Economía

Riesgo país supera los 470 puntos: ¿hasta dónde puede rebotar el EMBI argentino?

El indicador de JP Morgan cerró la semana por encima de 470 puntos básicos, reflejando la presión sobre los bonos soberanos. Analizamos el contexto macro local y los factores externos que definen el techo probable del spread.

Publicado el 14 de agosto de 2026, 11:05 hs

Indicador abstracto de riesgo país sobre un mapa de Argentina

El riesgo país de Argentina cerró este viernes 14 de agosto de 2026 por encima de los 470 puntos básicos, según el EMBI Global de JP Morgan. Se trata de un nivel que no se observaba desde hace varias semanas y que refleja el deterioro de la cotización de los bonos soberanos en dólares, tanto los de ley local como los de ley Nueva York.

Vale separar dos cosas. Por un lado, el movimiento de esta semana obedece a una combinación de factores locales y externos. Por el otro, el nivel actual todavía se ubica por debajo del promedio del año y muy lejos de los picos de 2025. El dato relevante acá es que el spread volvió a acercarse a la zona de 500 puntos, un umbral psicológico que suele atraer atención de los inversores.

Desde el lado local, el mercado sigue digiriendo la dinámica fiscal y la escasa señal de recompra de deuda que había generado expectativas en julio. Aunque el superávit primario se mantiene, la licuación de pasivos vía inflación y el manejo de los vencimientos de corto plazo generan dudas sobre la sostenibilidad del programa más allá de 2026. Además, la brecha cambiaria volvió a ampliarse levemente, lo que alimenta la percepción de que el ancla cambiaria puede estar perdiendo fuerza.

En el frente externo, el contexto global no ayuda. La suba de los rendimientos de los Treasuries de Estados Unidos, combinada con mayor aversión al riesgo en los mercados emergentes, empujó los spreads de la región. Brasil y México también vieron aumentos, aunque en magnitudes menores. Una mirada más larga muestra que el EMBI argentino mantiene una correlación elevada con el movimiento de las tasas largas norteamericanas, especialmente desde que el carry trade se convirtió en una de las principales estrategias de posicionamiento.

Ahora bien, ¿hasta dónde puede rebotar? Los analistas consultados por FortunaWeb coinciden en que la zona de 520-550 puntos representa una resistencia técnica relevante. Allí se concentran órdenes de compra de fondos que salieron en los últimos meses y que podrían volver a entrar si el dato de inflación de agosto confirma la desaceleración. Sin embargo, si el Tesoro enfrenta dificultades en las licitaciones de la semana que viene, el spread podría testear rápidamente los 600 puntos.

El dato relevante es el comportamiento de los bonos GD30 y GD35, que lideraron la caída de precios esta semana. Ambos títulos acumulan pérdidas de más del 4% en el mes, lo que eleva su yield al 14,8% y 15,2% respectivamente. Esos niveles ya empiezan a incorporar prima de riesgo electoral y de ejecución del ajuste fiscal para 2027.

Antes de sacar conclusiones apresuradas, conviene recordar que el riesgo país no es un predictor infalible. En 2023, por ejemplo, el EMBI rozó los 2.000 puntos y luego se comprimió más de 1.000 puntos en seis meses sin que cambiara sustancialmente la política económica. Lo importante no es tanto el nivel absoluto, sino la velocidad del movimiento y el volumen que lo acompaña.

El mercado se pregunta hasta dónde puede rebotar porque, en los últimos dos años, cada vez que el spread superó los 450 puntos apareció algún catalizador (acuerdo con el FMI, liquidación fuerte de agro, recompra de bonos) que permitió una corrección rápida. Esta vez el catalizador no es evidente. Eso explica la cautela de los family offices y la rotación hacia instrumentos cortos en pesos que se observa en las carteras locales.

En síntesis, el riesgo país en 470 puntos es un llamado de atención, no una alarma. Muestra que la confianza sigue siendo frágil y que cualquier desvío en la senda fiscal o cambiaria se paga inmediatamente en precios de activos. El techo probable del rebote depende más de lo que ocurra en las próximas licitaciones y en el dato de inflación de agosto que de los movimientos técnicos del EMBI. Quien diga que sabe exactamente dónde se detendrá el spread, miente o se equivoca.

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