Economía

Industria: estiman una mejora en mayo y sugieren un posible cambio de tendencia

Publicado el 25/06/2026 01:15 hs

Gráfico de barras mostrando variación mensual de la producción industrial en Argentina
Ámbito Financiero — Economía

La consultora Orlando Ferreres calculó un incremento del 1,3% en la producción industrial de mayo. El dato contrasta con las mediciones previas de FIEL y la UIA, lo que abre el debate sobre si se inicia una recuperación sostenida.

La industria argentina muestra señales mixtas según las distintas mediciones disponibles. Mientras algunos informes siguen reflejando contracción, la consultora Orlando Ferreres estimó para mayo un incremento del 1,3% en la producción industrial respecto a abril, ajustado por estacionalidad.

Este dato representa una mejora respecto a la caída del 2,8% que la misma consultora había registrado en abril. De confirmarse, sería el primer mes positivo después de varios de contracción acumulada. La pregunta que surge de inmediato es si estamos ante el inicio de un cambio de tendencia o solo un rebote técnico.

Diferencias con otras mediciones

El número de Orlando Ferreres no coincide con lo que habían arrojado informes previos de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) y de la Unión Industrial Argentina (UIA). Ambas entidades habían reportado caídas más pronunciadas para el mismo período, lo que genera cierta confusión a la hora de interpretar el pulso real de la actividad.

Desde el vamos, conviene separar dos cosas: la medición desestacionalizada (la que compara con el mes anterior) y la interanual (contra igual mes del año previo). En términos interanuales, la industria todavía muestra números negativos en la mayoría de los rubros, aunque la brecha se estaría achicando.

Pongamos números: si la estimación de Orlando Ferreres se consolida, el acumulado del primer cuatrimestre más mayo mostraría una caída de alrededor del 5% interanual, mejor que el 7% que marcaba hasta abril. Es una mejora, pero todavía lejos de lo que se podría calificar como recuperación.

¿Qué sectores están impulsando la mejora?

Según el desglose de la consultora, los rubros que más contribuyeron al rebote fueron automotriz, minerales no metálicos y algunos segmentos de alimentos. El sector automotor, en particular, se benefició de una leve reactivación de las exportaciones a Brasil y de la estabilización cambiaria que permitió recomponer stocks.

Por el lado negativo, siguen cayendo la maquinaria agrícola, la industria textil y varios segmentos de la construcción. Estos últimos arrastrados todavía por el ajuste fiscal y la licuación de salarios reales que afecta el consumo masivo.

El contexto macro que condiciona

El dato industrial llega en un momento donde la economía muestra otros indicadores mixtos. La inflación mensual bajó a un dígito por primera vez en mucho tiempo, el tipo de cambio se mantiene relativamente estable y las tasas de interés reales se volvieron positivas. Todo eso, en teoría, debería empezar a dar algo de oxígeno a las empresas.

Sin embargo, el consumo interno sigue deprimido y la inversión privada no termina de despegar. Un inversor con exposición a la bolsa local o a bonos corporativos debería mirar estos números con atención: la recuperación industrial suele preceder a una mejora en los resultados de las compañías que cotizan.

Mirar más allá del dato puntual

Lo que muchos analistas no terminan de comprar es que un solo mes positivo marque un “cambio de tendencia”. La industria argentina viene de un piso muy bajo y los rebotes técnicos son frecuentes. Para hablar de recuperación sostenible hacen falta al menos dos o tres meses consecutivos de crecimiento y, sobre todo, una mejora clara en el nivel de utilización de la capacidad instalada, que hoy ronda el 55% según el INDEC.

Además, el dato de Orlando Ferreres tiene un componente de estimación importante. Hasta que no salga el número oficial del INDEC (que suele publicarse con más demora), conviene tomarlo como una señal preliminar más que como un veredicto definitivo.

Qué debería mirar el inversor concreto

Si tenés exposición al sector industrial, ya sea a través de acciones, FCI sectoriales o bonos corporativos, conviene separar dos preguntas: ¿cuánto de esta mejora es sostenible y cuánto es solo corrección de inventarios? Y segundo, ¿qué sectores están realmente ganando y cuáles solo sobreviven?

Por ahora, la recomendación más prudente parece ser mantener cautela. Un 1,3% mensual es un buen número, pero no borra los problemas estructurales de competitividad, costo laboral y acceso al crédito que arrastra la industria desde hace años.

El mercado, de todos modos, ya empezó a precio algunos de estos datos. Varias acciones industriales subieron en las últimas ruedas más por expectativas que por fundamentos concretos. Como siempre, la clave va a estar en si estos números se confirman en junio y julio o si se trata de un falso arranque más.

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