Gobierno prepara recomposición salarial para Fuerzas Armadas y de Seguridad
La ministra Monteoliva confirmó que se trabaja en una actualización de haberes ante el atraso frente a la inflación. El anuncio llegaría en los próximos días con foco en personal operativo y retirados.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, reconoció en una entrevista con Radio Mitre que el Gobierno trabaja en una recomposición salarial para los efectivos de las Fuerzas Armadas y de Seguridad. Las declaraciones llegan en medio de crecientes reclamos por la pérdida de poder adquisitivo acumulada en los últimos meses.
“Yo quisiera que todos nuestros efectivos tengan lo que necesitan en el bolsillo, se lo aseguro. Pero estamos también en un contexto donde esas decisiones respondan a lo que se trabaja con el equipo económico”, señaló la funcionaria. Monteoliva aclaró que todavía no está definido el porcentaje de incremento, aunque anticipó que la medida alcanzará a todo el personal, incluyendo retirados, con especial atención al personal operativo.
La definición se analizó este martes en una reunión de la mesa política en Casa Rosada y el anuncio formal se espera para los próximos días. Fuentes oficiales indicaron que se buscará una recomposición general, no solo un aumento nominal, para corregir el rezago que dejaron postergadas las cuotas de jerarquización salarial impulsadas en la gestión anterior.
Según datos que circulan en los despachos oficiales, los haberes de buena parte del personal quedaron retrasados respecto de la evolución de los precios. Esta brecha se profundizó en los primeros meses del año y generó que algunos efectivos recurrieran al pluriempleo para sostener sus ingresos. El deterioro se produce en un contexto fiscal donde el Ejecutivo busca mantener la consistencia de las cuentas públicas.
La nueva medida se sumaría a dos iniciativas recientes: la ampliación de los suplementos por título universitario para integrantes de las Fuerzas Armadas y el otorgamiento de bonificaciones extraordinarias tras reclamos sectoriales. Ambas acciones muestran que el Gobierno intenta responder de manera segmentada a las presiones salariales dentro del sector público.
Desde el punto de vista macro, cualquier recomposición salarial en las fuerzas implica un costo fiscal adicional que debe financiarse sin alterar el sendero de equilibrio primario. En un año donde la inflación acumulada sigue siendo elevada, aunque en desaceleración, el desafío pasa por calibrar el monto de manera tal que recupere poder adquisitivo sin generar una señal de relajamiento fiscal.
Monteoliva insistió en que el lenguaje oficial evita hablar de “aumento” y prefiere el concepto de “recomposición”, precisamente porque se busca mirar hacia atrás y corregir distorsiones acumuladas. El foco en el personal operativo responde a que son quienes más expuestos están al desgaste diario y a las demandas de presencia territorial.
El anuncio, cuando se concrete, permitirá medir con mayor precisión el impacto sobre el gasto público primario y su consistencia con las metas fiscales del segundo semestre. Por ahora, el dato relevante es que el Gobierno decidió no pasar por alto el reclamo y avanzar con una definición antes de que la brecha se amplíe aún más.