guid>
		<description><![CDATA[
Opinión. Por Juan Carlos de Pablo * &#124;
¿A quién se le ocurre importar productos que se pueden producir localmente? Referido al caso de los alimentos, en las últimas semanas el interrogante fue planteado por el secretario de Comercio, causando gran revuelo, a pesar de no haber firmado ninguna disposición que prohibiera la referida importación (en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignnone size-full wp-image-29101" title="containers" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/05/containers.png" alt="" width="506" height="319" /></p>
<p><strong><a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/juan-carlos-de-pablo/"><img class="alignleft size-full wp-image-15796" title="depablo" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2009/12/depablo.jpg" alt="" width="100" height="142" /></a>Opinión. Por <a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/juan-carlos-de-pablo/">Juan Carlos de Pablo</a> * |</strong></p>
<p><strong>¿A quién se le ocurre importar productos que se pueden producir localmente?</strong> Referido al caso de los alimentos, en las últimas semanas el interrogante fue planteado por el secretario de Comercio, causando gran revuelo, a pesar de no haber firmado ninguna disposición que prohibiera la referida importación (en economía, algo “existe” cuando afecta la toma de decisiones. En la Argentina 2010 ¿qué supermercado importará turrón en octubre próximo, para venderlo en “las fiestas”, y arriesgar que -aunque no exista disposición escrita alguna- el contenedor recién pueda ser despachado a plaza… en abril de 2011?).</p>
<p><strong>Mucha gente piensa igual que Guillermo Moreno, es decir, considera que el comercio internacional debería circunscribirse a los productos que bajo ninguna circunstancia se pueden conseguir dentro del territorio nacional.</strong> Por ejemplo, no hay petróleo en Japón, los japoneses utilizan autos para movilizarse y los autos utilizan derivados del petróleo. Ergo, hasta Moreno permitiría que Japón importara petróleo.</p>
<ul>
<li><a href="http://fortunaweb.com.ar/cristina-aviso-a-lula-que-no-hubo-ni-habra-freno-a-importaciones/"><strong>Contexto: </strong>Cristina avisó a Lula que “no hubo ni habrá freno a las importaciones” »</a></li>
<li><a href="http://fortunaweb.com.ar/argentina-esta-entre-los-paises-mas-proteccionistas-de-la-region/"><strong>Archivo:</strong> Argentina está entre los países más proteccionistas de la región</a></li>
</ul>
<p>Ahora bien, ¿exportando qué productos podría Japón pagar sus importaciones de petróleo, en un mundo donde todos circunscribieran sus compras al exterior a productos que no pudieran conseguir de ninguna manera dentro de sus respectivos territorios? En su época dorada uno asocia a Japón con la elaboración de máquinas fotográficas, vagones ferroviarios, etc., productos que (cuando se ignora el costo) se pueden fabricar en cualquier país del mundo.</p>
<p>Del comercio internacional se ocuparon, entre otros, Adam Smith y David Ricardo. El primero recomendó que los países intercambiaran productos en base a lo que se denomina “vent for surplus”, sintéticamente, vender lo que sobra y comprar lo que falta (<strong>¿a qué precio?</strong>). Cuatro décadas después Ricardo recomendó basar el comercio internacional en la ventaja comparativa (en su ejemplo, tanto Inglaterra como Portugal podían fabricar textiles y vino, pero a ambos les convenía que el primero se especializara en <strong>“productos industriales”</strong> y el segundo en <strong>“productos primarios”</strong>).</p>
<p>Entre los economistas la teoría de Ricardo superó a la de Adam Smith, y para explicar el comercio internacional que se desarrolla entre países con dotaciones factoriales muy similares entre sí, la teoría de Paul Krugman a su vez superó a la de Ricardo. Pero si esto es así; <strong>¿por qué con tanta frecuencia no sólo los ciudadanos sino también los dirigentes políticos prefieren la teoría de Smith a la de Ricardo?</strong></p>
<p>Porque aprovechar la especialización y la división del trabajo que posibilita el comercio internacional genera beneficios, pero también riesgos, ganadores y perdedores. A algunas personas hay que recordarles que el comercio internacional genera beneficios, a otras que tiene sus riesgos, y a todos que la ganancia neta no siempre se reparte entre todos, sino que hay ganadores y perdedores.</p>
<p>Que la división del trabajo genera beneficios lo explicó Adam Smith al comienzo de La riqueza de las naciones, con su inmejorable ejemplo de la fabricación de alfileres (también explicó que el grado de división del trabajo depende del tamaño del mercado, por lo cual se entiende que un médico especialista en Capital Federal, no tiene más remedio que ser generalista en Villa la Angostura). En cuanto a los riesgos de la especialización basta con citar las dificultades que los argentinos sufrimos durante la Primera Guerra Mundial y la década de 1930.</p>
<p>Al mismo tiempo, <strong></strong> como no hay nada neutral en la regulación o desregulación económicas. Prohibir la importación de chocolate suizo pone muy contentos a quienes fabrican chocolate en Bariloche, y furiosos a quienes consumen chocolate en la Argentina; permitir la importación de chocolate genera los resultados inversos.</p>
<p><strong>“La rebaja de derechos aduaneros se hace en la Argentina para `amparar y defender al pueblo consumidor’</strong>. No hay más que 2 clases de consumidores en el mundo civilizado: el pobre pordiosero que extiende su mano para implorar consumos, mano que nada puede producir, y el heredero haragán que consume y no produce&#8230; La política pasiva de países como el nuestro, de producción uniforme y abundante, de población dispendiosa y desdespreocupada, con sentimientos cosmopolitas, es el campo más favorable que se puede imaginar para la práctica de las ideas económicas de Estados Unidos, Inglaterra y Alemania&#8230;</p>
<p><strong>En la mesa de los cosmopolitas apenas si se conserva el asado argentino</strong>; ellos necesitan jamón de York, salame de Milán, vino de Burdeos y del Rhin, petit-fois de Francia, garbanzos de España, salchichas de Francfort, dulces y galletitas de Inglaterra, fruta de California, té de la China, arroz del Brasil, queso de Francia y de Italia, etc. No hay país en el mundo en el cual se consuman, con relación a sus habitantes, en tanta diversidad y en tanta abundancia, alimentos extranjeros como en Argentina; lo cual es una paradoja, en un país fértil con extensas zonas semitropicales y 8,5 millones. de habitantes”, escribió Alejandro Bunge en la década de 1920. Vicente Vázquez Presedo ilustra este último punto indicando que “a pesar de los millones de vacas existentes, se importaban manteca y queso de Francia, Italia, Bélgica e Inglaterra”.</p>
<p>Ha corrido mucha agua desde entonces. En la década de 1980 los consumidores estaban a merced de los productores locales, en la siguiente ocurrió lo contrario, en los últimos años el péndulo intenta volver a la posición anterior.</p>
<p><strong>En la Argentina 2010 circunscribir el comercio internacional a lo que no podemos producir bajo ninguna circunstancia, nos privará del beneficio de producir y exportar soja y derivados</strong>, para lo cual tenemos obvias ventajas comparativas (a pesar de las “piedritas” que el Poder Ejecutivo pone en el camino), importando aquellos productos en los que carecemos de dichas ventajas comparativas. Con bajo riesgo, porque los chinos decidieron crecer y urbanizarse, todo lo cual aumenta la demanda internacional del producto. Pero esta opción tiene costos, como todo en la vida.</p>
<p>* <em>Economista. Columnista de Revista Fortuna</em></p>
<p style="text-align: right;">28/5/2010</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/%c2%bfque-hay-que-importar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Consumo sin inversión, historia de una columna de humo</title>
		<link>http://fortunaweb.com.ar/consumo-sin-inversion-historia-de-una-columna-de-humo/</link>
		<comments>http://fortunaweb.com.ar/consumo-sin-inversion-historia-de-una-columna-de-humo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 27 May 2010 12:11:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Juan Pablo De Santis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Opinión]]></category>
		<category><![CDATA[X-Fila de ocho 2/8]]></category>
		<category><![CDATA[Consumo]]></category>
		<category><![CDATA[juan pablo de santis]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://fortunaweb.com.ar/?p=28888</guid>
		<description><![CDATA[Opinión. Por Juan Pablo De Santis *&#124;
La economía se recupera de los coletazos de la crisis financiera a punta de una fuerte reactivación del consumo pero, ¿es sostenible el modelo si la inversión privada permanece anestesiada? Es decir, en el crecimiento pesa más la venta financiada de electrodomésticos, autos y casas que las inversiones productivas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/juan-pablo-de-santis/"><img class="alignleft size-full wp-image-17039" title="desantis_100x100" src="http://fortunaweb.com.ar/wp-content/uploads/2010/01/desantis_100x100.jpg" alt="" width="100" height="100" /></a>Opinión. Por <a href="http://fortunaweb.com.ar/tag/juan-pablo-de-santis/">Juan Pablo De Santis</a> *|</strong></p>
<p>La economía se recupera de los coletazos de la crisis financiera a punta de una fuerte reactivación del consumo pero, ¿es sostenible el modelo si la inversión privada permanece anestesiada? Es decir, <strong>en el crecimiento pesa más la venta financiada de electrodomésticos, autos y casas que las inversiones productivas destinadas a ampliar la oferta de bienes</strong>.</p>
<p>El nuevo <em>boom </em>de consumo privado tiene grandes puntos de contacto con 2007: proceso inflacionario en vigencia, fiebre de cuotas destinadas a comprar bienes (semi) durables, atraso cambiario e incertidumbre de largo plazo en los consumidores.</p>
<p><strong>CONSUMO CALIENTE</strong><br />
Quizás el mejor ejemplo de los incentivos a consumir sea la fiesta de 50 cuotas sin interés para comprar un LCD. El Banco Central mantiene planchado al dólar y la inflación lleva un ritmo de 25% anual, entonces resulta más conveniente comprar un televisor nuevo que adquirir dólares (ahorrar) para no perder su poder de compra. La razón es que los precios crecen más rápido que el valor de la moneda extranjera: al cabo de un año con los ahorros se puede comprar menos que ahora.</p>
<p>Es decir, los compradores prefieren larzarse a las cuotas fijas porque saben que así perderán menos poder adquisitivo. Sienten que la inflación se come al financiamiento, porque tienen incertidumbre sobre lo que pasará más adelante. Este panorama lo confirma el <strong>Índice de Confianza del Consumidor</strong> de la Universidad Torcuato Di Tella de mayo -frente al mismo mes de 2009- a nivel nacional muestra:</p>
<ul>
<li><strong>La 	predisposición a comprar electrodomésticos, automóviles y casas 	creció 	75,18%.</strong></li>
<li><strong>Mientras que 	las expectativas sobre la economía a 3 años empeoraron 3,08% (y 	puntualmente en el interior del país -11%).</strong></li>
</ul>
<p>Ahora los protagonistas son los bancos que emiten tarjetas con promociones y descuentos, mientras que hace tres años había una mayor incidencia de créditos personales de cadenas de electrodomésticos. En tanto, el gasto público está centrado en infraestructura, el déficit de Aerolíneas y construcción, todo esto incentiva la cadena de consumo.</p>
<p>En los tres primeros meses del año <strong>el PBI creció en torno a 5%</strong> frente al mismo período del año pasado: el consumo privado explicó la mayoría expandiéndose más de 8%, <strong>pero la inversión privada destinada a ampliar la oferta de bienes está peor que hace un año o en cero, en el mejor de los casos.</strong></p>
<p>Entre enero y marzo, la oferta global se expandió 5% con mucho hincapié en productos de consumo final, pero en tanto a bienes de capital (los utilizados para producir otros productos de consumo) está estancada.</p>
<p><strong>INVERSIÓN EN FRÍO</strong><br />
El freno en la inversión privada es reconocido por el INDEC a través de dos termómetros: la importación y producción local de bienes de capital.</p>
<p>El anticipo del Estimador Mensual Industrial (EMI) de abril señala que el rubro <strong>metalmecánica excluída la industrial automotriz</strong> (productora de maquinaria, herramientas, moldes&#8230;) <strong>cayó 5,3%</strong> en el acumulado de los cuatro primeros meses del año frente al mismo período de 2009. Así en lo que va del año, la fabricación local de bienes de capital para industrias es inferior al año pasado, cuando impactaba de lleno la crisis financiera internacional. También vale aclarar que este es el sector industrial que hace menor uso de su capacidad instalada, sólo 69%.</p>
<p>Por otra parte, <strong>la importación de bienes capital exceptuando equipos de transporte industrial -</strong>como aviones, barcos y vehículos de pasajeros y carga- <strong>creció sólo 8%</strong> interanual en el primer cuatrimestre. En contrapartida, la compra de bienes de consumo durables y semi-durables a otros países subió 12% y 10% respectivamente. Según el INDEC, se destacaron televisores y motos.</p>
<p>Asimismo a nivel total, las importaciones están creciendo más rápido que las exportaciones y el superávit comercial se achica reduciendo la oferta de dólares: en estos cuatro meses la balanza comercial (diferencia entre ventas y compras al exterior) arrojó un superávit comercial de U$S 4.101 millones, mostrando una reducción del 30% frente al mismo período del año pasado.</p>
<p><strong>LA PELÍCULA</strong><br />
Siendo más claros: la demanda de consumo crece muy por encima de la capacidad por ampliar la oferta y esto hace que el nuevo “<em>boom</em> de consumo”, el actual motor de la recuperación economómica, se apague en algún momento o por lo menos no sea sostenible en el largo plazo.</p>
<p>Pero pueden pasar más cosas en el medio, según cómo se mire. El horizonte político pretende llegar hasta las próximas elecciones con fiebre de consumo: la idea será decir que el modelo no se ha enfriado, para que otro piense si es sostenible. La economía se está comiendo su capacidad ociosa, pero no hay a la vista inversiones estructurales privadas a largo plazo.</p>
<p>La inflación presiona en el tipo de cambio y la competitividad. De hecho, <strong>los datos del INDEC demuestran que hay poco interés privado en desarrollar inversiones productivas con horizonte a más de cinco a diez años</strong>. Más allá de la incertidumbre, hay otras dos realidades duras: una financiera y otra de observación.</p>
<p>Por un lado, el Estado y empresas aún no pueden acceder a financiamiento internacional a tasas de interés de un dígito, que sean adecuadas para grandes proyectos. Por otro, el Gobierno niega de modo maniqueo que exista un proceso inflacionario y prefiere hablar -en el caso del ministro de Economía, Amado Boudou- de “reacomodamiento de algunos precios”. Al mismo tiempo, los gremios más afines al oficialismo cierran aumentos de salarios de hasta 30% justificándolos en el incremento del costo del vida.</p>
<p>En definitiva, tanto en clima de negocios como en la política, la idea de corto y largo plazo que maneja la economía kirchnerista es la misma diferencia que hay entre analizar la realidad a través de una foto o de una película. La foto imprime una realidad estática, de que nada podrá cambiar. En cambio, la película siempre obliga a pensar el final y, a veces, segundas partes para continuar una buena historia.</p>
<p>* <em>Editor de FortunaWeb</em></p>
<p style="text-align: right;">26/5/2010<em><br />
</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://fortunaweb.com.ar/consumo-sin-inversion-historia-de-una-columna-de-humo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Minified using disk
Page Caching using disk (enhanced) (user agent is rejected)

Served from: fortunaweb.com.ar @ 2010-08-01 04:33:57 -->