Efecto Selección: el pase a octavos de la Selección dispara la demanda de vuelos a Atlanta
Tras la clasificación de Argentina a octavos de final del Mundial de Clubes, las agencias de viajes registraron un fuerte aumento en la búsqueda y reserva de pasajes hacia Atlanta, tanto desde Buenos Aires como desde Miami, lo que ya impactó en los precios.
El pase de la Selección Argentina a octavos de final del Mundial de Clubes FIFA no solo genera expectativa deportiva. También está produciendo un efecto concreto en el mercado aéreo: un salto abrupto en la demanda de vuelos hacia Atlanta, sede donde el equipo nacional enfrentará a su rival de la siguiente fase.
Según datos de las principales agencias de viajes y plataformas de reservas, las consultas por vuelos desde Buenos Aires hacia el Hartsfield-Jackson Atlanta International Airport se multiplicaron por cuatro en las últimas 48 horas. El fenómeno se repite, aunque con menor intensidad, en el corredor Miami-Atlanta, utilizado habitualmente por la comunidad argentina residente en Florida.
"El martes por la noche, después del partido contra Polonia, el sistema colapsó por la cantidad de búsquedas", relató un operador de una gran agencia online que pidió no ser identificado. "Pasamos de 180 búsquedas diarias promedio a más de 750 en menos de 24 horas. Y eso ya se está traduciendo en reservas firmes".
Precios en ascenso
El aumento de demanda no tardó en reflejarse en los precios. Un pasaje ida y vuelta en clase económica entre Buenos Aires y Atlanta para las fechas cercanas al partido de octavos pasó de un promedio de US$ 1.050 a US$ 1.480 en cuestión de días, según relevamientos de Google Flights y Kayak. En algunos horarios pico, los tickets superan los US$ 1.800.
Desde Miami, el trayecto que muchos hinchas argentinos utilizan como escala o punto de partida alternativo, el precio promedio subió un 35% en la misma ventana temporal. Las tarifas más bajas, que antes rondaban los US$ 220, ya se ubican cerca de los US$ 320.
Este fenómeno no es nuevo. Ya se registró en Qatar 2022 cuando la Selección avanzaba de fase y los vuelos a las sedes siguientes se encarecían de manera casi inmediata. Economistas del turismo lo denominan "efecto selección": la combinación de euforia deportiva, disponibilidad limitada de plazas y la necesidad emocional de estar cerca del equipo.
Comparación con experiencias anteriores
Durante el Mundial de Qatar, el pasaje a Doha se encareció un 180% entre la fase de grupos y los cuartos de final. Algo similar ocurrió con los vuelos a Brasil en 2014, aunque con menor magnitud. Atlanta, que no es un destino turístico masivo para los argentinos, parte de una base más baja, pero el salto proporcional es comparable.
"Atlanta no tiene la infraestructura hotelera de Río o Doha. Si la demanda sigue creciendo, no solo los pasajes van a subir: los hoteles ya están mostrando aumentos de tarifa del 40% para las fechas de los partidos", advierten desde la Cámara Argentina de Turismo.
El factor Miami
El rol de Miami como hub alternativo es interesante. Muchas familias argentinas con recursos optan por volar primero a Florida —donde tienen familiares o amigos— y desde allí tomar un vuelo doméstico a Atlanta. Las aerolíneas low-cost estadounidenses ya reportan ocupación casi total en los vuelos MIA-ATL para los días previos al partido.
Esto genera un efecto secundario: el precio de los alquileres temporarios en Atlanta también se dispara. Según datos de Airbnb, las reservas para las semanas del 23 de junio en adelante crecieron 320% respecto a la misma fecha del año pasado.
¿Hasta dónde puede llegar?
Los analistas del sector aéreo estiman que el pico de precios se alcanzará entre 72 y 48 horas antes del partido, salvo que la Selección quede eliminada antes. Si Argentina avanza a cuartos, el efecto se trasladará a la siguiente sede, sea esta Seattle, Los Ángeles o la que determine el fixture.
Mientras tanto, las agencias recomiendan a los hinchas que ya tienen decidido viajar comprar cuanto antes. "El efecto selección es predecible en su comienzo, pero muy volátil en su desarrollo", señalan. Una derrota temprana puede hacer que miles de reservas se cancelen; una serie de victorias puede convertir el viaje en un bien casi inalcanzable.
Por ahora, la Selección sigue escribiendo su historia en la cancha. Y, como suele ocurrir, el mercado aéreo la sigue de cerca, con precios que suben al ritmo de los resultados.