Economía

Constructora con pasivo de $125.477 millones explica en la Justicia las causas de su crisis

La empresa responsable de obras como la ampliación del Monumental detalló ante el juzgado el proceso que derivó en cesación de pagos. Identificó al proyecto Astor San Telmo como punto de inflexión y presentó la composición completa de sus deudas.

Publicado el 7 de julio de 2026, 14:55 hs

Edificio en construcción con grúas y cartel de obra en Buenos Aires
Ámbito Financiero — Negocios

Una de las constructoras más reconocidas del país presentó ante la Justicia los detalles de su crisis financiera. En el marco del concurso preventivo, la desarrolladora reconstruyó el camino que la llevó a la cesación de pagos y exhibió un pasivo total que supera los $125.477 millones.

El expediente judicial, al que accedió FortunaWeb, identifica claramente al proyecto Astor San Telmo como "un punto de inflexión en la historia de la empresa". Según la reconstructora, ese desarrollo inmobiliario concentró problemas de costos, demoras en ventas y un fuerte descalce financiero que terminó afectando al resto de las operaciones.

Cómo se llegó a este pasivo millonario

La constructora detalló que el pasivo se compone principalmente de deudas con proveedores, bancos, obligaciones laborales y compromisos con inversores particulares. Una parte significativa está atada a proyectos en marcha que quedaron frenados por la falta de financiamiento en pesos y la fuerte devaluación posterior a diciembre de 2023.

"El aumento de los costos de construcción, combinado con la imposibilidad de ajustar precios en los contratos ya firmados y la caída en la demanda de unidades, generó un efecto dominó", explicaron los representantes legales en la presentación.

El caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que enfrentan las empresas del sector de la construcción en un contexto de alta inflación, volatilidad cambiaria y tasas de interés reales que complican el fondeo de proyectos de largo plazo.

El impacto en el sector y en los inversores

Para un inversor que tenga exposición a fideicomisos inmobiliarios o a acciones de empresas constructoras cotizantes, este tipo de noticias sirve como recordatorio de la importancia de mirar el riesgo de ejecución y el descalce de monedas en los balances.

Muchas desarrolladoras argentinas financiaron obras con preventas en dólares o en UVA, pero los costos operativos corren en pesos a una velocidad distinta. Cuando la inflación se acelera o la demanda se enfría, el margen se evapora rápidamente.

En el caso particular de esta constructora, el pasivo de más de $125.000 millones representa varias veces su patrimonio neto reportado en los últimos balances públicos. Eso explica por qué el concurso preventivo se volvió la única salida viable para intentar reestructurar las deudas y continuar con las obras en curso.

Lecciones para el inversor concreto

Si tenés plata colocada en ladrillo a través de fideicomisos o estás evaluando entrar en alguno, conviene separar dos cosas: el riesgo del proyecto en sí y el riesgo del desarrollador. Un buen proyecto puede terminar mal si la empresa que lo lleva adelante no tiene espalda financiera.

Mirá siempre la composición del pasivo, el nivel de preventas alcanzado antes de empezar la obra y el porcentaje de fondeo propio versus endeudamiento. En Argentina, el "riesgo regulatorio y cambiario" muchas veces pesa más que el riesgo de mercado puro.

La situación de esta constructora no es aislada. Varias empresas del sector vienen arrastrando problemas similares desde 2022, aunque pocas llegaron al extremo de un concurso preventivo de esta magnitud.

El expediente judicial sigue su curso. Habrá que ver si los acreedores aceptan el plan de reestructuración que proponga la empresa y si el Astor San Telmo, ese "punto de inflexión", termina siendo también el punto de partida de una eventual recuperación.

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