Plazo fijo vs. dólar: cuánto ganás con $2 millones en el Banco Nación
Las tasas de los plazos fijos en pesos se acercan a la inflación pero siguen perdiendo contra el dólar blue. Un análisis de rendimientos con $2 millones a 30 días, incluyendo el impacto del aguinaldo.
El Banco Nación ofrece tasas de interés que, en el contexto actual de desaceleración inflacionaria, empiezan a resultar menos negativas en términos reales. Sin embargo, la brecha con la evolución del dólar blue sigue siendo un factor clave a la hora de decidir dónde colocar los ahorros.
Para un inversor con $2 millones disponibles, la pregunta es concreta: ¿cuánto se gana dejando el dinero en un plazo fijo tradicional a 30 días? Y, sobre todo, ¿cómo se compara esa renta con la inflación y con la suba del dólar paralelo?
Tasas actuales y rendimiento nominal
Al cierre de esta nota, el Banco Nación paga una tasa nominal anual (TNA) del 38% para plazos fijos de hasta 30 días en montos menores a $30 millones. Eso equivale a una tasa efectiva mensual de aproximadamente 3,17% (considerando capitalización simple, que es lo habitual en estos instrumentos).
Con $2 millones colocados, el interés bruto generado en 30 días rondaría los $63.400. Una vez descontado el impuesto a los débitos y créditos (0,6% sobre el capital inicial), la ganancia neta se ubica cerca de los $51.400. No es un número desdeñable, pero conviene ponerlo en perspectiva.
Contra la inflación y el dólar
La inflación núcleo de los últimos meses viene bajando y se ubica en torno al 3,5%-4% mensual. En ese sentido, el plazo fijo en pesos estaría ofreciendo una renta real apenas negativa o prácticamente neutra, algo que no se veía con frecuencia en los últimos años.
Sin embargo, el dólar blue acumuló una suba de casi 5% en el último mes. Eso implica que los $2 millones colocados en plazo fijo habrían perdido capacidad de compra en moneda dura por unos $100.000 respecto de quien hubiera comprado billetes verdes al inicio del período.
Vale separar dos cosas: quien busca preservar poder adquisitivo en pesos encuentra en el plazo fijo una opción razonable. Quien, en cambio, piensa en cobertura cambiaria, sigue viendo al dólar como la alternativa más eficiente en el corto plazo.
El aguinaldo como variable adicional
Con el pago del medio aguinaldo de junio en el horizonte, muchos asalariados recibirán un ingreso extra que podría destinarse a reforzar colocaciones. Si ese monto se suma a los $2 millones base, el rendimiento absoluto crece en forma lineal, pero también aumenta la exposición al riesgo cambiario si se mantiene la brecha entre tasas y dólar.
Desde el punto de vista fiscal, los intereses de los plazos fijos están exentos de Ganancias para personas humanas hasta cierto monto, lo que mejora levemente la rentabilidad neta. No ocurre lo mismo con otras alternativas como los fondos comunes de inversión o los bonos, donde el impuesto sí aplica.
¿Qué dice la curva de tasas?
La curva de plazos fijos muestra tasas que bajan a medida que se extiende el horizonte. A 90 días el TNA ronda el 36%, lo que implica una menor renta mensualizada. Esto refleja la expectativa del mercado de que la tasa de política monetaria del BCRA seguirá bajando si la inflación continúa desacelerándose.
Para el ahorrista conservador, el plazo de 30 días sigue siendo el más atractivo: liquidez alta y tasa relativamente mejor. Pero quien pueda inmovilizar fondos por más tiempo y confía en la trayectoria de la inflación podría considerar opciones indexadas o fondos T+0 que replican tasas cercanas a la de pases del BCRA.
Riesgos y matices a considerar
Ningún instrumento es gratis de riesgo. El plazo fijo en pesos carga con riesgo inflacionario e incertidumbre cambiaria. El dólar, por su parte, tiene costo de oportunidad (no genera intereses) y riesgo de una eventual convergencia entre el blue y los dólares oficiales si el BCRA logra acumular reservas y levantar cepo.
En un escenario donde la brecha cambiaria se mantiene por debajo del 30%, la ecuación entre plazo fijo y dólar se vuelve más pareja. Hoy esa brecha supera el 40%, lo que sigue inclinando la balanza hacia la moneda estadounidense para quienes priorizan preservación de valor.
El dato relevante acá es que, por primera vez en mucho tiempo, el plazo fijo no está tan lejos de empatarle a la inflación. Eso no lo convierte en una gran inversión, pero sí en una opción defensiva razonable para la parte de la cartera que se quiere mantener en pesos.
Antes de tomar la decisión, conviene calcular el punto de equilibrio según el monto, el horizonte y la expectativa personal de inflación y tipo de cambio. Con $2 millones, cada punto porcentual de diferencia mensual representa $20.000 de ganancia o pérdida. En la Argentina de hoy, esa diferencia sigue siendo significativa.