Iveco defiende su apuesta por Argentina y ve al gas como vector de transición
Marcio Querichelli, presidente de Iveco para América Latina, aseguró que la competencia china es natural y que la empresa está preparada. Destacó la apertura del mercado que permitió traer tecnología europea a la planta de Córdoba y confía en la dirección de la macroeconomía local.
La competencia de los fabricantes chinos en el mercado de vehículos pesados ya no es una novedad, sino un dato estructural. Marcio Querichelli, presidente de Iveco para América Latina, lo reconoce con naturalidad: "Es algo natural, estamos preparados".
En una entrevista reciente, el ejecutivo defendió la estrategia de la compañía en el país. Según su visión, la apertura del mercado que se viene produciendo permitió a Iveco traer al país la misma tecnología que comercializa en Europa. "Eso es clave porque nos permite competir con productos de última generación", señaló.
La planta de Iveco en Córdoba sigue siendo central en la estrategia regional. Querichelli defendió la continuidad de la producción local, argumentando que mantiene ventajas competitivas en costos y en conocimiento acumulado. "No se trata solo de ensamblar, sino de desarrollar proveedores y capacidades que se sostienen en el tiempo", explicó.
En materia macroeconómica, el presidente de Iveco para la región se mostró optimista. "La macroeconomía argentina camina en la dirección correcta", afirmó, aunque evitó dar precisiones sobre variables específicas. Su lectura se alinea con la de varios directivos de multinacionales que, tras años de cepos y distorsiones, valoran la estabilización fiscal y la gradual normalización de las importaciones.
Uno de los puntos más interesantes del diálogo fue el futuro del transporte pesado. Para Querichelli, el gas natural comprimido (GNC) y licuado (GNL) será el principal vector de transición energética en el corto y mediano plazo. "En el segmento pesado, la transición hacia lo eléctrico puro es mucho más lenta que en el liviano. El gas permite reducir emisiones de manera inmediata sin sacrificar autonomía ni performance", detalló.
Esta posición no es caprichosa. Argentina cuenta con abundantes reservas de gas no convencional y una red de estaciones que, aunque requiere inversión, puede escalarse más rápido que la infraestructura de carga eléctrica pesada. Iveco ya ofrece en Europa y en otros mercados de la región versiones a gas de sus camiones pesados, y planea acelerar su llegada al mercado local.
La competencia china, según Querichelli, obliga a las empresas tradicionales a subir el nivel. "No se trata de quejarse, sino de responder con mejor producto, mejor servicio postventa y mayor eficiencia operativa", dijo. En ese sentido, la compañía está invirtiendo en capacitación de su red de concesionarios y en soluciones de conectividad que permitan reducir los costos totales de operación para los transportistas.
El panorama que dibuja Iveco es el de un sector que, pese a los vaivenes recurrentes de la economía argentina, mantiene una apuesta de largo plazo. La combinación de producción local, tecnología actualizada y foco en el gas como combustible de transición aparece como la hoja de ruta que la empresa busca seguir en los próximos años.
Queda por ver si la estabilización macro que el ejecutivo percibe se traduce en una recuperación sostenida del mercado interno de camiones, que en los últimos años ha mostrado volúmenes muy por debajo de sus promedios históricos. Por ahora, Iveco parece haber decidido que Argentina sigue formando parte de su tablero estratégico en la región.