Cerró La Favorita en Rosario: 130 años de historia comercial que se apagan por la crisis
La icónica tienda rosarina bajó sus persianas por la caída del consumo y un conflicto societario con sus actuales dueños. Qué puede pasar con el histórico edificio del centro de la ciudad.
La Favorita, una de las tiendas más emblemáticas de Rosario, cerró definitivamente sus puertas después de 130 años de historia comercial. El anuncio generó conmoción en la ciudad, que pierde uno de sus símbolos del comercio tradicional en pleno centro.
Según fuentes cercanas a la empresa, la decisión se debió a una combinación letal: la fuerte caída del consumo interno que afecta al sector retail desde hace meses y un conflicto abierto entre los actuales propietarios, que no lograron llegar a un acuerdo para sostener la operación. La tienda, ubicada en calle Córdoba al 1200, había sido adquirida en los últimos años por un grupo inversor que no pertenecía a la familia fundadora.
Un negocio que ya no cerraba cuentas
El comercio minorista argentino viene sufriendo desde hace varios trimestres. Según datos del INDEC, las ventas en supermercados y tiendas minoristas cayeron en términos reales durante 2024 y el primer trimestre de 2025. En Rosario, la situación se agravó por la menor actividad industrial y el impacto de la recesión en el poder adquisitivo de las familias.
"Los costos fijos (alquiler, servicios, salarios) se volvieron insostenibles con un ticket promedio que cayó más del 20% interanual en términos reales", explicó un ejecutivo del sector que pidió reserva. En el caso de La Favorita, la presión se hizo insoportable cuando los dueños no lograron refinanciar deudas ni llegar a un acuerdo para una posible venta o reconversión.
El conflicto societario que aceleró el final
Más allá de la crisis macro, fuentes consultadas indicaron que existía una profunda disputa entre los socios actuales. Uno de los grupos pretendía cerrar y vender el inmueble, mientras que otro buscaba mantener la actividad comercial, incluso con un formato más reducido. La falta de consenso terminó de sellar el destino de la tienda.
La Favorita nació en 1895 como un pequeño bazar y se convirtió con el tiempo en un referente del comercio rosarino. Vendía desde artículos para el hogar hasta indumentaria, electrodomésticos y regalos. Varias generaciones de rosarinos pasaron por sus pisos para comprar el ajuar de casamiento, el primer televisor o los regalos de Navidad.
¿Qué pasará con el edificio?
El inmueble, de valor histórico y arquitectónico, es uno de los interrogantes que deja el cierre. Fuentes inmobiliarias locales indican que ya existen consultas de cadenas nacionales y de grupos que podrían convertirlo en un centro comercial más pequeño, oficinas o incluso un desarrollo mixto con vivienda.
Sin embargo, el edificio tiene protección patrimonial en algunos sectores de su fachada, lo que limita las posibilidades de demolición. Cualquier reconversión deberá respetar la identidad visual que lo convirtió en parte del paisaje urbano de Rosario durante más de un siglo.
Desde la Cámara de Comercio de Rosario expresaron preocupación por el impacto simbólico. "No es solo una tienda que cierra. Es un ícono que representa una forma de comercio que se está extinguiendo", dijo su titular en declaraciones recogidas por medios locales.
Un síntoma de una tendencia más amplia
El cierre de La Favorita no es un caso aislado. En los últimos dos años cerraron en Rosario y otras ciudades del interior varias tiendas tradicionales que no lograron adaptarse al nuevo consumo: menos gasto discrecional, mayor competencia de plataformas de e-commerce y costos operativos crecientes.
Para los inversores y analistas del sector retail, el mensaje es claro: los formatos tradicionales de grandes superficies con alto costo fijo enfrentan una supervivencia cada vez más compleja en un país con consumo volátil y alta inflación histórica.
Los empleados de la tienda, alrededor de 45 personas según las últimas estimaciones, ya fueron notificados. Algunos serán absorbidos por otras empresas del grupo propietario, pero la mayoría deberá buscar recolocación en un mercado laboral que sigue ajustado.
La Favorita se suma así a la lista de comercios históricos que bajaron la persiana en la Argentina reciente: desde las tradicionales confiterías porteñas hasta tiendas de indumentaria del interior que no sobrevivieron a los ciclos recesivos. En un país donde el consumo representa más del 70% del PBI, cada cierre de este tipo deja una huella que va más allá de los números.