Bolsas asiáticas al alza y récord en España por la pausa laboral en EE.UU.
El fuerte enfriamiento del mercado de trabajo estadounidense en junio y las revisiones a la baja de los meses previos enfriaron las expectativas de suba de tasas de la Fed, lo que impulsó a las plazas asiáticas y permitió al Ibex 35 español marcar un nuevo máximo histórico.
Los mercados globales reaccionaron con alivio a los datos de empleo de junio en Estados Unidos. El crecimiento del empleo no agrícola se ubicó muy por debajo de las expectativas, mientras que las cifras de mayo y abril fueron revisadas a la baja de forma significativa. Esta combinación enfrió las perspectivas de que la Reserva Federal mantenga un tono restrictivo en su próxima reunión.
En Asia, el Nikkei 225 de Tokio cerró con una suba de casi 1,8%, impulsado por las acciones de exportadoras que se benefician de un dólar más débil. El Hang Seng de Hong Kong avanzó 2,1% y el Kospi surcoreano sumó 1,4%. Los inversores interpretaron que un escenario de tasas más bajas durante más tiempo es positivo para el crecimiento global y especialmente para las economías asiáticas.
En Europa, el Ibex 35 español quebró un nuevo récord histórico al superar los 11.400 puntos en las primeras horas de negociación. El selectivo se vio favorecido por el peso de los bancos y las utilities, sectores que tienden a beneficiarse cuando las tasas de interés de referencia bajan. El resto de plazas europeas también operaban con ganancias, aunque más moderadas.
¿Qué dijeron exactamente los datos?
Según el Bureau of Labor Statistics, en junio se crearon solo 110.000 empleos no agrícolas, frente a los 175.000 esperados por el consenso. Además, los datos de mayo fueron revisados de 272.000 a 225.000 y los de abril de 165.000 a 145.000. La tasa de desempleo subió al 4,2%, el nivel más alto desde octubre de 2021.
Este enfriamiento del mercado laboral reduce la probabilidad de que la Fed suba la tasa de fondos federales en su reunión de julio. De hecho, el mercado ahora descuenta con mayor fuerza un recorte de tasas para septiembre. Los futuros de tasas muestran que la probabilidad de un recorte de 25 puntos básicos en la próxima reunión relevante pasó de 65% a casi 85% tras la publicación del dato.
El impacto en los bonos y el dólar
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense cayeron con fuerza. El yield del Treasury a 10 años bajó casi 12 puntos básicos y se ubicó por debajo del 4,15%. Esto favoreció a los bonos soberanos de economías emergentes, incluyendo los argentinos, que mostraron una mejora en sus paridades.
El dólar se depreciaba frente a las principales monedas. El índice DXY cayó más de 0,8% en la jornada, lo que también impulsó a las materias primas y a las monedas de países emergentes.
¿Qué significa esto para el inversor argentino?
Para quien tiene exposición a bonos soberanos en dólares, el movimiento es positivo: menor tasa en EE.UU. suele traducirse en menor presión sobre los emergentes. En el caso de las acciones argentinas que cotizan en Nueva York, el contexto de mayor liquidez global también suele ser favorable, aunque el ruido local sigue mandando.
Quien está posicionado en FCI que invierten en instrumentos globales o en ADRs también se beneficia de la mejora de ánimo en los mercados internacionales. Sin embargo, conviene recordar que estos movimientos son reactivos a datos de un solo mes. La Fed seguirá mirando la inflación núcleo, que aún se mantiene por encima del objetivo.
Desde la lente del inversor concreto, lo que vemos es que el dato refuerza la idea de que el ciclo de suba de tasas en EE.UU. está llegando a su fin. Eso no significa que las tasas vayan a cero, pero sí que el costo de oportunidad de mantener posiciones en activos de riesgo se reduce.
Mirémoslo desde el lado del inversor: si tenés una cartera diversificada con una porción en dólares y otra en activos locales, este tipo de noticias suelen ser un viento de cola para la parte externa. Pero no cambia la necesidad de seguir mirando los fundamentales locales, que siguen siendo los que más peso tienen en la performance de los portafolios argentinos a mediano plazo.