Caputo acumula dólares para bonistas y crece la expectativa de regreso al mercado
El ministro de Economía concentra reservas a días de un vencimiento clave con holdouts. Inversores globales esperan señales claras sobre el rumbo económico para evaluar un posible retorno de Argentina a los mercados voluntarios.
El ministro de Economía, Luis Caputo, tiene prácticamente asegurados los dólares necesarios para enfrentar el vencimiento de deuda con los holdouts que opera esta semana. Según estimaciones del mercado, el pago ronda los US$ 1.800 millones y el equipo económico ya cuenta con la mayor parte de esos fondos en las reservas del Banco Central.
Este movimiento no es menor en un contexto donde la acumulación de reservas netas sigue siendo uno de los pocos anclajes que le quedan al Gobierno tras la salida del FMI del radar inmediato. Fuentes de la City consultadas indican que el BCRA habría logrado comprar más de US$ 200 millones en las últimas ruedas, aprovechando un flujo de liquidación de exportaciones que se mantuvo estable pese a la sequía del año pasado.
¿Qué significa esto para el inversor?
Para el inversor local o global con exposición a bonos argentinos, este pago en tiempo y forma es una señal de continuidad. Cumplir con los holdouts (esos mismos que no entraron al canje de 2020) evita un nuevo evento de estrés que podría haber complicado el camino hacia un acuerdo con el Fondo o, eventualmente, un retorno a los mercados voluntarios de deuda.
El mercado ya empieza a cotizar esa posibilidad. Los bonos soberanos en dólares mostraron una recuperación moderada en las últimas sesiones, con el Global 2030 operando por encima de los 58 centavos de dólar. Los yields implícitos siguen elevados (por encima del 12% anual en algunos tramos), pero la brecha con pares regionales se ha estrechado levemente.
El timing del posible regreso
La pregunta que ronda en los escritorios de los fondos de Nueva York y Londres es cuándo —y bajo qué condiciones— Argentina volverá a emitir deuda voluntaria. Caputo ya lo ha insinuado en charlas off the record: el objetivo es reconstruir acceso a los mercados antes de que termine el mandato, aunque sin apurar los tiempos.
Para eso se necesitan al menos dos condiciones. Primero, que las reservas netas sigan en terreno positivo una vez pagados todos los vencimientos de abril. Segundo, que el mercado perciba un sendero fiscal creíble más allá de diciembre de 2025. Hoy ambas variables están en zona gris.
Desde el lado del inversor retail sofisticado, conviene separar dos cosas: el pago puntual de esta semana es positivo y reduce riesgo de cola, pero no cambia el diagnóstico estructural. Argentina sigue dependiendo de la refinanciación con organismos y de la voluntad de los acreedores privados para evitar defaults técnicos.
Reservas y dólares: la cuenta que mira Wall Street
Según datos del BCRA al cierre de la semana pasada, las reservas brutas superan los US$ 29.000 millones, pero las netas (descontando swaps, encajes y otros compromisos) rondan los US$ 6.000-7.000 millones según distintas consultoras. Ese colchón es el que se está usando con cautela para estos pagos.
Si Caputo logra cerrar abril sin grandes sobresaltos y con reservas netas estables, la expectativa de un road show o de una colocación tester a mediados de año gana fuerza. Algunos bancos ya empiezan a sonar nombres de posibles colocaciones: bonos cortos en dólares o quizás una reapertura de algún Global existente.
Riesgos que no desaparecen
Sin embargo, el camino no está libre de piedras. La inflación de marzo volvió a sorprender al alza y el crawling peg del 2% mensual sigue generando dudas sobre su sostenibilidad. Además, el superávit fiscal primario es real, pero el pago de intereses sigue presionando las cuentas.
Para quien tiene una cartera con bonos argentinos (sean GD30, GD35 o AL30), esta semana es clave para monitorear el movimiento de los precios post-pago. Si los bonos reaccionan positivamente y los spreads se comprimen, puede ser una señal de que el mercado está dispuesto a darle al Gobierno un poco más de oxígeno.
Qué mirar en los próximos días
- El nivel de reservas netas que reporte el BCRA después del 9 de abril.
- El comportamiento de los bonos soberanos en el exterior (especialmente el riesgo país).
- Cualquier declaración de Caputo o de Sturzenegger sobre el “retorno a los mercados”.
- El flujo de dólares del campo en mayo, que suele ser el más fuerte del año.
En síntesis, Caputo tiene los dólares para pagar. Eso ya es noticia en la Argentina de los últimos 20 años. Pero la verdadera prueba de fuego no es pagar esta cuota, sino convencer a los inversores globales de que vale la pena volver a prestarle plata al país. Esa conversación recién empieza.