Mercados

Dólar: qué esperan los gurúes de la City para julio y fin de año

El relevamiento del BCRA muestra un crawling peg que se mantiene pero con ajustes leves. Los analistas más precisos del Top 10 proyectan un dólar oficial de fin de año por debajo del consenso general.

Publicado el 6 de julio de 2026, 22:40 hs

Gráfico comparativo de proyecciones de dólar oficial por analistas de la City
Ámbito Financiero — Finanzas

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central volvió a confirmar lo que se viene respirando en la City desde hace varias semanas: el crawling peg se mantiene en torno al 2% mensual, pero los analistas más afinados están corrigiendo levemente a la baja sus estimaciones de corto plazo.

Según los datos publicados esta semana, la mediana del mercado espera que el dólar mayorista cierre julio en $1.180. Hace un mes la misma encuesta proyectaba $1.195. Es decir, el consenso bajó su expectativa en unos $15 para dentro de cuatro semanas. No es un cambio dramático, pero sí muestra que el BCRA está logrando anclar un poco más las expectativas cambiarias.

Qué dice el Top 10

Cuando uno mira solo a los analistas que más acertaron en el último año (el famoso “Top 10” del REM), la corrección es todavía más clara. Este grupo espera que el tipo de cambio mayorista termine julio en $1.165, unos $15 por debajo de la mediana general. La diferencia se mantiene, aunque se achica, hacia fin de año: el Top 10 proyecta $1.480 mientras que el consenso completo del REM apunta a $1.520.

La brecha entre ambos grupos es de apenas 2,7% a diciembre. No es enorme, pero sí relevante cuando se trata de decidir si conviene dolarizar una parte de la cartera o seguir en pesos con carry trade.

¿Qué está viendo la City?

Varios de los economistas consultados por FortunaWeb coinciden en que el BCRA tiene más margen de lo que parecía hace tres meses para mantener el ritmo de devaluación. La razón principal: la liquidación de divisas del campo está viniendo más fuerte de lo esperado y las reservas netas, aunque todavía negativas, muestran una mejora más rápida.

“El crawling del 2% mensual se está convirtiendo en un ancla creíble”, dice un analista de una de las sociedades de bolsa más grandes. “Mientras la inflación siga bajando y se mantenga por encima de ese 2%, el tipo de cambio real multilateral sigue apreciándose y eso le da al Central espacio para no tener que acelerar la devaluación”.

Escenario base vs. riesgos

El escenario base que maneja la mayoría de los gurúes de la City es de crawling peg sostenido entre 1,8% y 2,2% mensual hasta fin de año. Eso llevaría el dólar mayorista a terminar 2025 entre $1.450 y $1.550 según las distintas proyecciones.

Sin embargo, hay dos riesgos que aparecen recurrentemente en las conversaciones de mesa de dinero:

  1. Un rebrote inflacionario que obligue al BCRA a convalidar mayor devaluación.
  2. Una salida de capitales más fuerte de lo esperado una vez que se flexibilice el cepo, lo que presionaría la demanda de dólares.

Por ahora, ninguna de las dos hipótesis está dominando. De hecho, varios bancos internacionales subieron sus proyecciones de reservas para fin de año y bajaron ligeramente las de tipo de cambio.

¿Qué significa esto para el inversor retail?

Si sos de los que tienen parte de la cartera en pesos buscando carry, las proyecciones del REM sugieren que el carry trade en pesos sigue siendo razonable al menos hasta octubre-noviembre, siempre que la brecha siga controlada y no haya sorpresas en la inflación.

Los que prefieren dolarizarse, en cambio, encuentran en estas cifras un argumento para no apurarse: el dólar oficial subiría menos de lo que muchos esperaban hace unos meses. Claro que esto vale para el oficial; el blue y los financieros (MEP y CCL) siguen moviéndose por otros drivers, fundamentalmente por la demanda de cobertura y por el ritmo de salida del cepo.

Mirando más allá de diciembre

El REM también pregunta por 2026. Ahí las proyecciones se ensanchan: la mediana para fin de 2026 está en $2.050, pero el rango va desde $1.700 hasta $2.800. Es decir, hay poca convicción sobre qué pasará una vez que se complete el ciclo electoral y, eventualmente, se elimine el cepo residual.

Pongamos números concretos. Si tomás como referencia la proyección mediana de fin de año ($1.520) y la comparás con los $1.080 de hoy, el dólar oficial subiría 40,7% en lo que resta del año. Si la inflación acumulada en el mismo período termina cerca del 45-48%, el tipo de cambio real terminaría el 2025 prácticamente plano. Eso es, justamente, lo que busca el equipo económico: evitar una nueva apreciación real fuerte que luego se tenga que corregir de un solo golpe.

En síntesis, los gurúes de la City están viendo un dólar oficial más “previsible” de lo que parecía a principios de año. Previsible no significa barato ni gratis: sigue habiendo riesgo cambiario, pero el carry en pesos se sostiene mientras la inflación baje más rápido que el crawling. El que tenga que tomar decisiones de cartera en las próximas semanas debería mirar con atención no solo el REM de hoy, sino los que vengan en julio y agosto. Porque, como siempre en Argentina, las expectativas cambian más rápido que el tipo de cambio.

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