Economía

Dueño de Manaos imputado por evasión fiscal: le trabaron embargo de $250 millones

La Justicia procesó al principal accionista de la cadena de supermercados Manaos por presunta evasión del Impuesto a las Ganancias correspondiente al ejercicio 2020. El embargo millonario afecta directamente al patrimonio del empresario.

Publicado el 7 de julio de 2026, 18:10 hs

Edificio de tribunales y fachada de supermercado Manaos con logo visible
iProfesional — Impuestos

La Justicia Federal procesó e imputó al principal accionista y dueño de la cadena de supermercados Manaos por presunta evasión agravada del Impuesto a las Ganancias del ejercicio 2020. En paralelo, se le trabó un embargo preventivo por $250 millones sobre sus bienes.

El caso, que lleva adelante el Juzgado Federal en lo Penal Económico, pone el foco en una maniobra que la AFIP considera como una subestimación intencional de la base imponible. Según la denuncia fiscal, se habrían utilizado facturas apócrifas y otros mecanismos para reducir artificialmente la ganancia neta sujeta a impuesto.

¿Qué implica el procesamiento?

El procesamiento no es una condena, pero sí representa un avance significativo en la causa penal. El imputado ahora tiene la posibilidad de apelar ante la Cámara Federal. Mientras tanto, el embargo de $250 millones busca garantizar el eventual pago de la deuda tributaria más multas e intereses.

Desde Manaos, empresa con más de 30 sucursales en el AMBA y fuerte presencia en el segmento mayorista, no se emitieron comunicados oficiales sobre el caso. Fuentes cercanas a la compañía indicaron que se trata de una controversia interpretativa sobre la valuación de ciertos rubros y que confían en revertir la imputación.

El contexto del sector supermercadista

El año 2020, periodo bajo análisis, fue atípico por la pandemia. Las cadenas de alimentos registraron un boom de ventas por el confinamiento, pero también enfrentaron costos extraordinarios y una inflación que complicó las valuaciones de inventarios. Varias empresas del sector ajustaron sus declaraciones impositivas con diferencias de criterios que la AFIP luego cuestionó.

En los últimos años, el organismo recaudador intensificó los controles sobre grandes contribuyentes. Según datos del propio organismo, las fiscalizaciones sobre Impuesto a las Ganancias en sociedades generaron ajustes por más de $120.000 millones solo en 2023 y 2024.

Implicancias para inversores y empresas familiares

Este tipo de causas no son infrecuentes en grupos económicos argentinos, donde la distinción entre patrimonio personal y societario suele ser difusa. Para inversores institucionales o fondos que evalúan entrar en el retail local, casos como este recuerdan la importancia de hacer due diligence fiscal profunda antes de cualquier operación.

Desde el punto de vista conductual, también sirve como recordatorio de que el riesgo regulatorio y fiscal en Argentina sigue siendo uno de los más altos de la región. Un embargo de este monto, aunque represente una fracción del patrimonio estimado del empresario, genera ruido reputacional y puede complicar líneas de crédito o negociaciones comerciales.

Qué sigue en la causa

El imputado cuenta con 10 días hábiles para apelar el procesamiento. Si la Cámara confirma la medida, la causa pasará a juicio oral. Paralelamente, la AFIP continuará la vía administrativa para determinar el monto definitivo de la deuda, que incluye el impuesto evadido, multas de hasta el 200% e intereses resarcitorios.

En el mercado, la noticia tuvo impacto limitado en las acciones de empresas del sector retail que cotizan en Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA). Sin embargo, analistas consultados advierten que cualquier resolución desfavorable podría afectar la percepción de riesgo país en segmentos de consumo masivo.

Para el inversor retail que tiene exposición a FCI de renta variable local o a bonos corporativos de emisoras del sector, conviene monitorear cómo evoluciona esta causa. No porque Manaos cotice (no lo hace), sino porque casos como este suelen terminar en acuerdos de pago o reestructuraciones que terminan impactando en la caja de las compañías.

En síntesis, el procesamiento del dueño de Manaos es un capítulo más de la tensión permanente entre la AFIP y los grandes contribuyentes. Muestra, una vez más, que en materia fiscal la interpretación de la norma puede tener consecuencias millonarias y penales.

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