Euro hoy y Euro blue hoy: a cuánto cotiza este martes 21 de julio
El euro oficial y el euro blue muestran movimientos moderados en una jornada marcada por la debilidad del dólar global y las expectativas locales sobre el próximo dato de inflación. Detalles de las cotizaciones actualizadas.
El euro volvió a ser uno de los activos financieros más seguidos por los ahorristas argentinos este martes 21 de julio. Tanto en su versión oficial como en el mercado paralelo, la moneda europea mostró variaciones leves en un contexto de dólar global debilitado tras los datos de inflación estadounidense de la semana pasada.
Según el Banco Central, el euro oficial cotizaba a $1.185 para la compra y $1.245 para la venta a media mañana. Se trata de un leve retroceso respecto al cierre del lunes, coherente con la tendencia general de las monedas extranjeras frente al peso en el MULC. El spread entre compra y venta se mantiene en torno al 5%, tal como ha sido la norma desde la última intervención del BCRA.
En el segmento informal, el euro blue se negociaba a $1.410 para la compra y $1.440 para la venta. La brecha con el oficial mayorista supera el 22%, un nivel que, si bien es alto en términos históricos, se encuentra por debajo de los picos registrados durante 2023 y principios de 2024. Fuentes del mercado cambiario consultadas por FortunaWeb indican que la oferta de euros por parte de turistas y pequeños exportadores se mantuvo estable, mientras que la demanda de cobertura se moderó ante la expectativa de que el BCRA continúe con su política de crawling peg.
La cotización del euro blue refleja, además, el comportamiento del dólar blue, que en las últimas ruedas ha mostrado mayor estabilidad. Analistas recuerdan que la relación histórica entre ambas monedas paralelas suele oscilar entre 0,95 y 1,05, aunque en períodos de alta incertidumbre esa correlación se distorsiona. Hoy el ratio se ubica cerca de 0,98, lo que sugiere que el mercado percibe al euro como un refugio ligeramente más caro que el dólar informal.
Desde una perspectiva comparada, la brecha cambiaria argentina sigue siendo una de las más elevadas entre los mercados emergentes. Países como Turquía o Nigeria han enfrentado episodios de fragmentación cambiaria similares, aunque con dinámicas institucionales diferentes. En el caso local, la persistencia del cepo y las restricciones a la formación de precios explican gran parte de la dispersión entre los distintos dólares y euros.
Para el inversor minorista, la decisión entre euro oficial, blue o MEP (a través de bonos como el AL30 o GD30) depende del horizonte temporal y del objetivo específico. Quienes buscan cobertura de corto plazo suelen inclinarse por el blue por su liquidez inmediata, mientras que aquellos con acceso al mercado de capitales prefieren el MEP por su menor costo y trazabilidad. En cualquier caso, el spread de transacción sigue siendo un factor clave que erosiona el poder adquisitivo de los ahorros en moneda extranjera.
El contexto global también influye. El euro se fortaleció levemente frente al dólar en los mercados internacionales después de que el BCE mantuviera sin cambios su tasa de referencia y señalara que el ciclo de baja podría comenzar antes de lo esperado. Esa dinámica se traslada parcialmente al mercado local, aunque con el filtro del control de cambios y la intervención del BCRA.
Mirando hacia adelante, la atención estará puesta en el dato de inflación de junio que se conocerá esta semana. Un número más bajo de lo esperado podría reforzar la percepción de que el crawling peg actual es sostenible, lo que a su vez tendería a comprimir las brechas. Por el contrario, una sorpresa al alza reavivaría la demanda de cobertura en euros y dólares paralelos.
En resumen, las cotizaciones del euro hoy muestran un mercado que, sin grandes sobresaltos, sigue reflejando las restricciones estructurales de la economía argentina y la búsqueda permanente de resguardo de valor por parte de los agentes privados. Como en otras ocasiones, la brecha no es solo un dato técnico: es el síntoma de una brecha más profunda entre la realidad macro y las expectativas de los ahorristas.