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Cartera de bonos soberanos argentinos: tipos, riesgos e impuestos para armarla

Tipos de bonos soberanos argentinos (dólar, pesos, CER, dollar linked, duales), TIR, duration, paridad, riesgos e impuestos, verificados.

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Billetes de pesos argentinos y dólares sobre una mesa

Actualizado el 22 de septiembre de 2026.

Un bono soberano es, en esencia, un préstamo que le hacés al Estado nacional: a cambio de tu dinero hoy, el Tesoro se compromete a devolverte un capital en una fecha futura y, en el medio, a pagarte intereses según reglas que quedan fijadas en el momento de la emisión. En Argentina esas reglas cambian mucho de un título a otro -la moneda, la ley que rige el contrato, si el capital se ajusta por inflación o por tipo de cambio- y esas diferencias son las que determinan el riesgo real de cada instrumento, no el nombre o la sigla que tenga. Esta guía repasa cómo se clasifican los bonos soberanos argentinos, qué significan los indicadores que los describen (TIR, duration, paridad, valor técnico), cómo se arma el flujo de pagos y qué paga -y qué no- cada uno en Ganancias y Bienes Personales. No es una recomendación de compra, no propone una cartera ni un porcentaje de asignación: sirve para entender el mecanismo antes de decidir con un asesor matriculado.

Qué es un bono soberano y por qué se cotiza "cada 100"

A diferencia de una acción o un CEDEAR, que cotizan por unidad, los bonos y las letras del Tesoro cotizan "cada 100" de valor nominal (VN): la cotización que ves en una pantalla de mercado no es el precio de un bono, sino el precio de 100 unidades de su valor nominal original, sin importar en qué moneda esté denominado (BYMA, "Títulos Públicos", producto financiero de renta fija). Para calcular cuánto pagás por una tenencia puntual hay que dividir el nominal por 100 y multiplicar por la cotización.

Ejemplo (cifras hipotéticas, sólo para mostrar el cálculo, no es una recomendación de inversión): un bono en dólares cotiza a USD 62 cada 100 VN. Si tenés VN USD 5.000, el monto a pagar es (5.000 ÷ 100) × 62 = 50 × 62 = USD 3.100. El error más común -el mismo que ya tuvo una nota anterior de este sitio- es multiplicar el nominal completo por la cotización sin dividir por 100 primero: eso daría USD 310.000, cien veces más. Chequeo de magnitud rápido: si el resultado de comprar un bono te da un número mayor al nominal completo (salvo que el bono cotice muy por encima de la par, algo poco frecuente), lo más probable es que haya faltado ese paso.

Los bonos y las Letras del Tesoro se emiten, además, de dos formas distintas: a la par (con un cupón de interés explícito) o a descuento (el inversor paga menos de 100 al comprar y recibe 100 al vencimiento, sin cupón separado, como suelen hacerlo las letras de corto plazo) (BYMA, "Títulos Públicos").

Las grandes familias, según moneda y ley

En dólares: ley argentina y ley extranjera

Dentro de los bonos en dólares conviven dos grupos que se diferencian por la ley que rige el contrato de emisión, no por el organismo emisor: unos están emitidos bajo ley argentina (se litigan y ejecutan en tribunales locales) y otros bajo ley extranjera, habitualmente la del estado de Nueva York (se litigan en tribunales de esa jurisdicción). La diferencia no es cosmética: los bonos bajo ley extranjera suelen incluir cláusulas de acción colectiva (CACs), que obligan a todos los tenedores a aceptar una modificación de los términos de pago si una mayoría calificada la vota, mientras que los bonos bajo ley argentina pueden, en principio, verse alcanzados por una norma local sin pasar por ese mismo mecanismo contractual. Ninguna de las dos estructuras elimina el riesgo de una futura reestructuración: cambia el procedimiento por el que se resuelve.

En pesos: tasa fija, CER y duales

Entre los instrumentos en pesos hay, básicamente, tres lógicas de ajuste:

  • Tasa fija: el Tesoro coloca letras y bonos en pesos que devengan una tasa nominal conocida de antemano; muchas de estas letras capitalizan el interés (se lo suma al capital periódicamente) en vez de pagarlo en cupones separados, y se conocen habitualmente en el mercado como LECAP.
  • Ajustados por CER: el capital se actualiza por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), un índice que el Banco Central publica a diario tomando como base la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mide el INDEC. En la jerga de mercado se los llama habitualmente "boncer". Protegen contra la inflación, pero no contra una devaluación que no vaya acompañada de inflación local.
  • Duales: en cada fecha de pago toman el mayor resultado entre dos mecanismos de ajuste -típicamente, la variación del CER o una tasa de referencia en pesos-, como cobertura ante el escenario que termine siendo peor para el inversor entre esas dos alternativas.

Dollar linked

Los bonos "dollar linked" están denominados y se pagan en pesos, pero su capital (y a veces también el cupón) se ajusta según la variación del tipo de cambio oficial, no del contado con liquidación ni del MEP. El Tesoro sigue colocando instrumentos de este tipo: en septiembre de 2026, entre los llamados vigentes de licitación figuraba una letra dollar linked (serie LELINK) (Ministerio de Economía, Secretaría de Finanzas, sección Deuda pública, consultado 22/09/2026). Este tipo de bono protege ante una devaluación del tipo de cambio oficial, pero no ante una brecha cambiaria que se ensanche sin que se mueva ese tipo de cambio.

Amortización y cupón: cómo se arma el flujo de pagos

Cada bono define, al emitirse, dos cosas por separado: cómo devuelve el capital (amortización) y cómo paga el interés en el camino (cupón). Un bono "bullet" devuelve el 100% del capital en un solo pago, al vencimiento; un bono amortizable lo devuelve en varias cuotas parciales a lo largo de su vida, cada una de las cuales reduce el capital residual (y, por lo tanto, los intereses futuros, que se calculan sobre lo que todavía no se devolvió). El cupón, a su vez, puede pagarse en efectivo de forma periódica (mensual, trimestral, semestral o anual) o capitalizarse: sumarse al capital en vez de pagarse aparte, como hacen las letras a tasa fija que capitalizan interés. Antes de comparar dos bonos por su rendimiento conviene mirar estos dos calendarios (de amortización y de cupón) por separado: dos títulos con la misma tasa nominal pueden tener perfiles de flujo de fondos muy distintos según cuándo devuelvan el capital.

TIR: cuánto rinde si lo llevás hasta el vencimiento

La Tasa Interna de Retorno (TIR), también llamada rendimiento a vencimiento o yield to maturity, es la tasa de descuento que hace que la suma de todos los pagos futuros de un bono (cupones más amortizaciones), traídos a valor presente, sea igual al precio que pagaste hoy. En otras palabras: es el rendimiento anualizado que obtenés si comprás el bono al precio de mercado y lo mantenés hasta el vencimiento, cobrando todos los pagos en la fecha pactada, sin reinvertirlos a una tasa distinta. La TIR sube cuando el precio del bono baja (pagás menos por el mismo flujo de pagos futuros) y baja cuando el precio sube: precio y TIR se mueven siempre en sentidos opuestos. Es un número útil para comparar bonos con estructuras de pago distintas en una sola cifra, pero no es una garantía: si vendés antes del vencimiento, tu rendimiento real depende del precio al que vendas ese día, que puede ser mayor o menor al que supone la TIR de compra.

Duration: cuánto se mueve el precio si cambia la tasa

La duration (o duración) resume, en años, el plazo promedio ponderado en el que un bono devuelve su valor en valor presente, considerando todos sus pagos de cupón y amortización, no sólo la fecha de vencimiento final. Cuanto más larga la duration, más sensible es el precio del bono a un cambio en las tasas de interés (o en la percepción de riesgo del emisor): un bono con duration de 6 años se mueve, aproximadamente, el doble que uno con duration de 3 años ante el mismo cambio de un punto porcentual en la tasa de referencia del mercado. Dos bonos con el mismo vencimiento final pueden tener duration distinta si uno amortiza capital antes que el otro: el que empieza a devolver capital más temprano tiene, en general, menor duration, porque recuperás una porción del dinero antes.

Valor técnico y paridad: comparar bonos con estructuras distintas

El valor técnico de un bono, a una fecha dada, es el capital residual que todavía no se amortizó (ajustado, si corresponde, por CER u otro coeficiente) más los intereses ya devengados y no cobrados desde el último pago de cupón. Es un valor "de libro", calculado con la fórmula de emisión del título, y no es lo mismo que su precio de mercado. La paridad es el cociente entre el precio de mercado y ese valor técnico, expresado en porcentaje:

Paridad (%) = (Precio de mercado ÷ Valor técnico) × 100

Ejemplo (cifras hipotéticas, sólo para mostrar el cálculo): un bono ajustado por CER tiene, a una fecha dada, un capital residual de 80 cada 100 de VN original (porque ya amortizó el 20%) más intereses corridos por 3, ambos valores ya multiplicados por el coeficiente CER acumulado desde la emisión: su valor técnico es 83 cada 100 de VN. Si ese mismo bono cotiza en el mercado a 70, la paridad es (70 ÷ 83) × 100 = 84,3%: el bono cotiza "bajo la par", casi un 16% por debajo de su valor técnico. Chequeo de magnitud: una paridad muy por debajo de 100 no es, por sí sola, ni una ganga ni una alarma; siempre hay que preguntarse por qué el mercado le exige ese descuento (percepción de riesgo de crédito, de tasa, o ambas) antes de sacar conclusiones.

La utilidad de la paridad es comparar bonos que tienen estructuras de pago distintas: dos títulos con la misma cotización de mercado pueden tener paridades muy diferentes si uno ya amortizó buena parte de su capital y el otro no.

Riesgo de crédito, de tasa, de moneda y de reestructuración

  • Riesgo de crédito: la posibilidad de que el emisor no pague en tiempo y forma. El mercado lo resume en el "riesgo país" (el diferencial de tasa, medido en puntos básicos, que exige un bono argentino frente a un bono del Tesoro de Estados Unidos de plazo comparable): cuanto mayor el spread, mayor la probabilidad de incumplimiento que le asigna el mercado.
  • Riesgo de tasa: el precio de un bono se mueve en sentido contrario a los cambios en la tasa de interés de referencia (local o internacional, según la moneda del bono), y esa sensibilidad es mayor cuanto más larga la duration.
  • Riesgo de moneda: un bono en dólares te protege de una devaluación del peso, pero no te protege si el propio emisor tiene dificultades para conseguir las divisas para pagarte (algo distinto del riesgo de que el peso se devalúe); un bono en pesos, aunque ajuste por CER, te protege de la inflación medida pero no necesariamente de una devaluación real que no se traslade de inmediato a precios.
  • Riesgo de reestructuración: es específico de la deuda soberana de mercados emergentes -la posibilidad de que el emisor renegocie, con o sin el acuerdo de los acreedores, el plazo, la tasa o el capital de un bono ya emitido-. Argentina reestructuró su deuda soberana más de una vez en lo que va del siglo, la más reciente en 2020. Como se explicó más arriba, este riesgo existe tanto en bonos bajo ley argentina como bajo ley extranjera; lo que cambia es el mecanismo contractual con el que se resuelve.

Cómo diversificar por clase de riesgo, no por especie

Elegir "el bono con mayor rendimiento" suele llevar a concentrarse, sin darse cuenta, en un solo escenario macroeconómico. Diversificar en renta fija soberana argentina no significa sumar diez códigos de bonos distintos: la mayoría de las veces esos diez códigos comparten la misma moneda, el mismo tramo de duration y el mismo marco legal, así que no reducen ningún riesgo real. Antes de armar una posición, conviene preguntarse:

  • ¿Cuántas de las grandes familias -dólar ley argentina, dólar ley extranjera, pesos a tasa fija, CER, dollar linked o dual- están representadas, o toda la posición depende de una sola?
  • ¿Qué mezcla de plazos (duration corta y larga) hay, sabiendo que a mayor duration, mayor sensibilidad tanto a cambios de tasa como a cambios en la percepción de riesgo de crédito?
  • ¿Qué proporción de la posición depende de un único marco legal (ley argentina o ley extranjera), teniendo en cuenta que ambos comparten el mismo riesgo soberano de fondo?
  • ¿Cuánto de la posición está cubierta ante un salto del tipo de cambio (dólar o dollar linked) y cuánto quedaría expuesto sin cobertura cambiaria?

Esta guía no da porcentajes de asignación ni recomienda especies puntuales: la combinación correcta depende del horizonte, la tolerancia al riesgo y la situación patrimonial de cada inversor, y es materia de asesoramiento profesional, no de una fórmula única.

Costos de comprar y vender

Operar bonos soberanos en el mercado local tiene, además del precio del título, tres tipos de costos que conviene identificar antes de operar: la comisión que cobra el agente (ALyC) por intermediar la operación, los derechos de mercado que cobra el mercado donde se liquida la operación (BYMA o MAE, según el caso) y, en instrumentos con poco volumen operado, el spread entre precio de compra y de venta (bid-ask), que puede ser un costo más alto que la comisión misma si hay que salir rápido de una posición poco líquida. Las comisiones de intermediación, además, suelen estar alcanzadas por IVA. Esta guía no recomienda brókers, ALyC ni bancos puntuales ni sus aranceles: cada agente publica su propia lista de comisiones, y conviene pedirla y compararla antes de operar.

Tratamiento impositivo: qué paga (y qué no) un título público

Para una persona humana residente que no sea habitualista en la compraventa de valores, los títulos públicos -bonos y letras emitidos por la Nación, las provincias, los municipios o la Ciudad de Buenos Aires- están exentos del Impuesto a las Ganancias, tanto por el interés o la actualización que pagan como por el resultado de venderlos antes del vencimiento, sin importar la moneda en que estén denominados ni si ajustan por CER (art. 26, incisos h) y u), de la Ley de Impuesto a las Ganancias, texto ordenado 2019, según la reforma de la Ley 27.541, Boletín Oficial 23/12/2019; ARCA, "Ganancias y Bienes: exenciones", consultado 22/09/2026). Esta exención es distinta -y más amplia- que la que reciben otros instrumentos de renta fija: las obligaciones negociables de empresas privadas, por ejemplo, sólo están exentas si la emisión cumple ciertos requisitos de oferta pública y plazo.

En Bienes Personales, los títulos públicos nacionales, provinciales, municipales o de la Ciudad de Buenos Aires también están exentos para personas humanas (art. 21, inciso g), Ley 23.966; ARCA, "Bienes exentos - Bienes Personales", consultado 22/09/2026), así que no se suman al patrimonio gravado. Para calcular el valor de otras tenencias de renta fija que sí están gravadas (como una obligación negociable que no cumple los requisitos de exención), ARCA publica cada año una tabla oficial de valuación al 31 de diciembre con la cotización ya convertida a pesos cada 100 VN: es un valor distinto -y no siempre igual- al que uses vos para calcular el costo de compra en el mercado. Para el período fiscal 2025, el mínimo no imponible general de Bienes Personales es de $384.728.044,57, por debajo del cual no corresponde pagar el impuesto (ARCA, "Alícuotas - Bienes Personales", período fiscal 2025, consultado 22/09/2026).

Estas exenciones dependen de la condición del inversor (persona humana residente, no habitualista) y de las características del título (que sea, efectivamente, un título público emitido por el Estado nacional, provincial o municipal): antes de dar por sentado el tratamiento impositivo de un instrumento puntual, conviene confirmarlo con un contador, sobre todo si operás a través de una sociedad, si sos habitualista o si el título en cuestión no es, estrictamente, deuda soberana.

Costos, riesgos y letra chica

  • Los bonos soberanos argentinos no están libres de riesgo: la exención impositiva no dice nada sobre la probabilidad de cobro ni sobre el riesgo de una futura reestructuración.
  • El precio y la TIR de un bono cambian todo el tiempo con las condiciones de mercado: cualquier número de esta guía usado como ejemplo es hipotético y no representa una cotización vigente.
  • La duration y la paridad son fotos de un momento puntual: cambian cada vez que el bono paga un cupón, amortiza capital o cambia el precio de mercado.
  • El tratamiento impositivo depende de la condición del inversor y del instrumento puntual; confirmalo con un contador antes de operar, en especial si no sos una persona humana residente.
  • Esta guía no evalúa la conveniencia de ningún bono, ALyC, bróker ni banco en particular, ni propone una cartera o una asignación por porcentaje.

Este contenido es informativo, no constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.

Fuentes


Información vigente al 22 de septiembre de 2026.

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