Finanzas

La novedosa inversión que pagan bancos y pocos conocen: renta en dólares con riesgo de mercado

Publicado el 30/06/2026 22:35 hs

Inversor revisando gráficos de notas estructuradas en pantalla de computadora en oficina
iProfesional — Finanzas

Las notas estructuradas se posicionan como alternativa para inversores de alto patrimonio que buscan renta en dólares. Ofrecen cupones atractivos pero con exposición a variables de mercado.

Un inversor con USD 500.000 en la cuenta comitente que viene de cobrar un cupón de un bono soberano o de un corporate argentino tiene cada vez más bancos ofreciéndole una alternativa que hasta hace poco parecía exclusiva de family offices: las notas estructuradas con renta en dólares.

Estas notas, también conocidas como structured notes, combinan un instrumento de deuda con derivados que permiten pagar un cupón variable o fijo pero atado a una condición de mercado. El resultado es una renta en dólares que puede ser significativamente más alta que la de un bono tradicional, aunque con un riesgo que no siempre se explica en la primera reunión.

¿Qué son exactamente y cómo funcionan?

En esencia, una nota estructurada es un pagaré emitido por un banco (local o internacional) cuya devolución del capital y el pago de intereses dependen del comportamiento de un activo subyacente: puede ser el S&P 500, el precio del oro, el dólar CCL, una canasta de acciones locales o incluso una tasa de interés.

Por ejemplo, una nota que paga un cupón trimestral del 8% anual en dólares siempre y cuando el Merval no caiga más de 15% en ese período. Si la condición se cumple, cobrás el cupón; si no, podés recibir menos o incluso perder parte del capital según el diseño.

Los bancos locales vienen colocándolas con mayor frecuencia desde 2023, especialmente entre clientes de private banking. No requieren un ticket mínimo tan alto como antes (algunas se ofrecen desde USD 100.000), pero siguen siendo producto de alto patrimonio.

Rendimientos versus riesgos: pongamos números

Supongamos una nota estructurada a 18 meses que paga un cupón anual del 9,5% en dólares si el S&P 500 no cae más de 20% desde el strike. En el escenario base actual, con el índice norteamericano en niveles elevados, la probabilidad implícita de cobro es alta. El carry parece atractivo comparado con un bono soberano argentino que rinde 7-8% en dólares.

Sin embargo, el riesgo de mercado está embebido. Si en 2022 hubieras comprado una similar atada al Nasdaq, el drawdown hubiera sido importante. Además, la liquidez secundaria suele ser baja: si necesitás salir antes del vencimiento, el banco te compra pero con un spread que puede comerse varios puntos del rendimiento.

Desde el lado del emisor, estos productos les permiten a los bancos captar dólares a un costo menor al de emitir un bono propio, porque parte del riesgo lo transfiere al inversor a través del derivado. Por eso crecieron en volumen en un contexto donde la demanda de renta en dólares es alta pero la oferta de buenos créditos en moneda dura sigue restringida.

¿Para quiénes sí y para quiénes no?

Camila Llorente, editora de mercados de FortunaWeb, explica que “la pregunta no es si pagan bien, sino si el riesgo que estás tomando está bien remunerado y si lo entendés completamente”. Según su experiencia asesorando inversores, estos productos convienen cuando:

  • Tenés un horizonte que coincide con el vencimiento de la nota (generalmente entre 12 y 36 meses).
  • Aceptás el riesgo de no recuperar el 100% del capital en escenarios extremos.
  • Diversificás y no ponés más del 10-15% de tu portafolio en este tipo de instrumentos.

En cambio, no son recomendables si buscás preservación de capital pura o si no tenés capacidad de analizar el payoff diagram que viene en el prospecto.

El sesgo de supervivencia también aplica acá

Como en casi todos los productos de renta variable disfrazados de fijo, hay un sesgo importante: los bancos promocionan las notas que terminaron pagando el cupón máximo. Las que no lo hicieron suelen quedar en el olvido o se renegocian en privado. Por eso es clave pedir el historial completo de emisiones similares y no solo las que brillan en el folleto.

Además, en Argentina el riesgo regulatorio nunca está ausente. Aunque la nota esté emitida en el exterior bajo ley Nueva York, si el banco local que te la coloca tiene problemas de acceso al MULC, puede complicarse la liquidación.

Alternativas en el menú actual

Para el inversor que quiere renta en dólares con algo más de control, las opciones siguen siendo los bonos soberanos largos (GD30, GD35), los corporate investment grade como YPF o Tecpetrol, o incluso los FCI cerrados de deuda en dólares. Las notas estructuradas entran como una capa adicional de carry, pero nunca como el núcleo de la cartera.

Conclusión operativa: si un banco te ofrece una nota estructurada, pedí el term sheet completo, simulá tres escenarios (base, upside y downside) y calculá el rendimiento neto de comisiones y eventuales impuestos. Solo entonces decidás si ese cupón extra justifica el riesgo de mercado que estás incorporando. En un mundo sin almuerzo gratis, las notas estructuradas no son la excepción: son un ejemplo más de que el carry siempre viene con una contrapartida.

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