Gobierno autoriza a Aerowise S.A.S. para operar servicios de rampa en aeropuertos
La Subsecretaría de Transporte Aéreo otorgó a la nueva empresa un permiso de 15 años renovable para prestar servicios aeroportuarios operacionales y de rampa. La medida busca ampliar la competencia en un segmento clave de la cadena logística aérea.
La Subsecretaría de Transporte Aéreo, dependiente del Ministerio de Economía, otorgó a Aerowise S.A.S. la autorización para explotar servicios aeroportuarios operacionales y de rampa en general. El permiso, que tendrá una vigencia inicial de 15 años con renovación automática condicionada al cumplimiento de estándares de seguridad operacional, abre un nuevo actor en un segmento tradicionalmente concentrado.
La decisión, publicada en el Boletín Oficial, se enmarca en la política de apertura y competencia que el Gobierno viene impulsando en el sector transporte. Los servicios de rampa incluyen el manejo de equipaje, carga, remolque de aeronaves, limpieza y suministro de combustible en tierra, actividades críticas tanto para la eficiencia operativa como para la seguridad de las operaciones aéreas.
¿Por qué importa esta autorización? En la práctica, reduce la dependencia de los pocos operadores históricos que dominan el mercado. Una mayor competencia puede traducirse en menores costos para las aerolíneas, lo que eventualmente se traslada a tarifas más competitivas o mejores márgenes para las compañías. En un contexto donde el transporte aéreo argentino busca recuperarse del impacto de la pandemia y de años de restricciones, cualquier baja de costos operativos es relevante.
Desde el punto de vista macro, el sector aeroportuario forma parte de la infraestructura que soporta el comercio exterior y el turismo receptivo. Según datos del Ministerio de Transporte, el movimiento de pasajeros y carga aérea creció a tasas de dos dígitos en 2024 y 2025, aunque todavía no recuperó los niveles prepandemia en términos reales. Ampliar la oferta de servicios de rampa es una forma de acompañar ese crecimiento sin generar cuellos de botella.
Aerowise S.A.S. deberá cumplir con los requisitos técnicos y de seguridad exigidos por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y por los estándares internacionales de la OACI. La renovación automática cada 15 años está atada al mantenimiento de esos estándares, un mecanismo que busca evitar que la competencia derive en una baja de calidad.
El contexto regulatorio merece una aclaración. Históricamente, los servicios de rampa en los aeropuertos argentinos han estado dominados por un número reducido de empresas, muchas de ellas vinculadas a los concesionarios aeroportuarios o a las propias aerolíneas. La apertura de este tipo de autorizaciones es consistente con la tendencia observada en otros países de la región —como Chile y Colombia— donde una mayor competencia en handling ha generado mejoras de productividad mensurables.
Desde el lado fiscal, la medida no implica un desembolso directo del Estado: la empresa operará bajo régimen privado y pagará las tasas aeroportuarias correspondientes. El beneficio para las arcas públicas vendría indirectamente a través de mayor actividad económica y, eventualmente, mayor recaudación impositiva asociada al aumento del tráfico aéreo.
Queda por ver en los próximos meses si Aerowise logra concretar contratos con las principales aerolíneas que operan en el país y si efectivamente consigue bajar costos o mejorar la calidad del servicio. La historia argentina muestra que autorizaciones regulatorias no siempre se traducen en competencia efectiva; mucho depende de la escala, el acceso al capital y la capacidad de ejecución de los nuevos entrantes.
En síntesis, se trata de un movimiento incremental en la dirección correcta: más competencia en un servicio esencial para el transporte aéreo. Pequeño en términos macro, pero relevante para quienes operan diariamente en aeropuertos y para los pasajeros que, al final de la cadena, pagan el precio del ticket.