Economía

Suman adhesiones a la marcha contra el fallo de la Corte sobre tierras

Las dos CTA, excombatientes, movimientos sociales, partidos de izquierda y organismos de Derechos Humanos confirmaron su participación en la movilización del martes que repudia la extranjerización de tierras.

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Mazo de madera y su taco apoyados sobre un estrado pulido
(CC BY 4.0 — libre difusión con atribución a Q Company)

La convocatoria a marchar el próximo martes 6 de octubre contra el reciente fallo de la Corte Suprema que habilita mayor extranjerización de tierras sigue sumando apoyos. Organizaciones sindicales, sociales, políticas y de derechos humanos ya confirmaron su presencia en la movilización que se concentrará frente al Palacio de Tribunales.

La información fue publicada originalmente por Tiempo Argentino el 4 de octubre de 2026. Según ese medio, las dos CTA, excombatientes de Malvinas, movimientos sociales, partidos de izquierda y organismos de Derechos Humanos se sumaron a la iniciativa que repudia la decisión judicial.

El fallo en cuestión modifica criterios sobre la Ley de Tierras y abre la puerta a una mayor participación de capitales extranjeros en la propiedad rural, algo que sus críticos interpretan como un paso hacia la pérdida de soberanía sobre recursos estratégicos. Para los convocantes, la medida profundiza un modelo de extranjerización que ya acumula décadas y que afecta tanto la producción como el control territorial.

Desde el punto de vista económico, el debate no es menor. Argentina cuenta con una de las mayores extensiones de tierra arable del mundo y su régimen de propiedad ha sido históricamente sensible a los ciclos de precios de commodities. Cuando los valores internacionales suben, la presión por adquirir campos crece, y con ella la participación de inversores extranjeros, principalmente de origen chino, estadounidense y europeo.

La marcha del martes busca visibilizar esa tensión. Los organizadores sostienen que la flexibilización de los límites a la propiedad extranjera puede derivar en una concentración aún mayor de la tierra en pocas manos y en una orientación de la producción cada vez más volcada a la exportación de granos en detrimento de la soberanía alimentaria y el arraigo rural.

Organizaciones de derechos humanos ven en el fallo un retroceso respecto de los avances logrados en materia de recuperación de tierras para comunidades originarias y pequeños productores. Los excombatientes, por su parte, vinculan la defensa de la soberanía territorial con la memoria de Malvinas.

En el plano macroeconómico, el tema tiene impacto directo en las inversiones. Un régimen más laxo para la compra de tierras por parte de no residentes puede atraer dólares frescos en el corto plazo, pero también genera interrogantes sobre el control de recursos estratégicos a largo plazo, algo que ya se discute en otros países de la región con mayor o menor intensidad.

La movilización del martes se enmarca en un contexto de fuerte debate sobre la inserción internacional de la economía argentina. Mientras unos defienden la necesidad de atraer capital extranjero para financiar el desarrollo, otros advierten que sin salvaguardas claras se corre el riesgo de repetir patrones históricos de extranjerización de recursos que luego resultan difíciles de revertir.

La concentración frente a Tribunales servirá también como termómetro político de cuánto peso conservan las organizaciones sociales y sindicales en la agenda de soberanía territorial. En un año marcado por tensiones fiscales, renegociaciones de deuda y discusiones sobre el rol del Estado, la defensa de la tierra aparece como uno de los pocos temas que logra unir a un arco amplio de fuerzas tradicionalmente enfrentadas entre sí.

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