Riesgo país cae a 418 puntos: qué explica la nueva suba de los bonos
El indicador de JP Morgan bajó 32 unidades en una sola rueda, tocando su nivel más bajo desde octubre de 2021. La mejora se explica por una combinación de flujos externos y expectativas locales sobre el programa económico.
El riesgo país argentino cerró este miércoles en 418 puntos básicos, una caída de 32 unidades respecto al cierre del martes. Se trata del nivel más bajo desde octubre de 2021, cuando el indicador de JP Morgan todavía reflejaba los últimos coletazos de la renegociación de la deuda bajo el gobierno de Alberto Fernández.
La mejora responde, una vez más, a una suba generalizada de los bonos soberanos en dólares. El Global 2030 avanzó 2,8%, el Bonar 2030 trepó 2,4% y el GD35 acumuló una ganancia diaria de casi 3%. En lo que va de mayo, varios de estos títulos acumulan alzas de entre 8% y 12%.
Vale separar dos cosas. Por un lado, el movimiento técnico: los bonos argentinos venían muy castigados y con spreads que incorporaban una prima de default excesiva. Esa corrección era esperable una vez que el mercado empezó a percibir que el superávit fiscal primario se sostiene y que el BCRA acumula reservas netas positivas.
Por otro lado, aparece el componente de flujos. En las últimas semanas se observó un retorno moderado de inversores institucionales extranjeros a la deuda emergente, especialmente a los nombres que muestran disciplina fiscal. Argentina, con un superávit primario de casi 2 puntos del PBI en los primeros cuatro meses del año, encaja en ese perfil.
El dato relevante acá es el comportamiento de las tasas. El bono dollar-linked más corto (TDF24) rinde ahora menos de 4% en dólares anualizado, mientras que los soberanos más largos ofrecen yields que oscilan entre 14% y 18%. Esa curva sigue siendo muy empinada, lo que sugiere que el mercado sigue dudando de la sostenibilidad de largo plazo, pero ya no está cobrando un seguro de default inminente.
Desde el lado local, el Ministerio de Economía logró colocar esta semana Letras a tasa real positiva por primera vez en varios meses. Aunque el monto fue modesto y los plazos cortos, el solo hecho de que haya demanda a tasas reales positivas es una novedad en este ciclo. Refuerza la percepción de que el Tesoro puede financiarse sin apelar masivamente a la emisión.
Ahora bien, conviene no confundir corrección técnica con cambio de tendencia estructural. El riesgo país de 418 puntos sigue siendo elevado para los estándares regionales. Brasil cotiza en torno a 130 puntos, Uruguay cerca de 70 y hasta Colombia, con problemas fiscales propios, está por debajo de 250. Argentina todavía paga una prima de riesgo que refleja su historial de reestructuraciones y la fragilidad institucional del marco cambiario.
Una mirada más larga muestra que la sostenibilidad del rally dependerá de tres variables: la continuidad del superávit fiscal primario, la acumulación de reservas internacionales y la capacidad de avanzar en un acuerdo con el FMI que permita destrabar desembolsos en 2025. Si alguna de estas tres patas flaquea, la corrección puede revertirse con velocidad.
Por ahora, el mercado prefiere enfocarse en los números positivos. El BCRA compró más de USD 200 millones en el MULC en las últimas tres ruedas y las reservas netas ya superan los USD 5.000 millones según estimaciones privadas. Eso, sumado al dato de inflación núcleo que mostró una nueva desaceleración, alimenta el optimismo de corto plazo.
Quien diga que este movimiento anticipa un retorno masivo de capitales miente o simplifica. Lo que estamos viendo es una recomposición parcial de precios en un activo que venía profundamente undervalued. La distancia que separa los 418 puntos actuales de un riesgo país “normal” para una economía con las características de la argentina sigue siendo enorme.