Mercados

BCRA interviene en futuros para frenar al dólar tras inyección de pesos del Tesoro

Publicado el 30/06/2026 09:35 hs

Edificio del BCRA en Buenos Aires con gráficos de dólar y futuros superpuestos
iProfesional — Economía

El Banco Central volvió a actuar en el mercado de futuros para comprimir el costo de la cobertura cambiaria, en medio de la liquidez que inyectó el Tesoro. El mensaje oficial es claro: se busca bajar las expectativas de un dólar alto.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) salió otra vez al ruedo para ponerle un freno al dólar. Tras la inyección de pesos que realizó el Tesoro en los últimos días, el organismo que preside Santiago Bausili intervino en el mercado de futuros, logrando una clara compresión en el costo de la cobertura cambiaria.

Según datos de mercado, el dólar futuro para diciembre mostró una baja significativa en su prima, mientras que los contratos más cercanos también ajustaron a la baja. Esta intervención no es nueva: el BCRA ya había utilizado esta herramienta en las últimas semanas para anclar expectativas y evitar que la brecha entre el dólar oficial y los paralelos se ampliara de manera descontrolada.

¿Qué pasó exactamente esta semana?

El Tesoro Nacional colocó una cantidad importante de pesos en el mercado a través de licitaciones de deuda y otros mecanismos, lo que generó un excedente de liquidez en el sistema. Ante esta situación, los operadores buscaron cobertura en el dólar futuro, empujando las cotizaciones al alza. Fue ahí cuando apareció el Central, vendiendo contratos y comprimiendo las tasas implícitas.

Pongamos números: el costo de cobertura para el dólar diciembre, que había llegado a implicar una devaluación esperada de más del 2% mensual, bajó con fuerza tras la intervención. Fuentes del mercado consultadas por FortunaWeb indicaron que el BCRA colocó varios cientos de millones de dólares en el Rofex y el MAE, con el claro objetivo de enviar una señal.

El discurso oficial: “chau dólar alto”

Desde el gobierno se insiste en que esta estrategia forma parte de una hoja de ruta más amplia. “No queremos un dólar alto que complique la competitividad y genere ruido innecesario”, deslizaron desde el equipo económico. El mensaje es doble: por un lado, se busca calmar a los importadores y exportadores que operan con expectativas de salto cambiario; por el otro, se intenta sostener la credibilidad del crawling peg actual, que viene funcionando con devaluaciones diarias muy acotadas.

Sin embargo, analistas advierten que esta intervención no resuelve el problema de fondo. La inyección de pesos del Tesoro responde, en gran medida, al pago de intereses de la deuda en pesos y a gastos corrientes que el fisco no logra cubrir del todo con recursos genuinos. Mientras el superávit primario se mantiene, el rojo financiero sigue presionando.

Impacto en el inversor concreto

Para quien tiene que decidir dónde estacionar sus pesos, este movimiento del BCRA genera varias lecturas. Por un lado, reduce el atractivo de las coberturas dolarizadas a futuro, lo que podría hacer más interesante mirar nuevamente los instrumentos en pesos de corto plazo, como los fondos money market o las cauciones.

Un inversor con $50 millones que venía considerando pasar a MEP o CCL podría repensar el timing. Si el Central logra sostener esta compresión, el carry trade en pesos (tomar tasa local contra la devaluación esperada) vuelve a tener sentido, aunque siempre con el riesgo regulatorio de fondo que caracteriza al mercado argentino.

“Lo que estamos viendo es una administración más activa del tipo de cambio”, explica un operador de una ALYC grande. “No es que desapareció la brecha, pero el BCRA está mostrando que no va a dejar que se desmadre”.

Riesgos y límites de esta estrategia

La intervención en futuros tiene un costo: consume reservas netas y, si se mantiene en el tiempo, puede generar distorsiones en la curva. Además, en un contexto donde el FMI sigue monitoreando de cerca el nivel de intervención, cada movimiento es observado con lupa.

Históricamente, este tipo de intervenciones lograron calmar los mercados en el corto plazo, pero pocas veces resolvieron los desequilibrios de mediano. El desafío del equipo económico es que esta “pax cambiaria” se sostenga mientras se avanza en la normalización del mercado de cambios y en la acumulación genuina de reservas.

Por ahora, el mensaje es claro: el dólar alto no es el camino que el gobierno quiere transitar. Queda por ver si la liquidez que sigue inyectando el Tesoro y las necesidades estacionales de fin de año permitirán mantener esta estrategia sin tensiones mayores.

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