Economía

El dólar aflojó tras el rally: los 5 factores que siguen presionando el mercado

Publicado el 26/06/2026 13:25 hs

Billetes de dólar estadounidense apilados sobre una mesa con cotizaciones cambiarias de fondo
iProfesional — Finanzas

Tras una fuerte suba que llevó al blue por encima de los $1.500, el dólar paralelo mostró una leve corrección. Sin embargo, cinco elementos estructurales mantienen la presión alcista según analistas.

El dólar paralelo volvió a superar la barrera de los $1.500 esta semana, aunque en las últimas jornadas mostró una leve corrección tras el rally de las últimas semanas. Lejos de tratarse de un cambio de tendencia, los operadores consultados coinciden en que se trata de una pausa técnica en un mercado que sigue bajo presión estructural.

Desde la salida del cepo en diciembre de 2023, el tipo de cambio libre había mostrado una relativa estabilidad, pero el combo de sequía, caída de reservas y dudas sobre la sostenibilidad fiscal volvió a ponerlo bajo escrutinio. ¿Qué factores explican esta dinámica y qué puede esperarse para los próximos meses?

1. Reservas netas negativas y escasez de dólares genuinos

El Banco Central mantiene un nivel de reservas brutas que luce aceptable, pero las netas siguen en terreno negativo. Según estimaciones del Peterson Institute y datos del propio BCRA, la posición neta ronda los -US$5.000 millones. Esto limita la capacidad de intervención en el mercado de cambios y genera desconfianza entre los tenedores de pesos.

2. Déficit fiscal y emisión monetaria latente

Aunque el gobierno logró superávit primario en los primeros meses del año, el pago de intereses de la deuda y las necesidades de financiamiento siguen generando presión. La licuación de pasivos vía inflación ayudó, pero varios analistas advierten que la emisión reprimida puede reaparecer si la recaudación se estanca y los gastos no se ajustan al mismo ritmo.

3. Inflación que no cede al ritmo esperado

La inflación mensual bajó de los niveles de 25% de diciembre, pero se mantiene en torno al 4-6% mensual. Esta brecha entre inflación y tipo de cambio oficial genera una apreciación real del peso que, tarde o temprano, los mercados descuentan vía dólar paralelo. El atraso cambiario acumulado ya supera el 15% según cálculos de consultoras privadas.

4. Incertidumbre electoral y política de cara a 2025

Con elecciones legislativas en el horizonte, el mercado comienza a posicionarse ante posibles cambios de escenario. La falta de acuerdo político en temas clave como la ley de bases y el presupuesto 2025 alimenta la percepción de que el ajuste puede perder fuerza. Esto se traduce en mayor demanda de cobertura cambiaria.

5. Ciclo global de tasas y flujos hacia emergentes

La Reserva Federal de Estados Unidos mantiene una política restrictiva, aunque con señales de posibles recortes hacia fin de año. Mientras tanto, el dólar global (índice DXY) se mantiene firme. Para Argentina, esto implica menores incentivos para la entrada de capitales frescos, lo que agrava la restricción externa. Como viene advirtiendo el FMI en sus últimos reportes sobre mercados emergentes, los países con vulnerabilidades fiscales y de balanza de pagos son los primeros en sufrir cuando el ciclo financiero global se endurece.

Desde una perspectiva comparada, la situación recuerda en parte lo ocurrido en Turquía entre 2018 y 2021 o en Brasil durante 2015-2016: depreciación gradual del tipo de cambio libre ante dudas sobre la consistencia de las políticas macro. En ambos casos, la corrección cambiaria terminó siendo mayor a la inicialmente prevista por los analistas locales.

Para el inversor argentino, esto implica que la cobertura en dólares —ya sea a través de MEP, CCL o activos dolarizados— sigue siendo una herramienta central. Sin embargo, la experiencia reciente muestra que no todos los dólares son iguales: los billetes físicos siguen siendo el refugio preferido en escenarios de máxima incertidumbre.

El mercado espera ahora la definición del próximo esquema cambiario. Mientras el crawling peg se mantiene en torno al 2% mensual, la brecha con la inflación acumulada genera expectativas de una eventual salida más abrupta. Hasta entonces, los cinco factores mencionados seguirán siendo los principales drivers de la cotización del dólar paralelo.

Quien haya seguido la historia económica argentina de las últimas cuatro décadas reconocerá el patrón: cuando las reservas se agotan y la confianza fiscal flaquea, el dólar libre actúa como válvula de escape. La pregunta que vale la pena hacerse es si esta vez el ajuste fiscal logrará romper el ciclo o si, una vez más, terminaremos ajustando por el lado del tipo de cambio.

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