Mercados

Bajan acciones y ADRs argentinos pese al nuevo plan financiero: riesgo país cerca de mínimos

Los títulos locales y ADRs sufrieron fuertes bajas tras la presentación del nuevo plan financiero del Gobierno ante inversores. El riesgo país se mantiene cerca de sus mínimos de los últimos años, pero el mercado no convalidó las medidas con subas.

Publicado el 7 de julio de 2026, 16:00 hs

Gráfico de cotizaciones bursátiles argentinas en caída con bandera nacional al fondo
iProfesional — Finanzas

La presentación del nuevo plan financiero del Gobierno ante inversores locales no logró el efecto esperado en los mercados. Lejos de celebrarlo, los papeles argentinos —tanto en la plaza local como en Wall Street— registraron fuertes bajas que sacudieron a los operadores.

Según datos de cierre, el S&P Merval cayó alrededor del 2,5% en pesos, mientras que los ADRs de empresas argentinas en Nueva York mostraron retrocesos de entre 3% y 6% en varios casos. El Banco Macro, YPF, Globant y Mercado Libre lideraron las pérdidas entre los nombres más operados.

El riesgo país, medido por el EMBI de JP Morgan, se mantiene en torno a los 650 puntos básicos, cerca de los mínimos desde 2021. Este nivel refleja cierta mejora en la percepción de solvencia soberana, pero no alcanza para compensar la descompresión de los precios de las acciones.

¿Qué incluyó el plan financiero?

El anuncio incluyó una serie de medidas orientadas a mejorar el perfil de deuda, extender vencimientos y reforzar la señal de orden fiscal. Entre los puntos más destacados se mencionó una nueva emisión de bonos en pesos ajustados por inflación y una estrategia de recompra de títulos para mejorar la liquidez secundaria. El objetivo declarado es reducir la brecha entre el dólar oficial y los paralelos sin generar mayor presión sobre las reservas.

Sin embargo, el mercado pareció leer el paquete con escepticismo. “Hay una desconexión entre la narrativa oficial y lo que los inversores están dispuestos a pagar hoy por los flujos futuros de las empresas”, resumió un trader de un banco local que pidió reserva de su nombre.

Desde el punto de vista macro, el dato relevante es que la mejora del riesgo país no se trasladó todavía a una compresión equivalente en las curvas de los bonos soberanos en dólares. El bono GD30, por ejemplo, subió levemente en precio pero sin generar el arrastre alcista que suele verse en estos ciclos.

Contexto histórico y comparado

Algo similar ocurrió en 2018 durante la administración Macri, cuando anuncios de “reperfilamiento” de deuda generaron alzas iniciales en bonos pero caídas simultáneas en acciones por temor a mayor carga impositiva o menor crecimiento. En Brasil, tras el plan de ajuste de 2015-2016, las bolsas tardaron varios trimestres en validar la estabilización fiscal con subas sostenidas.

En Argentina, el canal de transmisión entre riesgo soberano y valuaciones corporativas suele ser más débil que en otros emergentes. La razón principal es la alta exposición de las empresas locales a la macro doméstica: regulaciones de precios, retenciones cambiantes y un tipo de cambio real volátil terminan pesando más que el spread soberano.

La mirada del inversor

Para los portafolios que siguen la estrategia “carry trade” en pesos, el anuncio puede ser marginalmente positivo en la medida en que se reduzcan las probabilidades de un salto discreto del tipo de cambio. Pero para quienes invierten en acciones o ADRs, el foco sigue puesto en la rentabilidad de las compañías en un contexto de alta inflación y actividad estancada.

Los balances del primer trimestre de varias firmas del Merval mostraron caídas reales en ingresos medidos en dólares. Ese dato, más que el plan financiero, parece estar pesando en las cotizaciones.

Lo que viene

El BCRA acumuló compras netas de dólares en las últimas semanas, pero el nivel de reservas netas sigue siendo bajo. Cualquier señal de relajamiento cambiario prematuro podría revertir la tendencia de mejora en el riesgo país. Por ahora, el mercado parece estar exigiendo mayor concreción en la ejecución fiscal antes de convalidar subas sostenidas en las acciones.

Vale separar dos cosas: la mejora en la percepción de riesgo default es real y se refleja en los spreads. La falta de traslado a las valuaciones corporativas también es real y responde a la debilidad de la demanda agregada y a la incertidumbre sobre el tipo de cambio real de equilibrio. Ambas pueden convivir por varios meses más.

El dato relevante acá es si el Tesoro logra efectivamente extender vencimientos sin pagar tasas reales excesivas. Si lo consigue, el camino para una recuperación gradual de las acciones estará más despejado. Si no, el riesgo país puede seguir bajando mientras las bolsas locales siguen castigadas.

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