Economía

Medellín y Cali podrían sumar vuelos directos a Buenos Aires: el pedido de Avianca que impacta en turismo y negocios

Publicado el 23/06/2026 14:20 hs

La principal aerolínea colombiana solicitó permisos para volar directamente entre Buenos Aires y las dos ciudades más importa
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La principal aerolínea colombiana solicitó permisos para volar directamente entre Buenos Aires y las dos ciudades más importantes de Colombia después de Bogotá. El movimiento podría fortalecer el intercambio turístico y comercial con la región andina.

La aerolínea Avianca presentó ante las autoridades aeronáuticas de Argentina y Colombia una solicitud formal para operar vuelos directos entre Buenos Aires y las ciudades de Medellín y Cali. De aprobarse, se trataría de un cambio relevante en la conectividad aérea regional, que hasta ahora depende casi exclusivamente de conexiones a través de Bogotá.

Según documentos a los que accedió iProfesional, la compañía busca sumar frecuencias semanales a estas dos rutas. Medellín, con su fuerte perfil de negocios, turismo de eventos y sector tecnológico, y Cali, con peso en la agroindustria, el turismo de naturaleza y los intercambios culturales, representan dos polos complementarios al tradicional eje Bogotá-Buenos Aires.

Para la economía argentina, el impacto potencial es doble. Por un lado, el sector turístico podría recibir un impulso adicional: ambos destinos ya atraen a miles de argentinos cada año, pero la necesidad de escala en El Dorado encarece y alarga el viaje. Un vuelo directo reduciría el tiempo total de traslado en casi tres horas y bajaría el precio promedio del pasaje.

Por el otro lado, el vínculo empresarial se vería favorecido. Medellín se consolidó como hub de startups y empresas de servicios en la región andina; varios fondos de venture capital y family offices argentinos ya tienen presencia allí. Cali, por su parte, es un nodo clave para el sector azucarero, la salud y la logística. Facilitar el movimiento de ejecutivos y técnicos entre estas plazas podría traducirse en mayor flujo de inversión y comercio.

Desde el punto de vista macro, el pedido de Avianca se inscribe en un contexto de recuperación gradual del tráfico aéreo regional tras la pandemia. Según datos del BCRA y de la Secretaría de Transporte, el número de pasajeros transportados entre Argentina y Colombia creció un 28% interanual en 2024, aunque todavía se ubica por debajo de los niveles de 2019. La apertura de nuevas rutas directas suele actuar como catalizador de este tipo de recuperación.

Vale separar dos dimensiones. La primera es la viabilidad comercial: Avianca ya opera varios vuelos diarios entre Bogotá y Ezeiza, lo que le permite alimentar las nuevas rutas con pasajeros en conexión. La segunda es regulatoria. El acuerdo bilateral de servicios aéreos entre ambos países permite en principio estas frecuencias, pero requiere aprobación coordinada de la ANAC argentina y la Aerocivil colombiana. Históricamente, estos trámites tardan entre cuatro y ocho meses.

Una mirada comparada ayuda a dimensionar el potencial. Cuando LATAM y Aerolíneas Argentinas abrieron la ruta directa Buenos Aires-Santiago de Chile, el flujo de pasajeros se incrementó más de 40% en los primeros dos años. Algo similar ocurrió con las rutas a Lima y a Montevideo. En el caso colombiano, el efecto podría ser aún mayor dada la menor penetración actual de los viajes sin escala.

Ahora bien, no todo es optimismo. El mercado aéreo argentino enfrenta todavía restricciones cambiarias que limitan la capacidad de las aerolíneas extranjeras para girar utilidades. Además, la demanda desde Argentina sigue sensible al tipo de cambio real y al poder adquisitivo de los salarios. Si la economía local no se recupera con fuerza, el llenado de las nuevas rutas podría ser más lento de lo esperado.

Desde el lado colombiano, Avianca compite con LATAM y con aerolíneas low-cost que también exploran rutas regionales. La aprobación de los vuelos a Medellín y Cali podría generar una reacción en cadena: es probable que otras compañías presenten pedidos similares en los próximos trimestres.

El dato relevante acá es el timing. Colombia se consolidó como uno de los tres principales socios comerciales de Argentina en la región andina, con un intercambio bilateral que superó los USD 2.800 millones en 2024. Mejorar la conectividad aérea es, en ese sentido, una medida de política económica con bajo costo fiscal y alto retorno potencial en turismo y servicios.

Antes de sacar conclusiones definitivas, habrá que esperar la resolución de las autoridades. Pero el solo hecho de que Avianca haya formalizado el pedido ya es una señal de que el mercado percibe demanda insatisfecha. Para inversores, operadores turísticos y empresas con intereses binacionales, vale seguir de cerca cómo evoluciona este expediente en las próximas semanas.

Si se aprueban las rutas, el primer vuelo directo a Medellín podría despegar antes de fin de año. El de Cali llegaría poco después. En un país que busca desesperadamente dólares genuinos y mayor integración regional, dos nuevas conexiones aéreas con Colombia no son un detalle menor.

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