Economía

Las empresas que pujan por las marcas de yogures y postres de SanCor

Tras la quiebra de la unidad de lácteos fermentados de la histórica cooperativa, ya hay un listado de firmas interesadas en quedarse con sus marcas y activos productivos.

Publicado el 24 de julio de 2026, 22:15 hs

Envases de yogures y postres SanCor apilados en una góndola de supermercado
iProfesional — Negocios

La quiebra declarada de SanCor Saludable, la unidad que producía yogures, postres y leches fermentadas de la centenaria cooperativa láctea, abrió una nueva etapa de disputa por sus activos intangibles. Varias empresas del sector alimenticio ya presentaron ofertas formales o manifestaron interés ante el juzgado de quiebras.

Según fuentes cercanas al proceso, entre las firmas que más avanzadas están se encuentran Mastellone Hermanos (dueña de La Serenísima), Grupo Arcor a través de sus divisiones de lácteos, Danone Argentina y Grupo Peñaflor. También aparecen en la lista jugadores más chicos pero con foco en categorías específicas, como La Paulina y Verónica, que podrían buscar fortalecer su presencia en el segmento de yogures y postres.

El activo más codiciado es el portafolio de marcas: Yogurísimo, Actimel (bajo licencia), Petit, Sancor Postres y varias líneas de leches funcionales. Estas marcas aún conservan un reconocimiento alto entre los consumidores argentinos a pesar de los vaivenes productivos de los últimos años. En un mercado de lácteos fermentados que creció a tasas moderadas en los últimos 24 meses, contar con marcas establecidas representa una vía más rápida que lanzar nuevos productos desde cero.

Desde el punto de vista financiero, el valor de estos activos es difícil de precisar. Fuentes del sector estiman que el paquete completo de marcas y plantas podría rondar entre los 35 y 55 millones de dólares, dependiendo de si se incluye o no la planta de Sunchales que producía estos ítems. Esa cifra contrasta con los pasivos acumulados que llevaron a la quiebra de la unidad.

Mastellone aparece como el jugador con mayor capacidad de integración vertical: ya tiene una fuerte presencia en leche fluida y podría sumar escala en yogures sin grandes inversiones adicionales. Por su parte, Danone defendería su liderazgo histórico en el segmento de yogures funcionales, categoría que domina desde hace más de dos décadas.

Arcor, que viene expandiéndose en lácteos a través de su marca La Campagnola y de la adquisición anterior de otros activos, buscaría completar su oferta en el canal de supermercados. Para las empresas más chicas, la operación sería una oportunidad de dar un salto de escala sin tener que invertir en el desarrollo de marca desde cero.

El juez a cargo de la quiebra deberá definir en las próximas semanas si se aprueba una venta directa o si se abre un proceso de licitación más amplio. En paralelo, los trabajadores de la planta afectada siguen en estado de alerta por el futuro de los puestos de empleo. Históricamente, las reestructuraciones de SanCor han implicado recortes significativos de personal.

Más allá del resultado de esta puja particular, el caso vuelve a poner en evidencia los problemas estructurales de la industria láctea argentina: alta fragmentación, costos crecientes en pesos, competencia de importados en algunos nichos y dificultades crónicas de financiamiento de capital de trabajo. SanCor, otrora símbolo de la lechería nacional, se convirtió en un ejemplo recurrente de cómo los desequilibrios macroeconómicos terminan destruyendo valor incluso en sectores con demanda relativamente estable.

Lo que ocurra con estas marcas en los próximos meses dirá mucho sobre quiénes tienen realmente capacidad de inversión y escala para quedarse con los pocos activos viables que quedan de una de las cooperativas más emblemáticas del país.

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