Milei dijo que es “una pelotudez” que los argentinos no lleguen a fin de mes: qué dicen los datos sobre deudas
El Presidente minimizó las dificultades de los hogares para llegar a fin de mes. Los números de endeudamiento, morosidad y uso de tarjetas muestran una realidad más compleja.
El presidente Javier Milei afirmó que es “una pelotudez” que los argentinos no lleguen a fin de mes. La frase generó polémica y reabrió el debate sobre la capacidad de los hogares para cubrir sus gastos corrientes en un contexto de alta inflación y salarios que, en términos reales, todavía no recuperaron los niveles prepandemia.
La información fue publicada originalmente por EQSnotas el 20 de octubre de 2026. Los datos disponibles sobre endeudamiento, morosidad y estructura de gastos muestran que, si bien la inflación bajó de sus picos de 2023 y principios de 2024, el esfuerzo financiero de las familias sigue siendo elevado. Según información del Banco Central y de consultoras privadas, el stock de deuda de los hogares en relación al ingreso disponible se mantiene en niveles elevados para los estándares históricos locales.
Un indicador clave es el ratio de deuda de hogares sobre el ingreso disponible. Ese guarismo, que el BCRA publica con periodicidad trimestral, se ubicó en torno al 18% en el segundo trimestre de 2026. Si bien es menor al pico de 2024, sigue por encima del promedio de la serie 2010-2019. El dato relevante es que una parte creciente de esa deuda se contrajo a tasas reales positivas, lo que encarece el servicio de los compromisos.
La morosidad en tarjetas de crédito y préstamos personales también ofrece otra lectura. Los datos del BCRA al cierre de septiembre muestran que la cartera vencida de consumo se ubicó en 4,8%, por encima del 3,2% registrado un año antes. En el segmento de tarjetas emitidas por bancos, el atraso de más de 90 días subió a 5,1%. Esto ocurre mientras el uso de tarjetas como herramienta de financiamiento se mantiene alto: más del 60% de los usuarios rota saldos de un mes al siguiente, según relevamientos de la Cámara de Tarjetas.
Los créditos UVA para vivienda, aunque representan una porción menor del total de deuda de hogares, muestran tasas de mora más contenidas, pero con un ajuste de cuotas que en algunos casos supera el 40% interanual. Quienes accedieron a estos préstamos antes de 2023 enfrentan un esfuerzo mensual que, en muchos casos, supera el 35% del ingreso familiar.
Ahora bien, no todos los hogares están en la misma situación. Los deciles de mayores ingresos muestran tasas de ahorro positivo y menor dependencia del financiamiento bancario. En cambio, en los tres deciles más bajos, el porcentaje de familias que declara llegar con dificultad o con mucho esfuerzo a fin de mes supera el 70%, según la última Encuesta de Consumo del INDEC.
El Gobierno argumenta que la baja de la inflación y la recomposición fiscal sientan las bases para una recuperación sostenida del poder adquisitivo. Los datos de los primeros nueve meses de 2026 muestran que la inflación acumulada fue de 98%, muy por debajo del 210% del mismo período de 2024. Sin embargo, los salarios registrados crecieron 112% en el mismo lapso, lo que implica una recuperación real modesta que aún no compensa la pérdida acumulada desde finales de 2022.
Lo que podría salir distinto es el ritmo de la recuperación. Si la inflación continúa desacelerándose y los salarios logran ganarles a los precios en 2027, el ratio de deuda sobre ingreso disponible podría mejorar. Pero mientras tanto, el stock de deuda en tarjetas y préstamos personales sigue creciendo en términos nominales, aunque a un ritmo menor que en 2024.
Los números, en definitiva, muestran que llegar a fin de mes no es una “pelotudez” para una proporción significativa de hogares. Es un dato estructural que combina inflación pasada, ajuste de tarifas, recomposición de precios relativos y un mercado de crédito que, si bien se normaliza, todavía opera con tasas reales elevadas. El desafío de la política económica es que la estabilización se traduzca efectivamente en alivio para las familias de ingresos medios y bajos.