El plan de Milei para blindar al BCRA y cortar la emisión monetaria
El Gobierno avanza con un paquete de reformas que busca limitar el uso discrecional de fondos del Banco Central y reforzar su autonomía. El objetivo es impedir que el Ejecutivo financie el gasto público con emisión.
El oficialismo avanza con un paquete de reformas que apunta a blindar la autonomía del Banco Central y limitar el uso discrecional de sus fondos. La iniciativa, que forma parte del proyecto de ley ómnibus y otras medidas complementarias, busca cerrar definitivamente la puerta a que el Gobierno financie el gasto con emisión monetaria.
Por qué es relevante para el inversor
Desde que Javier Milei asumió en diciembre de 2023, uno de los ejes centrales de su programa económico fue lograr el superávit fiscal primario y, en paralelo, frenar la expansión monetaria. Sin embargo, el Presidente sabe que un cambio de gobierno en 2027 podría revertir esos logros en cuestión de meses. Por eso, el plan incluye cambios institucionales que eleven el costo político y técnico de volver a usar el BCRA como “cajero”.
“La idea es que, aunque un futuro gobierno quiera gastar más, le sea muy difícil financiarlo con emisión”, explicó un funcionario cercano al equipo económico en off the record.
Los principales cambios que se impulsan
El paquete incluye al menos tres modificaciones clave:
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Reforma de la Carta Orgánica del BCRA. Se busca modificar los objetivos del organismo para priorizar de manera explícita la estabilidad de precios y la preservación del valor de la moneda. Hoy la carta menciona “el pleno empleo” y otros objetivos secundarios que, en la práctica, habilitaron expansiones monetarias discrecionales.
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Limitación a las transferencias al Tesoro. Se establecería por ley que el BCRA solo pueda girar al Gobierno Nacional las utilidades realizadas y auditadas, eliminando los “adelantos transitorios” y los giros por “utilidades no realizadas” que fueron la principal vía de financiamiento en los últimos años.
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Fortalecimiento de la autonomía. Se elevaría el rango de los directores del BCRA, se endurecerían los requisitos para su remoción y se crearían mecanismos de control externo más rigurosos, incluyendo mayor participación del Congreso en la designación y remoción de autoridades.
El contexto de los últimos 15 años
Entre 2009 y 2023, el BCRA transfirió al Tesoro más de 25 puntos del PBI en concepto de “señoreaje” y financiamiento directo, según estimaciones del Instituto de Investigaciones Económicas de la UCA. Esa mecánica fue el motor principal de la inflación crónica argentina. Incluso durante los gobiernos que prometieron “déficit cero”, la emisión terminó siendo la variable de ajuste cuando el mercado dejó de financiar al Estado.
Milei y su equipo consideran que sin un cambio institucional profundo, cualquier superávit fiscal será transitorio. De ahí la insistencia en “atarse las manos” vía ley.
Cómo lo ve el mercado
Los inversores locales y extranjeros siguen con atención estos movimientos. En las últimas semanas, los bonos soberanos en dólares mostraron cierta recuperación y los yields de los títulos CER cortos bajaron, en parte por la expectativa de que el Gobierno logre anclar las expectativas de inflación de mediano plazo.
Sin embargo, analistas advierten que el éxito de estas reformas dependerá de dos factores: que se aprueben en el Congreso con respaldo suficiente y que el propio Ejecutivo cumpla con la disciplina fiscal mientras se implementan. “Es más fácil prometer autonomía del BCRA cuando estás logrando superávit; la prueba de fuego vendrá cuando el ciclo político cambie”, señaló un portfolio manager de un fondo local.
Qué significa para tu cartera
Si estas reformas prosperan, el escenario base para los próximos años sería uno de menor emisión, inflación más contenida y, eventualmente, una tasa de interés real positiva en pesos. Eso abre espacio para que los FCI money market, los bonos CER cortos y, más adelante, los instrumentos indexados por Badlar vuelvan a ser alternativas razonables para estacionar pesos.
Pero hasta que las leyes se aprueben y demuestren efectividad, conviene mantener cautela. La historia argentina está llena de reformas institucionales que quedaron en el papel o fueron revertidas por gobiernos posteriores.
Pongamos números: si el BCRA logra reducir la expansión monetaria a menos del 1% mensual de base monetaria (algo que ya se viene observando en los últimos meses), la inflación podría converger hacia un dígito mensual antes de fin de año. Ese escenario cambiaría radicalmente la conveniencia de estar en pesos versus dólares o instrumentos indexados.
El desafío ahora es si el Congreso, donde La Libertad Avanza es minoría, acompañará un paquete que, en los hechos, le quita al poder político una de sus herramientas históricas más usadas: la maquinita de hacer plata.