Dólar oficial rebotó tras el feriado pero se mantuvo por debajo de $1.440
El tipo de cambio oficial cerró con una leve suba tras el feriado largo, aunque sigue anclado bajo la barrera de los $1.440. La liquidación del agro, la demanda estacional por el Mundial de Clubes y la intervención del BCRA marcan el pulso del mercado cambiario.
El dólar oficial mayorista cerró este martes con una suba de cuatro centavos, a $1.437,50, tras el feriado largo de la semana pasada. La cotización se mantuvo cómodamente por debajo de la barrera psicológica de los $1.440, en una jornada de bajo volumen y con el BCRA como principal actor en la rueda.
Según datos del mercado, la autoridad monetaria compró alrededor de USD 180 millones netos en el MULC, lo que eleva la acumulación de reservas brutas en lo que va del mes a más de USD 1.200 millones. Esta dinámica se explica en buena medida por la liquidación del complejo agroexportador, que en las últimas dos semanas viene mostrando un ritmo superior al esperado por los analistas.
"La oferta de divisas del agro está siendo más robusta de lo que se proyectaba hace un mes", señaló un operador de un banco local. El ingreso de dólares se explica por la mejora en los precios internacionales de los granos y por la necesidad de los productores de hacerse de pesos para afrontar los gastos de la campaña de siembra fina.
Sin embargo, no todo es oferta. La demanda por dólares también muestra signos de fortalecimiento. Fuentes del sector turístico y de agencias de viajes reportan un pico de compras de divisas vinculado a la demanda de pasajes y paquetes para el Mundial de Clubes que se disputará en Estados Unidos durante junio y julio. Aunque el cupo de USD 200 mensuales sigue vigente, muchas operaciones se canalizan a través de tarjetas de crédito en el exterior, lo que termina presionando al tipo de cambio implícito.
El BCRA, por su parte, sigue administrando con precisión el ritmo de crawling peg. La devaluación diaria se mantiene en torno al 0,9% mensual, un ritmo que, según el equipo económico, busca evitar una apreciación real excesiva del peso sin alimentar expectativas de corrección brusca.
Desde el punto de vista de las reservas, la foto es mixta. Las reservas netas siguen en territorio negativo si se descuentan los swaps con el Banco Central de China y otros compromisos de corto plazo. Sin embargo, la tendencia de acumulación de los últimos 30 días es la más positiva desde octubre del año pasado.
Vale separar dos cosas: la acumulación de reservas es un hecho, pero su calidad y sostenibilidad dependerán de cuánto dure el superávit comercial y de cómo evolucione la brecha cambiaria. Hoy la brecha entre el dólar oficial y el MEP se ubica en torno al 38%, un nivel que no genera urgencia pero que tampoco permite pensar en una unificación cambiaria en el corto plazo.
Los analistas consultados coinciden en que el próximo test relevante llegará en mayo, cuando la liquidación del agro suele desacelerarse históricamente y cuando el pago de importaciones de energía empieza a pesar más en la balanza de pagos.
Por ahora, el mercado cambiario se muestra calmo. El dólar oficial rebotó, sí, pero sin fuerza. El BCRA sigue acumulando, el agro sigue liquidando y la demanda por viajes al Mundial aparece como un factor marginal pero no despreciable. La pregunta que todos se hacen es cuánto tiempo más se puede sostener esta combinación sin ajustes mayores en las variables de fondo.