Finanzas

Ganancias simplificado: los 9 cambios clave que propone el Gobierno

Publicado el 25/06/2026 20:30 hs

Contribuyente revisando declaración jurada de Ganancias en su computadora
iProfesional — Impuestos

El proyecto busca ampliar el acceso al régimen simplificado de Ganancias, reducir riesgos de exclusión y facilitar las declaraciones juradas. Analizamos los puntos principales y cómo impactan en el inversor y el contribuyente.

El Gobierno envió al Congreso un proyecto que modifica el régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias con el objetivo de ampliar el acceso, reducir barreras y minimizar el riesgo de exclusión por errores formales. La iniciativa llega en un contexto donde muchos contribuyentes con ingresos moderados siguen complicados con las declaraciones juradas anuales.

Según fuentes de la AFIP, el objetivo central es simplificar la vida de monotributistas que pasan a Ganancias y de asalariados con segunda fuente de ingresos. Veamos los nueve puntos principales del proyecto y qué significan en la práctica.

1. Ampliación del universo de contribuyentes El proyecto eleva los umbrales de facturación y renta neta para poder ingresar al régimen simplificado. Hoy muchos pequeños inversores o profesionales que reciben alquileres o dividendos quedan fuera por pocos miles de pesos. Con el cambio, se busca que más personas puedan optar por el sistema simplificado sin tener que llevar contabilidad completa.

2. Reducción de requisitos formales Uno de los mayores dolores de cabeza era la cantidad de información que había que presentar para no quedar excluido. El proyecto elimina varios de esos requisitos y los reemplaza por declaraciones juradas más simples, con menos campos y menos chances de cometer errores que deriven en exclusión automática.

3. Nuevo mecanismo de permanencia Actualmente, un error en la declaración puede expulsar al contribuyente del régimen por todo el año. La propuesta introduce un “período de gracia” de 60 días para corregir inconsistencias sin perder el beneficio. Esto reduce significativamente el riesgo de exclusión por fallas administrativas.

4. Ajuste en el cálculo de renta neta Se modifica la forma de computar ciertos ingresos (como intereses de plazos fijos o dividendos) para que no distorsionen el promedio y generen salidas involuntarias del régimen. Para un inversor con cartera diversificada, esto puede significar la diferencia entre quedarse en simplificado o pasar a régimen general.

5. Declaración jurada anual más corta El formulario actual tiene más de 40 casilleros. El proyecto lo reduce a menos de 20, con precarga automática de datos de bancos y brokers. La AFIP ya está trabajando en la integración con plataformas de inversión para que gran parte de la información se complete sola.

6. Régimen transitorio de reingreso Aquellos que fueron excluidos en los últimos dos años podrán reingresar de forma automática si cumplen los nuevos parámetros. Esto es clave para muchos profesionales y pequeños empresarios que quedaron fuera durante la pandemia o por la inflación.

7. Coordinación con el monotributo Se crea un “puente” automático entre monotributo y Ganancias simplificado. Al superar ciertos parámetros, el contribuyente no cae directamente en el régimen general sino que pasa primero por el simplificado, con un período de adaptación de seis meses.

8. Menos retenciones en fuente El proyecto reduce las retenciones que aplican bancos, ALYC y plataformas sobre intereses y dividendos cuando el contribuyente está inscripto en el régimen simplificado. Esto mejora el flujo de caja de inversores retail que hoy ven cómo les retienen de más y recién recuperan en la devolución anual.

9. Mayor control y fiscalización inteligente Aunque se simplifica el ingreso, se refuerza el uso de cruces de datos y algoritmos para detectar inconsistencias graves. La idea es que la simplificación no se traduzca en mayor evasión, sino en mejor cumplimiento voluntario.

Desde el punto de vista del inversor concreto, estos cambios son relevantes. Si tenés ingresos por alquileres, intereses de bonos o dividendos de acciones, vale la pena revisar si con los nuevos parámetros podés pasar al régimen simplificado y ahorrarte la contabilidad completa y las declaraciones juradas engorrosas.

El proyecto todavía debe ser aprobado en el Congreso, pero el consenso inicial en comisiones es amplio. Una vez sancionado, la AFIP tendría 90 días para adecuar los formularios y sistemas. Mientras tanto, conviene no apurarse a cambiar de categoría hasta que salga el texto definitivo y la reglamentación.

Pongamos números: un profesional con $18 millones de facturación anual y $4 millones de renta neta hoy queda fuera del simplificado. Con los nuevos umbrales, podría entrar y pagar aproximadamente 35% menos en gastos de contador y tiempo administrativo.

Lo que muchos asesores no te van a decir es que la verdadera ganancia no está en pagar menos impuesto, sino en reducir la complejidad y el riesgo de multas por errores formales. En un país donde el tiempo y la certeza valen oro, eso puede ser más valioso que un punto de alícuota.

Si tu perfil encaja en estos cambios, te conviene empezar a juntar la documentación ahora. Cuando se apruebe, los primeros en anotarse van a tener la ventaja de la precarga de datos y menos demoras en la aprobación.

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